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Juan Antonio Vigar: “El cine argentino ha sido nuestra cinematografía de referencia”

“El nuestro es el festival europeo con mayor presencia iberoamericana en general y argentina en particular. El cine argentino ha sido nuestra cinematografía de referencia en estos últimos años...

Juan Antonio Vigar: “El cine argentino ha sido nuestra cinematografía de referencia”

“El nuestro es el festival europeo con mayor presencia iberoamericana en general y argentina en particular. El cine argentino ha sido nuestra cinematografía de referencia en estos últimos años...

“El nuestro es el festival europeo con mayor presencia iberoamericana en general y argentina en particular. El cine argentino ha sido nuestra cinematografía de referencia en estos últimos años por nombres, por películas, por talento, por capacidad y dinamismo a la hora de producir”. Lo dice el director del Festival de Cine de Málaga, Juan Antonio Vigar, recién llegado una vez más a Buenos Aires, al frente de una importante delegación hispana que participará este fin de semana de la edición 2025 de MASS, un encuentro con lo mejor de la reciente producción española programado por los festivales de Málaga y San Sebastián. Las funciones, con entrada libre gratuita, seguirán hasta el domingo en la Sala Lugones del Teatro San Martín.

En diálogo con LA NACION, Vigar coincidió con su colega de San Sebastián, José Luis Rebordinos, también presente en un tramo de la charla, en el reconocimiento de que en este tiempo el cine español, medido en cantidad y calidad de producciones, atraviesa un momento excepcional. “Los festivales somos verdaderas plataformas en ese sentido. Creo que hemos tenido tanto San Sebastián como nosotros una mirada inteligente a la hora de elegir aquellas películas que desde el concepto autoral pueden interesar al público. Desde nuestro impulso y los premios se ha generado una primera masa crítica que, sumada al boca en boca, hace que nuestras películas crezcan en recaudación y en público también”.

Ventana Sur

La delegación que encabezan Vigar y Rebordinos está de nuevo en la Argentina también para sumarse la próxima semana a la edición 2025 de Ventana Sur, el mercado de cine más importante de América latina (creado una década atrás en conjunto por el Incaa y el Festival de Cannes). Los dos comparten un gran interrogante, todavía sin respuesta: por qué todavía el cine latinoamericano no prende (fuera de los festivales) entre el público español y lo mismo ocurre aquí (salvo excepciones como el cine de Pedro Almodóvar) con los estrenos comerciales del más reciente cine hecho en España.

La excepción, como todos lo reconocen en la península, es un subgénero que los propios españoles identifican como “las películas de Darín”. Cualquier estreno protagonizado por el actor argentino tiene garantizado en España un piso de un millón de euros en las boleterías de los cines. Fuera de los cines, El Eternauta ratificó esa misma tendencia desde el streaming. “La vio toda España”, reconocen nuestros visitantes.

“Nosotros hemos querido que el cine argentino tenga siempre una presencia importante en Málaga con películas y reconocimientos –agrega Vigar-. Han pasado por el festival Graciela Borges, Héctor Olivera, Mercedes Morán, Guillermo Francella, Cecilia Roth, Leonardo Sbaraglia, Oscar Martínez y habrá muchos más. Lo que más nos inquieta es que en estos momentos el cine argentino atraviesa una situación más complicada, las películas que nos han llegado últimamente fueron producidas hace un par de años y si no se aborda una reconstrucción importante es posible que tengamos escasez de cine argentino en los próximos festivales o que esas películas lleguen con alguna pérdida de identidad porque serán coproducciones con plataformas o países extranjeros”.

Vigar destacó la necesidad imprescindible de contar con el apoyo del sector público: “De otra manera no se puede entender la posibilidad de llevar adelante una industria. El Instituto de Cine de España ha establecido una serie de políticas coherentes en materia de ayudas, de puntuación, de estímulos a la presencia de la mujer. También hay una línea específica de apoyos al cine de autor”.

-¿Se podría replicar algo así en la Argentina?

-Un instituto de cine en cualquier país, en este caso hablando de la Argentina, debería construir desde el diálogo con todo el sector los canales para reforzar la producción. Quedarse solo con la iniciativa privada o con coproducciones o plataformas que uniformizan los contenidos es un riesgo. Tu identidad cultural se puede ver un poco mermada y también eso puede hacer que la producción se resienta en los próximos años.

-¿Cómo se revierte este panorama?

-Lo de las ayudas públicas no lo digo yo. Lo dice la propia industria. Hay que escuchar a quienes forman parte del sector al que te diriges. No para valorar las cosas desde el mero hecho numérico, sino para entender que la cultura nunca es un gasto, sino una inversión, y en ese sentido hay que cuidarla. La cultura y el cine mueven elementos intangibles muy importantes para que un país crezca, analice su propia realidad, piense, reflexione y desde ese conocimiento de su identidad proyecte su futuro.

