Golpe al ICE, pero en Fortnite: entrenan a inmigrantes en el juego para saber qué hacer en la vida real frente a agentes
En un escenario inspirado en Los Simpson, uno de los múltiples universos del ...
En un escenario inspirado en Los Simpson, uno de los múltiples universos del juego online Fortnite, un grupo de jugadores recrea una situación que en Estados Unidos suele despertar temor: la llegada de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) a una vivienda. Dentro del videojuego, los organizadores del evento digital entrenaron a inmigrantes sobre cómo actuar en ese momento ante oficiales federales.
Una dinámica de entrenamiento construida dentro del juegoEn este universo ficticio, los participantes formaron parte de un simulacro en el que dos civiles protegían a un “vulnerable”, la figura utilizada por los organizadores para describir a quien podría ser objetivo de una redada, mientras dos agentes del ICE virtuales golpeaban la puerta y exigían entrar.
El falso operativo migratorio virtual, que tuvo lugar el pasado viernes 21 de noviembre, formó parte de una iniciativa del colectivo New Save Collective, integrado por alrededor de 500 personas.
La propuesta apunta a que inmigrantes y aliados puedan ensayar, a través del videojuego, cómo actuar ante una eventual irrupción del ICE en la vida real, y a la vez generar un ámbito donde hablar de derechos y desinformación sin miedo a represalias.
De acuerdo a los que pudo saber 404 Media en diálogo con organizadores y participantes del evento en línea, dentro de este universo se recreó una escena que mostraba cómo los agentes se acercaban a un juzgado virtual y preguntaban: “¿Algún vulnerable aquí? Tenemos una orden judicial”.
En la representación, la respuesta del “civil” que abre apenas la puerta era tajante: “Deslízala por debajo de la puerta”. Cuando uno de los agentes respondió que “no hay espacio debajo de la puerta”, el jugador replicó: “Suena como un problema personal”.
En otra secuencia, los agentes, interpretados por miembros del propio colectivo mediante el personaje Airhead, se vieron superados por un grupo de civiles, por lo que decidieron retroceder. “Esta casa está demasiado protegida; vayamos a ver si podemos encontrar a un vulnerable en otro lado”, dijo uno de ellos.
Luego, uno de los participantes del evento digital comentó: “Se sintió como realmente ganar”. Y remarcó: “Se sintió como una manera de sanar un poco el agotamiento”.
Gamers y activistas: las organizaciones detrás de la simulación de un encuentro con el ICE en FortniteLa iniciativa nació hace tres años y tomó forma gracias a la alianza de New Save Collective con organizaciones como Define American e Immigrants Belong, que desde hace tiempo investigan la circulación digital de narrativas antiinmigración.
“El gaming no fue un género elegido al azar”, dijo Shauna Siggelkow, de Define American, a Wired. “Hemos estado rastreando mitos y desinformación antiinmigrante de manera digital durante años”, agregó.
Uno de los impulsores del colectivo, conocido bajo el seudónimo PitaBreadFace por razones de seguridad, planteó que sectores políticos y militares llevan años aprovechando espacios de gaming para influir en los usuarios.
Un ejemplo gráfico de esto fue una publicación del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos del 27 de octubre de 2025 que utilizó personajes del Halo (un juego bélico-futurista), donde acompañaron la imagen con la frase “Terminando esta pelea”.
“Fuerzas opositoras como corporaciones, el ejército y la extrema derecha han hecho un muy buen trabajo en convertir las funciones sociales del gaming en un arma”, señaló. Y dijo que frente a ese escenario “las fuerzas más pro-sociales realmente han carecido de presencia”.
Fortnite como espacio de organización y aprendizaje frente a las tácticas del ICEAntes de cada práctica, los jugadores realizan ejercicios de conexión comunitaria: se buscan dentro del mapa, se presentan, se organizan en grupos y hablan sobre la importancia de sostener redes de apoyo.
Los organizadores remarcan que el propósito central no es replicar un entrenamiento táctico, sino generar un ámbito seguro en el que las personas puedan compartir experiencias, comprender sus derechos y enfrentar la desinformación.