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Jon Rahm, el español que se enamoró de los petrodólares de LIV y ahora busca la gloria en el único Major que le falta a su país: el PGA Championship

Puede que este domingo el español Jon Rahm haga historia. Y concluya con la sequía de los golfistas de ese país en el PGA Championship, el Major que se les resiste y nunca pudieron ganar. Este s...

Jon Rahm, el español que se enamoró de los petrodólares de LIV y ahora busca la gloria en el único Major que le falta a su país: el PGA Championship

Puede que este domingo el español Jon Rahm haga historia. Y concluya con la sequía de los golfistas de ese país en el PGA Championship, el Major que se les resiste y nunca pudieron ganar. Este s...

Puede que este domingo el español Jon Rahm haga historia. Y concluya con la sequía de los golfistas de ese país en el PGA Championship, el Major que se les resiste y nunca pudieron ganar. Este sábado, el vizcaíno hizo una muy buena tercera vuelta (67 golpes) en el Aronimink Golf Club de Philadelphia y será uno de los máximos candidatos a quedarse con el trofeo Wanamaker: marcha a dos impactos del líder, el estadounidense Alex Smalley. Además, Rahm busca revancha después de un mal Masters (fue 38º).

El “León de Barrika” -tal su sobrenombre por el lugar donde nació- se enfrenta con los mejores golfistas del mundo sólo cuatro veces al año: en los Majors. ¿La razón? Un contrato de muchas cifras con LIV golf (¿500 millones de dólares?), el circuito paralelo que se sustentaba con los petrodólares del fondo soberano saudita PIF. Hace unos días se confirmó que ese grifo se cerrará. Y el futuro del LIV, al menos como gentil gastador de millones, está en duda.

Jon Rahm birdies the 5th to move within one shot of the lead at 3-under. 👀#PGAChamp pic.twitter.com/VCvRMFpW1v

— PGA Championship (@PGAChampionship) May 16, 2026

A Rahm no le importa el origen de los fondos. Lo suyo es jugar al golf. Y en su ambiente natural, la rompe: lleva dos victorias, tres segundos puestos, un quinto lugar y un octavo en los links árabes. Su buena actuación en el segundo Masters del año reflota esa vieja antinomia entre LIV y PGA Tour. La gran pregunta es qué hará Rahm en caso de que LIV se extinga. A su golf le convendría volver a codearse más seguido con los mejores.

“¿El futuro de LIV? Es obviamente una cuestión que compete a los empresarios. Queremos seguir aquí. Ha sido muy divertido. Quiero seguir compitiendo aquí. Pero solo el tiempo lo dirá“, dijo el español hace unos días. Y añadió, sobre la posibilidad de cancelar su lucrativo contrato: ”Tengo muy pocos talentos en la vida, y leer un contrato o un documento legal no son dos de ellos. Como bien decís, todavía me quedan varios años de contrato y estoy bastante seguro de que hicieron un buen trabajo al seleccionarme. Así que no veo muchas salidas y, ahora mismo, no estoy pensando en ello", zanjó Rahm.

Jon Rahm carded a 67 on Saturday and will start the Final Round of the PGA Championship two off the lead.@ROLEX | #PGAChamp pic.twitter.com/Iq2ysX1Pjc

— PGA Championship (@PGAChampionship) May 16, 2026

La seguridad en las palabras no se trasladó al hoyo 18 del campo del Aronimink Golf Club. Pudo haber terminado el curso en -4 (que en cualquier otra cancha sería un score de mitad de tabla, pero en este complejísimo trazado puede servir incluso para ganar el torneo), pero un bogey increíble lo frenó en -3. La paridad desde el primer día es tal que un impacto más o un impacto menos puede servir para subir (o bajar) varios puestos en la clasificación.

“Es una batalla ahí afuera. Se puede hacer , pero hay muchos hoyos donde si dejás la pelota a 20 pies y te queda un toque corto para cerrar con un par estás muy feliz. Porque así de difícil es“, graficó el español, que empezó el torneo muy mal en los greens (se ubicaba 122 en la estadística de golpes ganados con los putts, un número pésimo).

Ante la consulta sobre qué había aprendido en los greens en estas tres vueltas, Rahm respondió con sarcasmo: “Que son difíciles”. Y se quejó, como ha sido norma desde la primera vuelta, de la posición de las banderas: “La mejor manera en que puedo describirlo es que verán muy pocos campos de torneos importantes (Majors) donde, si estás en el centro del green, vayas a pasar un momento tan difícil para hacer dos putts como en algunos de los hoyos de aquí, especialmente con las posiciones de bandera".

Los otros del pelotón

Entre los seis golfistas con una tarjeta de -4, Rahm es quien más pergaminos tiene. Y el favorito, para muchos. Pero también hay historias con nombre propio, como la del líder, el estadounidense Alex Smalley, que les lleva dos golpes y tiene -6. O la del inglés Aaron Rai. Hasta acá, el nacido en Wolverhampton hace 31 años no terminó nunca un torneo de los grandes más arriba del puesto 19. Este sábado subió como la espuma y escaló 14 puestos. ¡Y pensar que abrazó el golf por accidente! Cuando todavía era un niño pequeño, Rai se lastimó con un palo de hockey. A su madre se le ocurrió reemplazar el material y optó por unos de plástico para que su hijo no se lastimara. Y tuvo una idea que le cambió la vida: en lugar de ser de hockey, le compró palos de golf. Y a su hijo le encantaron. Para siempre.

Sin tener una temporada rutilante hasta acá, Rai respondió acerca de las certezas que había encontrado en su juego en las últimas semanas: “Creo que lo más importante durante los primeros tres o cuatro meses de la temporada fue sentirme bien físicamente. Tuve un par de lesiones que me obligaron a retirarme de varios torneos. Esto limitó bastante mi práctica y entrenamiento (...). Así que creo que sentirme bien físicamente y poder seguir rutinas de entrenamiento consistentemente ha sido el factor más importante”.

También con -4 están el alemán Matti Schmid, el canadiense Nick Taylor (ambos escalaron 28 puestos este sábado), el sueco Ludvig Aberg y el líder del viernes, el estadounidense Maverick McNealy. “Mi carrera en el PGA Tour no es muy larga, pero nunca había visto nada igual. La competencia está muy reñida. Creo que hay muchos buenos jugadores con posibilidades de ganar mañana, y eso es genial para los espectadores. Me parece fantástico ver que tantos jugadores tienen opciones de ganar un torneo”, dijo Aberg, entusiasmado por la cantidad de candidatos al título.

Y entre esos postulantes... nunca hay que dar de baja a un campeón de este torneo como Rory McIlroy. Mucho menos cuando esta misma temporada se impuso en el Masters, el primer torneo grande del año. El irlandés está un escalón por debajo del pelotón de escoltas, con -3. “Cometí, supongo, un par de errores en los últimos tres hoyos. Siento que aún así hice lo suficiente como para pensar que tengo una oportunidad para mañana ”. Y si McIlroy lo dice...

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/golf/jon-rahm-el-espanol-que-se-enamoro-de-los-petrodolares-de-liv-y-ahora-busca-la-gloria-en-el-unico-nid16052026/

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