-Ustedes han llegado hace poco a un acuerdo con el Incaa.

-Llevamos cuatro años desarrollando un proyecto muy valioso, el Hack Mafiz, dirigido a un nuevo tipo de autores digitales, de 18 a 35 años, que crean nuevas formas de contenidos en plataformas y medios como Spotify, YouTube, Instagram. Hemos planteado a partir de un acuerdo con el Festival de Mar del Plata una serie de retos creativos para estos nuevos autores y de allí están saliendo cuatro finalistas que van a estar en marzo próximo en Málaga conviviendo con el resto de los creadores que fuimos seleccionando en otros lugares. Poco antes de Mar del Plata hicimos una convocatoria parecida en la Universidad de Buenos Aires con un dato diferencial muy interesante.

-¿Cuál?

-Normalmente, cuando queremos dirigirnos a personas que conocen o quieren vivir del audiovisual vamos a las facultades especializadas: ciencias de la comunicación, diseño de imagen. Pero en la UBA tuvieron la idea de abrir la convocatoria a todas las facultades y nos hemos encontrado con arquitectos, psicólogos y otras disciplinas que mostraron visiones muy enriquecedoras de estas nuevas nuevas formas de expresión a través del cine.

-¿Por dónde pasan estas nuevas manifestaciones creativas?

-Vemos en los jóvenes una tendencia a crear contenidos en forma de videos verticales de muy corta duración. Estamos observando que estos chicos adquieren grandes habilidades en el uso de tecnologías avanzadas y de allí surge una narrativa diferencial. En la pandemia se organizó un festival global online y se comprobó que el tiempo de persistencia media de atención para una película online era de ocho minutos.

-¿Y qué pasará con los formatos más tradicionales? Thierry Frémaux, el director artístico de Cannes, pasó por aquí hace unos días destacando la fortaleza actual del cine de autor.

-Nosotros creemos en el justo equilibrio de las cosas. Es un error enarbolar estandartes y guerrear unos contra otros. Ni el futuro se va a decantar solo en favor de los videos verticales de un minuto ni se va a quedar anclado en un cine más convencional. Yo tengo la esperanza de que muchos de los chicos que participan del Hack sean el nutriente de un cine que no va a ser igual del que hemos visto, pero tampoco será radicalmente diferente.

-¿En qué se basa para creer que ese equilibrio va a ser posible?

-En que hay un denominador común para todos. El cine está dirigido a personas que necesitan pensar, sentir y reflexionar como parte de su existencia vital. Tenemos al público que viene consumiendo cine en salas toda la vida y busca mantener ese estatus. Y jóvenes que desde la urgencia de la vida actual, en un mundo de usar y tirar, lo único que quieren es ver pequeñas píldoras de contenido en un smartphone.

-¿Es posible un encuentro entre esos públicos?

-Nosotros también somos exhibidores. Tenemos en Málaga un complejo de cuatro salas donde pasamos películas en versión original subtitulada. Y como además nos encanta el cine clásico montamos una pequeña filmoteca. La respuesta fue muy interesante. ¿Sabes qué público es el mayoritario en esas funciones? Los jóvenes.

-¿Y cómo lo explica?

-Esos mismos creadores de contenido digital descubren, al entrar a esas salas, que 60 o 70 años antes había alguien que tenía ya hecho todo lo que ellos creen que están descubriendo. Yo tengo la esperanza de que estos creadores de contenidos digitales descubran al final del camino que los clásicos siempre son los más modernos.

La programación

Todas las funciones del sábado 29 y el domingo 30 del Festival MASS se realizarán en la Sala Lugones del Teatro San Martín y tendrán entrada libre y gratuita. Las localidades pueden retirarse en la boletería del teatro (Av. Corrientes 1530) hasta dos horas antes del comienzo de cada función. Al final de cada función habrá un diálogo entre el público y algunos de los responsables de cada película, llegados especialmente desde España.

El programa del sábado 29 se abrirá a las 18 con Sorda, de Eva Libertad (ganadora del premio principal del Festival de Málaga 2025) con la presencia de su directora y la productora Miriam Porte, y culminará a las 21 con La cena, de Manuel Gómez Pereira, que estará presente junto a uno de sus protagonistas, el actor Asier Etxeandia.

El domingo 30, a las 18, se exhibirá Karmele, de Asier Altuna, y a las 21, Una quinta portuguesa, de Avelina Prat. Estarán presentes ambos directores en las respectivas funciones para dialogar con los espectadores.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/juan-antonio-vigar-el-cine-argentino-ha-sido-nuestra-cinematografia-de-referencia-nid28112025/

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