Jean Twenge, psicóloga, sobre quienes crecieron durante la década de 1950: “Los boomers pasaron por tiempos oscuros y sobrevivieron”
Los baby boomers de Estados Unidos, nacidos entre 1946 y 1964, atravesaron episodios de violencia política, tensiones internacionales y crisis económicas y, particularmente quienes crecieron dura...
Los baby boomers de Estados Unidos, nacidos entre 1946 y 1964, atravesaron episodios de violencia política, tensiones internacionales y crisis económicas y, particularmente quienes crecieron durante la década de 1950, enfrentaron la amenaza de una guerra nuclear. Según la psicóloga Jean Twenge, su experiencia contrasta con las búsquedas de trabajo y vivienda entre los jóvenes de la generación Z.
Qué dijo Jean Twenge sobre los tiempos oscuros de los baby boomersEn un artículo de opinión publicado por Katie Couric Media, Twenge escribió: “Los boomers también pasaron por tiempos oscuros y sobrevivieron”. La investigadora cuestionó la idea de que la actualidad representa necesariamente la peor época para vivir.
Twenge recordó que en 1968 jóvenes de esa generación recibieron órdenes de incorporarse a la guerra de Vietnam. Ese mismo año, los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert Kennedy sacudieron a la sociedad estadounidense, episodios que, según su mirada, suelen quedar fuera de las comparaciones generacionales.
La incertidumbre tampoco se limitó a los conflictos dentro de Estados Unidos. Entre las décadas de 1960 y 1980, la posibilidad de una guerra nuclear formó parte de la vida cotidiana.
Twenge describió el temor a un enfrentamiento capaz de terminar con el mundo de un día para otro.
Durante los años 70 aparecieron otros problemas. Las largas filas para cargar combustible y la estanflación afectaron a la población.
Este último fenómeno combinó una inflación elevada con un mercado bursátil estancado, de acuerdo con la explicación de la autora. Twenge utilizó esos antecedentes para cuestionar la idealización del pasado.
De acuerdo con su sitio oficial, Twenge es profesora de psicología de la Universidad Estatal de San Diego y autora de más de 190 publicaciones científicas y libros. Su trabajo sobre diferencias generacionales y tecnología incluye análisis de una base de datos de 43 millones de personas.
Vivienda: las dificultades que enfrentaron los boomers, según TwengeEl acceso a la vivienda propia constituye otra diferencia entre generaciones. Twenge reconoció que las casas tenían precios menores cuando los boomers eran adultos jóvenes.
Sin embargo, aclaró que a comienzos de la década de 1980 las tasas hipotecarias alcanzaron el 18% y permanecieron por encima del 10% durante gran parte de esos años.
Las cuotas resultaban elevadas pese a los menores precios y, además, las viviendas solían ser más pequeñas y tener dos autos representaba un lujo. La psicóloga remarcó que las tasas también importan al comparar las dificultades para acceder a una casa propia en EE.UU.
Por su parte, las mujeres de la generación boomer afrontaron barreras específicas en el mercado laboral. Twenge explicó que incluso durante los años 80 muchas trabajadoras, especialmente las madres, recibían críticas por desarrollar una carrera profesional.
En la década de 1960, los anuncios de empleo todavía se separaban por sexo y las mujeres representaban apenas el 6% de los estudiantes de medicina.
En una recopilación de citas que publicó Goodreads, Twenge señaló que solo el 3% de quienes se graduaban en derecho durante los años 50 y principios de los 60 eran mujeres.
Por qué la generación Z enfrenta otras dificultades, según TwengeLa psicóloga sostuvo que la generación Z, integrada en su clasificación por personas nacidas entre 1995 y 2009, también enfrenta problemas que los boomers pueden interpretar de manera equivocada.
Uno de ellos es la demora en alcanzar hitos de la vida adulta: establecer una carrera, casarse o tener hijos. Twenge vinculó esa postergación con una transformación del ciclo vital, no necesariamente con inmadurez.
Según su explicación, los adolescentes asumen menos responsabilidades tempranas y los adultos conservan durante más tiempo hábitos asociados con etapas juveniles. Twenge definió esta tendencia como estrategia de vida lenta y la vinculó con la mayor longevidad y las mejoras en la atención médica.
La salud mental representa otra diferencia central. Twenge afirmó que la depresión se duplicó entre adolescentes y adultos jóvenes desde 2011.
También advirtió sobre el crecimiento de las autolesiones y los suicidios. En su análisis, vinculó parte del problema con la reducción de los encuentros presenciales durante la adolescencia.
Para los jóvenes que crecieron con teléfonos inteligentes, los contactos virtuales ocuparon un espacio que antes correspondía a encuentros después de la escuela, salidas y reuniones de fin de semana.
Esta preocupación conecta con el debate sobre la salud mental de los adolescentes y las redes sociales. La investigadora rechazó atribuir estas dificultades a una supuesta sensibilidad excesiva.