La fuerte revelación de Oriana Sabatini: “Estuve embarazada dos veces escribiendo este libro”
A los 30 años, Oriana Sabatini vive uno de los momentos más especiales de su vida. El sábado 2 de mayo su hija ...
A los 30 años, Oriana Sabatini vive uno de los momentos más especiales de su vida. El sábado 2 de mayo su hija Gia, fruto de su matrimonio con Paulo Dybala, cumplió dos meses de vida y, al día siguiente, la cantante presentó su primera novela, Podría quedarme acá (Sudamericana), en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Frente a las personas que se acercaron a escucharla hablar sobre su obra literaria, reflexionó sobre el proceso de la escritura e hizo una fuerte revelación personal a corazón abierto: contó que antes de la llegada de su bebé perdió un embarazo.
“Arranqué este libro sin estar embarazada hace dos años. De hecho, fue muy loco porque estuve embarazada dos veces escribiéndolo, entonces como que la vida y la muerte un poco estuvieron rodeándome constantemente mientras escribía esta historia”, reveló durante la presentación de su novela en la Feria del Libro, registrada por el medio Resumido.
En esa misma línea, siguió: “Me pasó un poco que cuando estaba embarazada, las dos veces, me costaba mucho a veces, al principio más que nada, encontrar ese lugar para sentarme a escribir sobre la muerte, sobre el dolor. Una está creando vida y tenés que entrar a lugares internos que por ahí incomodan y cuestan”.
“Me acuerdo de que la primera vez que estuve embarazada me senté en la casa de mis papás y el día estaba hermoso, hacía calorcito y yo decía: ‘¿Por qué me tengo que poner a escribir sobre la muerte?’”, se sinceró. Si bien fue difícil entrar en esos lugares oscuros, admitió que haberlo hecho le permitió que salieran las cosas que quería y que pudieron plasmarse en su libro.
La fuerte revelación de Oriana Sabatini: "Estuve embarazada dos veces escribiendo este libro"Sabatini explicó que la maternidad la “interpeló de una manera muy diferente” mientras escribía el libro, principalmente porque en el medio nació Gía —quien justamente fue mencionada en la dedicatoria de la novela—, lo cual la llevó a hacerse varias preguntas sobre las enseñanzas que quería dejarle. “Me hizo un poco cuestionarme y sentarme a pensar qué le quiero dejar yo a mi hija y saber también que me voy a equivocar”, concluyó.