Juicio contra Pity Álvarez. La hija del hombre asesinado negó que tuvieran un conflicto previo y sentenció: “Solo pido justicia”
Jacqueline Guzzardi, hija de Cristian Maximiliano Díaz, volvió a poner en el centro del juicio contra Cristian “Pity” Álvarez el impacto que tuvo en su vida el asesinato de su padre, ocurrid...
Jacqueline Guzzardi, hija de Cristian Maximiliano Díaz, volvió a poner en el centro del juicio contra Cristian “Pity” Álvarez el impacto que tuvo en su vida el asesinato de su padre, ocurrido en julio de 2018 en el barrio Samoré, de Villa Lugano.
La declaración de la hija de Díaz, que inicialmente no formaba parte de los testigos propuestos por las partes, fue uno de los momentos centrales de la jornada. Su padre tenía 36 años cuando fue asesinado y ella fue una de las personas más afectadas por las consecuencias del homicidio. En una entrevista anterior, Guzzardi había contado que desde entonces no podía escuchar las canciones de Álvarez y había reclamado que el músico pagara por lo que había hecho.
La joven negó que hubiera algún conflicto previo entre su padre y el Pity. Y cuando le preguntaron qué esperaba del juicio, respondió sin rodeos: “Que se haga justicia, que decidan como tienen que decidir con las pruebas que tienen. Que se haga bien, sin ningún tipo de beneficio”.
El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 y tiene al exlíder de Viejas Locas e Intoxicados imputado como autor material del homicidio de Díaz. La continuidad del debate había quedado nuevamente en duda después de que la defensa recusara a los tres jueces del tribunal. Sin embargo, la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional rechazó el planteo y el juicio pudo reanudarse.
“Fueron disparos a corta distancia”Después del testimonio vinculado a la familia de la víctima declaró Angélica Cristina Bustos, integrante del Cuerpo Médico Forense y responsable de la autopsia de Díaz.
La médica explicó ante el tribunal que el hombre recibió cuatro disparos en el rostro y la cabeza y que, por la trayectoria de los proyectiles, el tirador debía encontrarse ubicado del lado izquierdo de la víctima.
Uno de los elementos que destacó Bustos fue la presencia de pólvora en una de las fotografías tomadas durante la autopsia. Para la especialista, ese indicio resulta compatible con disparos efectuados a corta distancia.
“Fueron disparos a corta distancia”, afirmó la forense durante su declaración, realizada por videoconferencia. También confirmó que Díaz murió como consecuencia de las heridas de bala y de la hemorragia interna provocada por los disparos.
El testimonio de Bustos ya había comenzado semanas atrás, pero quedó interrumpido cuando Álvarez sufrió una descompensación durante una audiencia y debió ser trasladado en ambulancia al Hospital Fernández. Por ese motivo, su declaración fue retomada este lunes.
Después de la forense declaró la médica legista Mariela Biazoni Rolla, quien recordó el examen que le había realizado a Álvarez. Según explicó, durante esa evaluación el músico respondía de manera coherente a las preguntas y comprendía las indicaciones que recibía.
“Cuando uno le pregunta al causante su nombre y apellido, y le pide que se saque la remera para el examen, y lo hace, es que comprende lo que uno le está solicitando”, explicó la profesional.
También declaró Celminia Guzmán, médica del Cuerpo Médico Forense y especialista en neurología. La profesional recordó que durante el examen realizado al músico se detectó una parálisis facial del lado izquierdo, que, según explicó, era consecuencia de un accidente sufrido aproximadamente una década atrás.
La defensa insiste con el estado de salud de PityMientras la prueba médica incorporada al debate describía las condiciones en las que Álvarez había sido evaluado, su defensa volvió a cuestionar que el músico esté en condiciones de comprender el proceso que enfrenta.
En declaraciones televisivas, sus abogados, Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro, sostuvieron que no alcanza con observar el comportamiento de Álvarez durante las audiencias para determinar si puede afrontar un juicio. Cuestionaron que el músico pudiera mostrarse activo, saludar a personas o sacarse fotografías, y que esos comportamientos hayan sido tomados como evidencia de que comprende lo que sucede en la sala.
El abogado aseguró que la defensa cuenta con distintos estudios médicos, entre ellos una resonancia magnética y un encefalograma, que —según su interpretación— mostrarían un deterioro en la salud de Álvarez. También mencionó análisis de sangre realizados después de una recaída que, de acuerdo con su explicación, habría detectado “consumo activo”. Fue entonces cuando utilizó una expresión que generó repercusión: “Hay un estudio que dice incluso que se le achicó el cerebro”, afirmó.
La frase corresponde a la explicación del abogado sobre la documentación médica que maneja la defensa y no a una conclusión expresada durante la audiencia por los médicos que declararon ante el tribunal. El propio defensor reconoció que estaba intentando traducir a un lenguaje coloquial información contenida en estudios médicos.
El planteo de la defensa apunta a demostrar que Álvarez no estaría en condiciones de comprender plenamente el debate y, por lo tanto, no podría continuar siendo juzgado en las actuales condiciones.
El abogado también sostuvo que mantiene dificultades para establecer con el músico la comunicación técnica necesaria para preparar la defensa y que muchas de las conversaciones vinculadas con el caso las mantiene con la hermana de Álvarez.
Este miércoles a las 12 se realizará una nueva audiencia en la que darán su testimonio Esteban Toro Martínez (integrante del Cuerpo Médico Forense) y los inspectores Mariano González y Walter Guayta. Además, Adela Beatriz Ahuad aportará un informe psicológico.