Generales Escuchar artículo

La crisis de San Lorenzo: un ciclón de embargos que se quedó sin manager y está lejos de las copas

San Lorenzo intenta salir de la crisis, pero no lo consigue. Por acción –creen algunos–, debido a los constantes embargos que llegan de clubes, representantes, exfutbolistas y hasta un exbasqu...

La crisis de San Lorenzo: un ciclón de embargos que se quedó sin manager y está lejos de las copas

San Lorenzo intenta salir de la crisis, pero no lo consigue. Por acción –creen algunos–, debido a los constantes embargos que llegan de clubes, representantes, exfutbolistas y hasta un exbasqu...

San Lorenzo intenta salir de la crisis, pero no lo consigue. Por acción –creen algunos–, debido a los constantes embargos que llegan de clubes, representantes, exfutbolistas y hasta un exbasquetbolista, y por omisión –piensan otros–, porque la duda constante de la política interna deja caer posibles acuerdos. Y así, la situación se vuelve aun más grave, con el club expuesto hasta sus entrañas.

Algunos actores de la política azulgrana entienden que el concurso de acreedores es el mejor camino para paliar la crisis, tal como planteó en campaña la agrupación Movete Boedo Movete y dijo su candidato a presidente, Manuel Agote, en una entrevista para LA NACION en ese momento. La comisión directiva actual analizó esa posibilidad, pero por varios factores no terminó convencida, entre ellos, el más saliente: el estatuto del club indica que la decisión de ir a un concurso debe ser aprobada por la asamblea de socios, algo que no se daría, ya que el oficialismo, encabezado por el presidente Marcelo Culotta, no cuenta con una mayoría propia, sino que la composición de la asamblea es la misma de 2023, cuando fue elegido Marcelo Moretti. Al menos por ahora, la posibilidad del concurso de acreedores aparece cada vez más lejana, al margen del costo político que puede implicar, y más en un club grande.

En ese contexto tan complejo, llegaron siete u ocho embargos en las últimas semanas. Hace aproximadamente un mes fueron los de Gonzalo Maroni, Alan Ignacio Poch (representante de los hermanos Mauro y Bruno Pittón, ex futbolistas del club) e Independiente, de Villa del Rosario (por los derechos de formación de Nicolás Reniero); los tres abarcan más de 650.000 dólares. Pero el más saliente es el del ex jugador Francisco Fydriszewski, delantero incorporado durante el mandato de Moretti, y quien hace unos días solicitó un embargo preventivo desde Francia sobre la venta de Orlando Gill a Lille. Fydriszewski realizó un reclamo inicial por 1.468.504,32 dólares, pero la justicia francesa autorizó que fuera solamente por el capital adeudado, US$ 800.000.

La medida recayó sobre la operación que realizó San Lorenzo con el club francés por la venta del arquero paraguayo. Según consta en la documentación judicial, al momento de hacerse efectivo el primer pago, Lille retuvo 690.240 euros correspondientes al embargo solicitado por Fydriszewski. Eso no es todo: quienes conocen el radiopasillo del club hablan de un “topo” en la negociación, que informaría al ex futbolista y su abogado dónde les conviene realizar el pedido de embargo para dejar casi inoperativo financieramente al club.

Respecto a la deuda para con Fydriszewski, el esquema de pago contemplaba un primer pago de 100.000 dólares y dos cuotas posteriores de 400.000 cada una. Según la presentación realizada por el delantero, San Lorenzo abonó únicamente la primera cuota, y por eso el demandante agregó casi 100.000 en concepto de intereses y actualización y otros 568.000 por una penalidad contractual de 1000 dólares por cada día de atraso. Por eso su pretensión cautelar reclamó en total aquel casi millón y medio de dólares. En contraste con semejantes cifras, el paso del centrodelantero fue breve y no tuvo réditos para San Lorenzo: Fydriszewski protagonizó apenas 92 minutos en cuatro partidos, y lo último que hizo fue picar un penal, que fue atajado. Ese error desembocó en que Leandro Romagnoli, el director técnico en ese momento, quedara fuera de su cargo.

