Javier Milei vuelve al prime time para la apertura de sesiones ordinarias, acechado por un antecedente de bajo rating
Este domingo, el presidente Javier Milei volverá al prime time de la televisión para ...
Este domingo, el presidente Javier Milei volverá al prime time de la televisión para abrir las sesiones ordinarias del Congreso Nacional. El gobierno insiste con la estrategia de realizar los discursos en horario nocturno -que, en 2024, le valió para tener niveles récord de rating-, pese al riesgo de replicar los bajos números del último año, cuando el alcance televisivo se redujo a casi un tercio.
En LLA esperan mejorar el desempeño respecto de la última ceremonia de apertura, pero minimizan el impacto de un limitado alcance en los medios tradicionales. Confían, en cambio, en hacer valer su predominio en las redes sociales para amplificar el mensaje presidencial.
La alocución de Milei está prevista para las 21 -conforme la convocatoria que se formalizó a través del Decreto 107/2026-, el mismo horario en que habló ante la Asamblea Legislativa en sus dos primeros años. Como contó LA NACION, a instancias del asesor presidencial Santiago Caputo, artífice de la estrategia comunicacional del oficialismo, el primer mandatario optó a comienzos de su gobierno por romper con la tradición de sus antecesores -que acostumbraban a realizar ceremonias matutinas- para capitalizar los picos de audiencia televisivos y potenciar la difusión del mensaje oficial.
Ese cambio le valió, en 2024, para batir un récord. Con 50,8 puntos de rating, no solo logró duplicar y triplicar la audiencia de sus antecesores Alberto Fernández y Mauricio Macri, sino también superar los picos de audiencia de programas emblemáticos de la televisión.
“‘Nuevediario’ fue el noticiero más exitoso de toda la televisión argentina. Su pico máximo de rating fue de 49 puntos, todo un récord. El discurso del Presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias fue de 50,8. Absolutamente demoledor”, celebró entonces el actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
“Nuevediario” fue el noticiero más exitoso de toda la historia de la televisión argentina. Su pico máximo de rating fue de 49 puntos, todo un récord. El discurso del Presidente Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias fue de 50,8.
Absolutamente demoledor.
Fin.
Ese festejo estuvo ausente el año pasado, cuando la hegemonía televisiva del primer mandatario sufrió un fuerte embate. Aunque el discurso de apertura de sesiones también se transmitió en el prime time, su alcance fue significativamente más limitado. El pico de audiencia -sumando canales de aire y cable- se dio al comienzo de la transmisión con un rating que rondó los 17 puntos, casi un tercio de lo que había logrado el año anterior.
Con esos números quedó incluso detrás del discurso de Alberto Fernández en su segundo año de mandato (2021), cuando registró 22,7 puntos promedio de rating -23,7 fue el pico máximo-, fuera de la franja nocturna que concentra la mayor audiencia. El exmandatario había hecho su exposición al mediodía.
En La Libertad Avanza (LLA) quitan dramatismo a ese desplome en la audiencia y, aunque confían en que pueden mejorar el desempeño del año pasado, descartan poder replicar las métricas favorables del 2024. “Cuando recién se daba el cambio de gobierno y había más desconocimiento e incertidumbre, es lógico que todos quisieran escuchar”, sostuvo una fuente del oficialismo a LA NACION.
Atribuye la caída del rating, ante todo, a cierta estabilización a nivel económico, aunque estima que los recientes avances legislativos -como la aprobación del presupuesto 2026, el primero en la era Milei, y la media sanción de la reforma laboral y la baja en la edad de imputabilidad- podrían motorizar cierta recuperación en la audiencia.
En el gobierno se mueven con bastante hermetismo respecto del contenido del discurso, aunque, como contó LA NACION, se prevé que estará enfocado en presentar el estado de situación nacional -como es habitual, con fuerte contenido económico- y las principales iniciativas parlamentarias para 2026. Entre ellas aparece, en el corto plazo, la ley de financiamiento universitario libertaria y, en un plano más ambicioso, la reforma tributaria y electoral con la eliminación definitiva de las PASO como uno de sus ejes.
