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La historia de los cinco argentinos que murieron en los ataques del 11 de Septiembre

Fueron cinco los argentinos que murieron en los ataques suicidas de Al-Qaeda que se llevaron la vida de cerca de 3000 personas el ...

La historia de los cinco argentinos que murieron en los ataques del 11 de Septiembre

Fueron cinco los argentinos que murieron en los ataques suicidas de Al-Qaeda que se llevaron la vida de cerca de 3000 personas el ...

Fueron cinco los argentinos que murieron en los ataques suicidas de Al-Qaeda que se llevaron la vida de cerca de 3000 personas el 11 de Septiembre en la ciudad de Nueva York: Sergio Villanueva, Pedro Grehan, Guillermo Alejandro Chalcoff, Gabriela Waisman y Mario Santoro.

Todos habían emigrado a Nueva York en busca de una mejor calidad de vida, y todos dejaron atrás familiares que sufrieron lo indecible en los días, meses y años posteriores, en una herida que se abrió para siempre con los dos sucesivos impactos contra las Torres Gemelas.

Sergio Villanueva: la entrega del bombero

Oriundo de Bahía Blanca, Sergio Villanueva nació un 4 de julio, el día de la Independencia de Estados Unidos, el país al cual entregó su vida. En 1970, cuando tenía dos años, sus padres decidieron mudarse a Nueva York para buscar un mejor pasar económico. El barrio Queens fue el elegido por Angelo y Delia para criar a sus tres hijos –Sergio, Steve y María Celia–, y montar un restaurante.

En el mismo barrio se conocieron con quien sería su novia, Tanya. Después de siete años como oficial antidrogas, Sergio se unió al cuerpo de bomberos para tener tiempo de gestionar un negocio de regalos que inauguró junto a Tanya, con quien fantaseaba tener dos hijas mujeres. Ella las tuvo, con otra pareja, gracias a años de terapia y ayuda conseguida en grupos de soporte de viudas.

Había finalizado su turno a las 8 de la mañana, apenas unos 45 minutos antes de que un avión de American Airlines se estrellara contra la Torre Norte del World Trade Center, pero luego ingresó en el mismo edificio, poco después de que el segundo avión impactara la Torre Sur.

Por 28 días consecutivos, Tanya llamó a una línea telefónica para las familias de los bomberos y recorrió la ciudad junto a Delia y Maricel –la madre y la hermana de Sergio–, quienes también vivían ahí. Veintiocho días era el tiempo máximo que, según había escuchado, las personas atrapadas entre escombros podían llegar a sobrevivir.

Pedro Grehan: el último adiós a sus padres

Después de casi dos años sin verlos, Pedro Grehan se despidió de sus padres y de sus ocho hermanos sin saberlo, en agosto de 2001, en una visita no planificada a Buenos Aires, impulsada por una operación de su papá. Oriundo de San Isidro, había hecho la primaria en el colegio San Juan el Precursor y la secundaria en el Marín.

Durante su viaje logró otra cosa: llevarse de vuelta a su mujer y a sus tres hijos –de entre cinco y nueve años–, con quienes había intentado instalarse en Nueva York en 1997, en un ensayo sin éxito que cesó para el cambio de siglo y lo dejó solo en la Gran Manzana.

Pedro y su familia pasaron 15 días de vacaciones por Estados Unidos antes de que él retomara su trabajo en la financiera Cantor Fitzgerald y sus hijos empezaran el nuevo colegio, el lunes 10 de septiembre.

Seis de los nueve hermanos de Pedro viajaron a Nueva York a participar de la búsqueda en cuanto se reactivó el tránsito aéreo, unos pocos días después del atentado. Por medio de un blog, enviaban novedades al resto de la familia, radicada en San Isidro.

Pasados más de diez días de buscar a Pedro sin descanso, los hermanos entendieron que no estaba vivo, aún sin poder afirmar que estaba muerto.

Guillermo Chalcoff: argentino y norteamericano

Guillermo Chalcoff fue sumado a la nómina de víctimas argentinas unos años después del 11-S; su condición de ciudadano estadounidense había dificultado su identificación.

Nacido en Buenos Aires, se había mudado a Nueva York junto a su mujer a mediados de los ’80. Después que se recibió en la UBA y se casó, el suegro de Guillermo -que tenía oficinas en Nueva York- le ofreció emigrar.

Tenía 41 años en 2001, cuando el primer avión impactó de lleno en los pisos exactos en los que se desplegaban las oficinas de la consultora Marsh & McLennan, para la cual trabajaba como desarrollador de sistemas.

Ninguno de los 358 empleados y contratados que estaban ahí, esa mañana, logró sobrevivir. Chalcoff tenía dos hijos de siete y nueve años, Brian y Eric, y un buen camino profesional en curso.

Gabriela Waisman: llamadas desesperadas

Gabriela Waisman, nacida en el barrio porteño de Caballito, estaba de visita en el piso 106 de la Torre Norte –un nivel por encima de Grehan–, lista para dar una presentación en nombre de Sybase, la empresa de software en la que trabajaba.

Había estudiado psicología en el Queen’s College y vivía a 40 minutos en automóvil de su trabajo, ubicado a nueve cuadras de las Torres Gemelas.

Trascendió que mantuvo llamados con su familia una vez que se desataron las explosiones y el humo. Estaba asustada, decía que había mucho humo y que le costaba respirar.

En el último llamado, decía que ya no podía respirar. Lloraba mucho. Pasadas las nueve no se supo más sobre ella. No la volvieron a escuchar. Tenía 33 años, y desde los seis vivía en Nueva York junto a su familia.

Mario Santoro: paramédico inmolado

Mario Santoro, rosarino, había emigrado a Estados Unidos junto a sus padres y su hermano de muy chico. Para 2001, con 28 años, había formado pareja con una joven estadounidense, con quien tuvo una hija, Sofía, que en ese entonces tenía dos años de edad.

Era técnico en emergencias médicas del Presbyterian Hospital, uno de los más importantes de Nueva York. El paramédico estaba de franco cuando advirtió que una humareda negra anulaba la vista de la ventana de su casa, ubicada a pocas cuadras del World Trade Center.

“Me voy para allá, me van a necesitar”, dijo. Salió disparado a ofrecer ayuda y nunca volvió a su casa. Se comunicó con Keith Farben, su compañero de ambulancia, y le pidió que lo esperara en el ingreso a una de las torres. Nadie volvió a escuchar su voz, como la voz de las otras cuatro víctimas argentinas de ese día nefasto.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/la-historia-de-los-cinco-argentinos-que-murieron-en-los-ataques-del-11-de-septiembre-nid11092026/

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