La enemistad entre Russell Crowe y George Clooney que se resolvió con un disco de rock
Pese a que ...
Pese a que George Clooney y Russell Crowe nunca compartieron un set de filmación, sí protagonizaron un duelo de egos digno de cualquier guion de Hollywood. Lo que comenzó como un dardo público del “Gladiador” contra la faceta comercial de sus colegas, escaló en una guerra de declaraciones cargada de ironía que se resolvió con un disco de rock.
Todo comenzó en los primeros años de los 2000, cuando Crowe estaba en la cima de su carrera tras ganar el Óscar al Mejor Actor por su papel de Máximo Décimo Meridio en Gladiador. En aquel entonces, decidió lanzar un ataque frontal contra el “comercialismo” de sus colegas. En una entrevista con la revista GQ, el actor apuntó hacia George Clooney, Harrison Ford y Robert De Niro, acusándolos de ser “vendidos” por prestar su imagen para anuncios publicitarios de trajes y café en el extranjero.
“Yo no uso mi fama para vender trajes en España”, lanzó sin filtro el neozelandés, al sugerir que sus compañeros sacrificaban su integridad artística por dinero extra. Para Crowe, aquello era inaceptable. “Para mí es un sacrilegio; es una contradicción total con el contrato que tenés con tu audiencia”, sentenció.
Lejos de ofenderse, Clooney respondió con sarcasmo al burlarse de la banda de rock de Crowe, 30 Odd Foot of Grunts. El protagonista de La gran estafa (2001) llegó a decir que él y los otros actores señalados pensaban armar un grupo llamado “Grunting for 30 Feet”, una parodia directa al nombre de la agrupación de Russell. Además, George no se quedó callado ante la acusación de “comercial”: “Russell nos llamó ‘vendidos’ y lo curioso es que lo hizo mientras promocionaba una película por la que le pagaron 20 millones de dólares”. Aquella burla a su música fue la gota que colmó el vaso y lo que llevó a Crowe a soltar su famosa frase: “¿Quién carajos se cree este tipo?”.
Sin embargo, lo que parecía ser una enemistad destinada a durar décadas dio un giro inesperado. Como sabían que iban a cruzarse en los Globos de Oro de 2006, donde ambos estaban nominados en categorías importantes -Clooney como Mejor Actor de Reparto por Syriana (terna que ganó) y Crowe como Mejor Actor de Drama por Cinderella Man-, el “Gladiador” le envió a su colega un regalo como reconciliación.
Aquel curioso envío incluía un ejemplar de sus propios poemas escritos a mano y un disco de su banda, el mismo proyecto musical que George había ridiculizado poco antes, el cual venía acompañado de una nota. “La nota decía algo así como: ‘Escuché que tuvimos una pelea, pero yo nunca dije eso de ti, George. Realmente te respeto’”, reveló Clooney tiempo después.
Años más tarde, en una entrevista con la revista Esquire, el actor recordó el episodio entre risas. “Me envió un disco de su música y un libro de poesías. Creo que fue su forma de decir: ‘Hagamos las paces antes de que nos crucemos en los Globos de Oro’ y le pegara o algo así”, contó. Sobre la supuesta mala interpretación de los periodistas que alegó Russell Crowe, George Clooney fue tajante: “Él decía que lo habían citado mal, y yo pensaba: ‘Claro, citaron mal a Russell, me citaron mal a mí, citaron mal a todos los periodistas del mundo al mismo tiempo’”.