Damián Fernández Pedemonte, profesor de la Escuela de Posgrados en Comunicación de la Universidad Austral e investigador del Conicet, se mostró más escéptico respecto del potencial de esta agenda para remontar las métricas televisivas. Estima que la atención de la opinión pública mira hacia cuestiones de índole económica, vinculadas a la posibilidad de llegar a fin de mes y la continuidad de la baja inflacionaria.
En este sentido, advirtió que la caída en el interés por el discurso de Milei se asocia menos a una estabilización económica que a una disociación entre la narrativa oficial y la percepción social de la coyuntura. “Lo que está pasando con el discurso de Milei es que va perdiendo potencia en la medida en que no se corresponde tanto con la sensación que tiene la gente de lo que está pasando en la calle y en la economía real”, explicó.
Y continuó: “Yo creo que perdió la espectacularidad. No perdió todavía el liderazgo, porque es evidente que está logrando, por ejemplo, sacar las leyes del Congreso, pero sí el interés de la gente por el discurso se está perdiendo”.
La moderación discursiva que prometió aplicar el año pasado -pese a que en el último tiempo retomó sus agravios contra periodistas y, ahora, empresarios- y los esfuerzos por alcanzar consensos y negociar en el ámbito parlamentario podrían haber condicionado también el interés por sus alocuciones. “Empieza a ser desde ese punto de vista más parecido a lo que había antes”, reflexionó. En LLA reconocen que la línea discursiva que mantiene el espacio se fue aplacando en los últimos meses.
Al igual que Fernández Pedemonte, el consultor político Carlos Fara también expresó reparos respecto del potencial de las reformas libertarias para remontar las métricas televisivas, pero en línea con los libertarios, lo atribuyó a un clima general de estabilidad.
“Más allá de que se estén tratando cosas en el parlamento, no es un momento político crucial. Es una situación económicamente estable, la inflación que no cede, pero es estable, todo el clima en general de opinión pública es de baja atención a lo que ocurra en materia política”, explicó a LA NACION.
El desafío, en este contexto, es intentar que el discurso no quede restringido a un público de nicho o a los propios seguidores de LLA. “Para Milei va a ser la tercera apertura de sesiones ordinarias, el Presidente viene de ganar las elecciones de octubre y la sociedad recién está saliendo del período de vacaciones, además de que me parece que el domingo a la noche es un momento de la familia, de manera que probablemente no haya mucha atención al respecto”, agregó el consultor.
El rol de las plataformasLas redes sociales, una esfera en la que el sello violeta ha sabido moverse para amplificar su narrativa incluso antes de la llegada de Milei a la Casa Rosada, serán entonces la piedra angular de la transmisión del domingo. Con un antecedente inmediato poco prometedor en términos de audiencia y un clima de desinterés por los asuntos políticos, las plataformas podrían compensar el margen adicional de atención que el prime time por sí mismo ya no ofrece.
En Casa Rosada confían en su aparato digital para capitalizar el discurso presidencial más allá de la transmisión en vivo y desdramatizan el impacto televisivo en sí mismo. “Si el rating es alto, mejor. Pero no es un gobierno que precisamente se preocupe por los medios tradicionales. Son muy hábiles para transformar lo que sirve en contenido atractivo para las distintas plataformas”, planteó una fuente de la administración libertaria.
Hay un riesgo. “Lo que hay que pensar en materia de eventos de política es el post discurso, cómo administras las repercusiones en las redes. Eso relativiza la visión del rating en el propio momento, pero si hay algo que pueda hacer un poco de ruido también se puede viralizar en contra. Es un arma de doble filo”, subrayó Fara.
Según mediciones de la consultora Ad Hoc, que analiza interacciones en el entorno digital, a diferencia de lo que sucedió en 2024 -cuando Milei concentró alrededor de 100.000 menciones positivas al momento de la apertura de sesiones-, el año pasado, las redes sociales tampoco le fueron favorables. La mayoría de las menciones al Presidente (66%) habían sido negativas y el eje de la discusión se había corrido del contenido del discurso al enfrentamiento entre el exdiputado Facundo Manes y Caputo.