Otra situación que tiene en vilo al club es la demanda judicial de Ignacio Piatti. Como no hubo acuerdo, el ex futbolista embargó la sede social y administrativa de la avenida La Plata, en Boedo, si bien no es idea de Piatti terminar adueñándose de ella. El club propuso abonarle un monto en efectivo, un porcentaje de futuras ventas de jugadores y la cesión de derechos de televisión hasta 2030. El ex futbolista de Gimnasia La Plata rechazó esa segunda propuesta y la Cámara de Apelaciones obliga al club a pagar en total US$ 4.369.889,11. Por ahora, no hay solución a la vista en la entidad.

A su vez, el exvicepresidente Néstor Navarro, participante en la gestión de Moretti, pide 2.400.000 dólares. Reclama la devolución económica de cuatro contratos de mutuos adeudados desde 2024. Tres de las obligaciones reclamadas se encuentran vencidas, según informó San Lorenzo. La cuarta, la cual reconoce por lo bajo la dirigencia actual, aunque al momento de esta edición no estaban los papeles respaldatorios, es de US$ 1.050.000 y tiene vencimiento previsto para este noviembre o en el caso de una venta de Alexis Cuello.

Otro embargo que recayó es el del entrenador Damián Ayude por 650.000.000 de pesos, de los cuales más de 120.000.000 son en concepto de intereses. Y San Lorenzo afronta también un reclamo del exbasquetbolista portorriqueño Ramón Clemente, que llegó a San Lorenzo en enero de 2019 y, con una demanda iniciada en 2021, pide casi 800 millones de pesos.

A la par de este tétrico panorama económico corre el futbolístico. La llegada del entrenador Rubén Darío Insua, que generó cierto entusiasmo y adhesión por tratarse de un referente azulgrana, no es fructífera hasta ahora: después de un 1-1 con Independiente en Avellaneda en el debut, sobrevinieron dos derrotas “feas”, contra Boca por 2-0 en el Nuevo Gasómetro y a manos de Defensa y Justicia por 3-0 en Florencio Varela; en algunos momentos el equipo fue largamente superado. En la temporada está a 11 puntos de la clasificación para la Copa Sudamericana, cuando quedan 15 en disputa por equipo. Y en los promedios figura 20º sobre 30 clubes, el más rezagado entre los grandes, a salvo por esta campaña, pero sin tanto colchón para las venideras.

Como si fuera poco, Guillermo Franco, “de común acuerdo con el club”, dejó de ser el manager a inicios de esta semana. Desde que llegó Insua se daba prácticamente por segura esa salida, ya que Franco no comulgaba con las ideas del preparador. Ante los resultados negativos, el manager terminó siendo el primer fusible. Era quien lideraba el proyecto futbolístico institucional, acompañado por Martín Saric y por Walter Perazzo, que está totalmente abocado a la coordinación del fútbol juvenil. La dirigencia está en busca de manager. Todavía no existieron negociaciones formales, pero circulan los nombres de Matías Caruzzo (ya ocupó el puesto; hoy es comentarista de Fox Sports Argentina) y Federico Lussenhoff (también ex hombre del Ciclón, y de último paso por Rosario Central).

De los contratos que se vencerán próximamente, hasta el momento San Lorenzo renovó solamente el de Gonzalo Alassia, mediocampista de 22 años (tenía firmado hasta este 31 de diciembre) que llegó a principios de 2024, proveniente de Atlético de Rafaela. Se sumó inicialmente para jugar en la reserva, pero con el correr del tiempo se hizo un lugar en la primera y debutó en este semestre con Néstor Gorosito como DT. Por ahora no hay novedades sustanciales de los otros jugadores, más de 10, que terminarán sus vínculos este año. Salvo el arquero José Devecchi y alguno que otro más, parece difícil que continúen.

San Lorenzo, un gigante herido, siente que le pisan la cabeza una y otra veces. Supo renacer de las cenizas en varias ocasiones. Necesita hacerlo nuevamente, antes de que sea aun más tarde.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/la-crisis-de-san-lorenzo-un-ciclon-de-embargos-que-se-quedo-sin-manager-y-esta-lejos-de-las-copas-nid09102026/

Volver arriba