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La fiscalía pidió llevar a juicio al empresario Marcelo Porcel por los abusos a compañeros de colegio de sus hijos

Para el fiscal Pablo Turano, el ...

La fiscalía pidió llevar a juicio al empresario Marcelo Porcel por los abusos a compañeros de colegio de sus hijos

Para el fiscal Pablo Turano, el ...

Para el fiscal Pablo Turano, el empresario Marcelo Porcel desvió el “normal desarrollo psicosexual” de compañeros de estudios de sus hijos, alumnos del Colegio Palermo Chico. Y, además, “se aprovechó del estado de indefensión” de las víctimas.

Así lo sostuvo el representante del Ministerio Público Fiscal al presentar el requerimiento de elevación a juicio ante el juez Carlos Bruniard, magistrado que interviene en la causa.

El fiscal Turano pidió que Porcel, de 51 años sea juzgado como autor de los delitos de abuso sexual agravado por haber configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para las víctimas y aprovechando la situación de guarda en forma reiterada a diez damnificados; corrupción de menores agravada por ser el imputado encargado de la guarda (reiterado en siete oportunidades); corrupción de menores doblemente agravado por ser las víctimas menores de 13 años y por la situación de guarda —en tres oportunidades—, y producción de representaciones de un menor de 18 años de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales —en una oportunidad—, según informó el sitio de noticias de la Procuración General de la Nación, www.fiscales.gob.ar.

Y explicó en esa presentación: “Los delitos contra la integridad sexual están previstos en el artículo 119 (primer, segundo y cuarto párrafo, inciso b) del Código Penal de la Nación, que prevé una pena de entre ocho y 20 años de prisión para ese tipo de abuso sexual, y en el artículo 125 (primer, segundo y tercer párrafo) que establece pena de entre 10 y 15 años de prisión para la corrupción de menores.

Porcel había sido procesado sin prisión preventiva el 6 de abril pasado. Había sido indagado el 18 de marzo último. En la audiencia no contestó preguntas del juez ni del fiscal Turano, funcionario que tiene delegada la investigación. Sí había dicho que era inocente.

El fiscal Turano había pedido en dos oportunidades la indagatoria del empresario como imputado de abuso sexual ultrajante en perjuicio de varios compañeros de colegio de sus hijos.

El 26 de mayo pasado, la Sala IV de la Cámara del Crimen confirmó el procesamiento dictado por el juez Bruniard. Los jueces Ignacio Rodríguez Varela, Hernán López y Julio Lucini ordenaron la “inmediata colocación de un dispositivo permanente de rastreo y geolocalización”,

Según el requerimiento de elevación a juicio presentado en las últimas horas por el fiscal Turano, “el imputado, mediante tocamientos impúdicos, abusó sexualmente de diez varones menores de edad, de entre once y quince años de edad, en circunstancias en las que se encontraban bajo su guardia”.

Los abusos investigados habrían ocurrido entre 2022 y 2024 y consistieron en “tocamientos con connotación sexual en las partes pudendas al realizar masajes con cremas sobre sus integridades físicas”, según el expediente judicial.

La investigación comenzó el 5 de julio de 2024, cuando la primera denuncia contra Porcel fue radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, a cargo de Bruniard, con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1.

La hipótesis que se analiza ubica los hechos entre 2022 y 2024 y describe escenarios que incluyen un departamento del piso 26 de la Torre Le Parc −en la zona de Godoy Cruz y Cerviño, Palermo Chico–, otro frente a ese mismo edificio, propiedad de la fallecida madre de Porcel, y una oficina del imputado situada en un emblemático edificio del barrio porteño de Retiro.

El expediente comenzó con el relato de seis compañeros de uno de los hijos del denunciado y, con el correr de los meses, se incrementó el número de jóvenes que se presentaron ante la Justicia hasta llegar a diez víctimas y sumar a otros menores como testigos de los hechos, según informaron fuentes judiciales.

“Los progenitores de los menores han efectuado oportunamente, a través de sus respectivas presentaciones, una descripción de los hechos que damnificaron a sus hijos menores de edad, de los cuales tomaron conocimiento por dichos de los propios menores y/o padres de otros compañeros, instando la acción penal y relevando de juramento a las profesionales que asistieron a sus hijos en sus tratamientos psicológicos”, se sostuvo en el expediente judicial, al que tuvo acceso LA NACION.

