Habló uno de los dueños del bar incendiado en Suiza: “Todo se hizo según las normas”
SION, Suiza.– El dueño del bar suizo arrasado por un incendio mortal durante las celebraciones de Año Nuevo habló sobre la tragedia por primera vez este viernes y dijo a medios locales que se ...
SION, Suiza.– El dueño del bar suizo arrasado por un incendio mortal durante las celebraciones de Año Nuevo habló sobre la tragedia por primera vez este viernes y dijo a medios locales que se respetaron todas las normas de seguridad.
El cumplimiento de las normas de seguridad está en el punto de mira desde el devastador siniestro que se declaró la madrugada del 1° de enero en el bar Le Constellation, ubicado en la prestigiosa estación de esquí suiza Crans-Montana.
Jacques Moretti, un francés propietario del bar junto con su esposa Jessica, declaró al diario Tribune de Genève que el establecimiento había sido inspeccionado “tres veces en diez años” y que “todo se hizo según las normas”.
Sin embargo, esa frecuencia parece insuficiente. El artículo 8 de la ordenanza cantonal sobre prevención de incendios estipula que las inspecciones “deben realizarse todos los años en edificios abiertos al público o que presenten riesgos especiales”.
El consejero de Estado Stéphane Ganzer reiteró esta obligación en rueda de prensa: “El municipio es responsable de la inspección del edificio, y esta inspección debe realizarse anualmente”. Si se detectan defectos, se debe presentar un informe a las autoridades. Hasta donde se sabe, no se ha emitido recientemente ningún informe que indique defectos para el bar en cuestión.
Las autoridades municipales no respondieron a las preguntas de Tribune de Genève sobre la frecuencia de las inspecciones. Las oficinas administrativas también estaban cerradas, en tanto el alcalde de la ciudad remitió a los periodistas a consultarle a la policía.
Le Constellation, situado en la planta baja de un edificio residencial, tiene una capacidad para 300 personas, además de otras 40 en su terraza, según el sitio internet de la estación de esquí. El siniestro dejó 40 muertos y al menos 119 heridos, según el balance provisional.
Además de la dudosa frecuencia de las inspecciones, varios testigos afirmaron que el espacio de eventos del sótano, donde se inició el fuego, estaba conectado con la planta baja únicamente por una escalera, que algunos describieron como “estrecha”.
Bengalas fuera de controlLa fiscal del cantón de Valais, Béatrice Pilloud, dijo que el respeto de las normas de seguridad en el establecimiento es uno de los ejes de la investigación sobre la tragedia. Según señaló la fiscal en una rueda de prensa, todo indica que el fuego se originó por bengalas o velas-bengala colocadas sobre botellas de champán. Los jóvenes intentaron en vano sofocar el incendio, que se propagó a toda velocidad.
Pilloud indicó que los dueños del bar resultaron ilesos y fueron interrogados como testigos, sin que por el momento se haya establecido ninguna responsabilidad penal.
J'accuse Jessica et Jacques Moretti, propriétaires et gérants du bar "Le Constellation" à Crans-Montana de meurtre de masse et d'avoir le 1er Janvier 2026 mis volontairement la vie en danger d'autrui et faits aggravants, en l'espèce, de mineurs !#cransmontana #leconstellation pic.twitter.com/8kELRFA9bZ
— catsnmouse (@catsnmouse) January 2, 2026La pareja fue interrogada como “personas llamadas a proporcionar información”. Esta condición híbrida no implica que se los acuse formalmente, sino que les otorga el derecho a la defensa (como la presencia de un abogado) como medida cautelar en esta etapa de la investigación.
Sus declaraciones permitieron aclarar la disposición del local, los detalles de las renovaciones recientes y la capacidad del establecimiento, así como aportar información para elaborar la lista de personas presentes en el momento del incendio, explicó la fiscal.
Según informaciones de los medios, Jacques Moretti no se encontraba en el bar cuando se declaró el incendio, sino en otro de los establecimientos de la pareja. Jessica Moretti sí estaba presente en el lugar y sufrió heridas leves, pero pudo regresar a su domicilio.
Un amigo de los propietarios, Jean-Thomas Filippini, de Córcega, dijo haber recibido un video del bar la noche del siniestro. “Intenté contactar con mis amigos toda la noche. Fue su esposa quien me respondió alrededor de las cinco de la mañana, diciéndome que estaban vivos y que era una catástrofe”, dijo. Cantante de profesión, conoció a la pareja en 2015, cuando él y su banda actuaron en el bar en Suiza precisamente el 31 de diciembre.
El cantante y la pareja dueña del bar mantienen una amistad desde entonces. “Cuando vuelven a Córcega, intentamos vernos. Vienen cuando pueden, porque son muy trabajadores“, explicó. Según el diario Corse Matin, el dueño es originario de Ghisonaccia, en la Alta Córcega. Y según Nice-Matin, la dueña es de la Riviera Francesa.
La pareja también posee otros dos establecimientos, según el registro mercantil del cantón del Valais: Le Senso, un bar-restaurante especializado en hamburguesas en la estación de Crans-Montana, y Le Vieux Chalet en el pueblo vecino de Lens, que se describe a sí mismo como un “hostal corso”.
Agencias AFP y ANSA