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Hacer “sapito”, un juego simple que se convirtió en campeonato

La ceremonia se repite cada vez que un grupo de niños (y no tanto) se acerca a un espejo de agua (estanque, río, lago, lo que sea). Se agarra una piedra, lo más lisa y pulida posible, y se lanza...

Hacer “sapito”, un juego simple que se convirtió en campeonato

La ceremonia se repite cada vez que un grupo de niños (y no tanto) se acerca a un espejo de agua (estanque, río, lago, lo que sea). Se agarra una piedra, lo más lisa y pulida posible, y se lanza...

La ceremonia se repite cada vez que un grupo de niños (y no tanto) se acerca a un espejo de agua (estanque, río, lago, lo que sea). Se agarra una piedra, lo más lisa y pulida posible, y se lanza sobre la superficie, intentando que rebote varias veces y llegue lo más lejos posible. Este juego es conocido como “hacer sapito”, por el parecido con el chapoteo que producen los saltos de las ranas, pero también hay quienes le dicen “hacer patito”.

Esta actividad se repite, sobre todo, cada verano en los lagos de la Patagonia, cuyas aguas tranquilas son ideales y en cuyas orillas abundan las piedras aptas para la competencia. Se puede jugar solo, con amigos o en familia, y es una costumbre casi natural, pero que también se transmite de generación en generación.

Sin embargo, esta simple actividad recreativa puede tener un premio este sábado 14 de febrero en Bariloche, donde se llevará a cabo el Primer Campeonato Nacional de Sapito, organizado por Cerveza Patagonia. Será entre las 15 y las 19 en la playa sin viento del lago Moreno, sobre el Circuito Chico.

La marca se encargó de indagar sobre los orígenes del juego y cuenta que, si bien no hay una “fecha de invención” exacta porque es una actividad ancestral, se sabe que es milenaria. “En la Antigua Grecia (siglo II d.C.), el erudito Julio Pólux (135-193) describió el juego llamándolo epostrakismos (que significa arrojar la concha a la superficie del agua). Este deporte antiguo consistía en lanzar una concha, un palo o una piedra, haciéndola resbalar y rebotar sobre la superficie del agua en un lago o estanque. Ganaba aquel que lanzaba el proyectil más lejos el mayor número de veces. Los griegos hacían concursos con piedras planas”, cuentan.

Más tarde -indican-, en la Antigua Roma (siglo III d.C.), el escritor Marco Minucio Félix relató cómo los niños hacían rebotar conchas marinas en la playa. Y en Inglaterra, en 1583, se registra el nombre “Ducks and Drakes” en un texto oficial, y circula la leyenda de que un monarca inglés popularizó el juego lanzando monedas de oro al río Támesis. La expresión –que actualmente hace referencia al despilfarro de recursos, especialmente de dinero– se origina en el antiguo pasatiempo de lanzar piedras al agua, porque al deslizarse sobre la superficie, se asemejan a patos que salen de un estanque.

“Ya en el siglo XVIII, Lazzaro Spallanzani (1729–1799) fue el primero en investigar formalmente la física detrás de por qué una piedra genera sustentación al golpear el agua. Él disfrutaba de lanzar piedras sobre la superficie del agua y comenzó a preguntarse por qué las piedras rebotaban y no se hundían. En 1766 publicó un estudio sobre la mecánica de las piedras que rebotan al ser lanzadas oblicuamente sobre el agua", afirman.

Por supuesto, hubo gente que se lo tomó más en serio que un simple juego. El actual récord mundial pertenece al estadounidense Kurt Steiner, quien logró que una piedra rebotara 88 veces en la superficie del agua, según el Guinness World Records. “La piedra ganadora pesaba entre 85 y 225 gramos, era muy lisa, plana y tenía un grosor de entre 6 y 8 milímetros. Y aunque el récord se cuenta por rebotes, existe otra categoría de distancia más larga que ostenta el escocés Dougie Isaacs, con un lanzamiento de 121,8 metros. Asimismo, los expertos sugieren que, teóricamente, un humano podría llegar a alcanzar hasta 300 rebotes si las condiciones de velocidad y ángulo fueran absolutamente perfectas”, cuentan.

Lo cierto es que, con distintas variantes y distintos nombres, la actividad se popularizó en casi todo el mundo e incluso se celebran torneos en diferentes ciudades cada año. Y, como se dijo, este sábado Bariloche seré sede de una competencia de “sapito”. Fuero seleccionados 16 jugadores tras lograr un mínimo de 15 rebotes y habrá un jurado compuesto por tres integrantes, uno de ellos viaja desde Reino Unido. “Se trata de Phill Bloxham, aficionado del Sapito, que tiene su propio récord: 150 metros alcanzados. Los participantes competirán por grandes premios”, explican.

Para los que quieren vivir el campeonato, habrá también un Torneo Amateur (para los mayores de 18 años). La inscripción es desde las 15 hasta las 16.30, y los dos mejores jugadores se sumarán al primer Campeonato de Sapito del país

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/negocios/hacer-sapito-un-juego-simple-que-se-convirtio-en-campeonato-nid13022026/

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