Los testimonios incorporados en la causa hablan de una dinámica que habría arrancado con reuniones en el domicilio particular de Porcel, “juntadas” en las que el imputado, al que las víctimas conocían por ser padre de compañeros de colegio, les proveía bebidas alcohólicas (vodka y tequila, entre otras) y los incentivaba a beber en una suerte de “competencia de resistencia” a cambio de dinero.

Modus operandi

“Cuando nosotros entrábamos en la casa, cuando arrancaba la juntada el que nos daba el alcohol era Marcelo Porcel, que es el padre de los chicos , y él era el que nos organizaba la juntada, básicamente. Nos organizó la juntada con alcohol, nos dio… bueno, creo que en esa juntada hubo vodka y creo que tequila hubo también, y bueno, eh… Marcelo Porcel nos daba, nos hacía juegos para que nosotros tomáramos. Por ejemplo, ‘si te tomás todo este vaso yo te doy 1000 pesos′ y nosotros, bueno, un cago de risa; nosotros fuimos sin dimensionar que estaba ahí un padre, un padre que estaba organizando todo esto. Si yo lo veo con los ojos de ahora te digo, ‘bueno, cualquier cosa’, pero en ese momento yo no me daba cuenta y, bueno, todo el grupo no nos dábamos cuenta de que Marcelo Porcel era el que estaba organizando todo esto y lo tratábamos más como…, era como que pasaba como un amigo más. La juntada siguió, nosotros tomábamos", dijo una de las víctimas en Cámara Gesell.

La víctima también contó que en la primera juntada se creó un grupo de WhatsApp llamado Agente P, del que participaba Porcel. Las reuniones continuaron. El adolescente contó que en una ocasión el empresario los llevó a su oficina. “Creo que se llama Rulero . Ahí empezamos a tomar de vuelta con todo lo de las apuestas, dándonos plata para que tomáramos. Cada vez nos incentivaba más para que nosotros tomáramos y, bueno, nada, justo en esta juntada la cosa se desvirtúa un poco más porque él nos ofrece una gran cantidad de plata, no me acuerdo cuánto es el monto, pero nos dice ‘si corren alrededor de la mesa en culo…', o sea así, bueno, en culo, sí, en culo…, ‘les doy tanta cantidad de guita’. Sí, alrededor de la mesa. Nosotros dijimos ‘bueno lo hacemos’, lo hicimos todos menos uno", detalló.

También el muchacho afirmó que Porcel les transfería dinero a cuentas de billeteras virtuales para que hicieran apuestas online. Después reveló: “Hubo más situaciones con Marcelo . Más situaciones relacionadas con el contacto físico, como por ejemplo, masajes. Yo tuve dos situaciones con él así, de masajes, y no fui el único”.

En el expediente se incorporaron los resultados de los peritajes hechos por especialistas de la Superintendencia de Lucha contra el Cibercrimen de la Policía de la Ciudad sobre los dispositivos electrónicos secuestrados al imputado.

“Se determinó la existencia de cuatro imágenes obtenidas de los teléfonos”, según dijeron fuentes del caso.

En dos de las fotografías “se visualizaba a una persona del sexo masculino, totalmente desnuda, parada en el interior de una bañera o cuadrado de ducha de doble puerta de vidrio traslúcido en un ambiente de baño”. Las imágenes correspondían a uno de los denunciantes, según lo reconocieron los padres de las víctimas ante los funcionarios judiciales.

La víctima, después, también se reconoció en las imágenes. Sostuvo que nunca había autorizado a que le sacaran esas fotos y dijo que el lugar donde fue captado por las cámaras era uno de los baños de la casa de Porcel.

“Cabe agregar que las restantes dos fotografías se tratan de una persona de espaldas, de la cual solo se observa el sector de la cola (supuestamente en una ducha), y de una persona del sexo masculino totalmente desnuda, colocándose un calzoncillo, al cual no se le observa el rostro, ya que tiene su cabeza inclinada hacia abajo”, según se desprende del expediente judicial.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/la-fiscalia-pidio-llevar-a-juicio-al-empresario-marcelo-porcel-por-los-abusos-a-companeros-de-nid25062026/

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