Golpe a las visas H-1B y J-1: EE.UU. suspende a empresas y universidades por patrocinar trabajadores extranjeros
El gobierno de Donald Trump ...
El gobierno de Donald Trump anunció nuevas medidas contra los programas de visas H-1B y J-1 en Estados Unidos. Las autoridades suspendieron a Microsoft, Adobe y otras seis compañías del sistema que permite patrocinar a trabajadores extranjeros e iniciaron investigaciones sobre nueve universidades por presuntas irregularidades migratorias.
Visas H-1B: las ocho empresas que EE.UU. suspendió del PERMSegún informó Reuters, el Departamento de Trabajo (DOL, por sus siglas en inglés) anunció la suspensión de ocho compañías del Programa de Certificación Laboral Permanente (PERM, por sus siglas en inglés).
El secretario de Trabajo, Keith Sonderling, aseguró que las autoridades no aceptarán nuevas solicitudes ni procesarán los expedientes pendientes de las siguientes empresas:
MicrosoftAdobeCognizantInfosysTata Consultancy Services (TCS)WiproHCL TechnologiesCapgeminiDe acuerdo con Associated Press, el vicepresidente JD Vance encabezó el anuncio y acusó a las empresas de utilizar mecanismos de contratación que perjudican a los trabajadores estadounidenses.
El funcionario sostuvo que algunas compañías publican ofertas de empleo con escasa visibilidad y después argumentan que no encontraron candidatos locales para justificar la incorporación de extranjeros.
El gobierno federal atribuyó la decisión a presuntos abusos del sistema. Sin embargo, la suspensión no implica que las compañías tengan prohibido contratar extranjeros ni que las visas H-1B de sus empleados pierdan automáticamente su validez.
Qué cambia para los trabajadores con visas H-1B y solicitudes de residenciaLa medida se concentra en un procedimiento que facilita el acceso a la green card por empleo. Según explicó el DOL, las empresas deben obtener una certificación laboral antes de presentar determinadas peticiones de inmigración para trabajadores extranjeros.
Para conseguir esa autorización, los empleadores deben demostrar que no existen suficientes trabajadores estadounidenses disponibles, calificados y dispuestos a ocupar el puesto. También deben acreditar que la contratación no perjudicará los salarios ni las condiciones laborales de quienes realizan tareas similares.
Una vez aprobada la certificación, la empresa puede presentar el formulario I-140 ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés). El documento tiene una validez de 180 días para su presentación ante la agencia migratoria.
La suspensión modifica esa etapa del procedimiento para las ocho compañías señaladas. Como explicó Axios, el programa PERM es diferente del sistema de visas H-1B, destinado a trabajadores extranjeros especializados que acceden a empleos temporales.
Por ese motivo, la decisión no revoca los permisos H-1B existentes ni las green cards ya concedidas. Sin embargo, representa un obstáculo para los empleados que dependen del patrocinio de estas empresas para avanzar hacia la residencia permanente.
Las acusaciones de JD Vance contra MicrosoftMicrosoft quedó en el centro de los cuestionamientos de Vance. El vicepresidente afirmó que la empresa despidió a 6000 trabajadores estadounidenses durante el año anterior, mientras obtuvo 6300 visas H-1B y casi 3000 green cards.
A partir de esas cifras, el funcionario acusó a la compañía de sustituir empleados estadounidenses por extranjeros con condiciones laborales menos favorables.
Microsoft rechazó esa interpretación. La compañía explicó que aproximadamente el 80% de las solicitudes H-1B presentadas durante el último año fiscal correspondieron a extensiones o modificaciones del estatus de empleados existentes, según Associated Press.
Además, señaló que las peticiones restantes correspondieron a personas que ya residían legalmente en Estados Unidos y decidieron incorporarse a la empresa. Ese grupo equivalía a apenas el 1% de su fuerza laboral estadounidense.
La compañía también aseguró que paga a sus empleados H-1B lo mismo que a otros trabajadores con funciones comparables.
El conflicto se suma a otras medidas contra el programa migratorio. Trump intentó imponer una tarifa de 100.000 dólares a determinadas solicitudes, aunque la medida enfrentó un revés judicial por el cobro de la visa H-1B.
Visas J-1: las nueve universidades que investigará EE.UU.La segunda parte de las medidas anunciadas por Vance alcanza a instituciones académicas estadounidenses. El gobierno inició investigaciones sobre el presunto uso indebido de las visas J-1 para programas de intercambio, que permiten la entrada temporal de extranjeros para actividades educativas, laborales y de investigación.
Las nueve instituciones señaladas son:
Universidad de HarvardUniversidad de YaleUniversidad de StanfordUniversidad de BrownUniversidad de PittsburghUniversidad de California en DavisInstituto Tecnológico de California (Caltech)Universidad Estatal de ArizonaInstituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)Vance sostuvo que estas universidades recurren al programa en proporciones superiores a las de otras instituciones y consideró que esas prácticas merecen una investigación.
El inspector general del DOL, Anthony D’Esposito, indicó que las autoridades ya emitieron citaciones. Las pesquisas buscarán establecer si existen abusos migratorios, relaciones financieras indebidas o influencia extranjera sobre investigaciones financiadas con fondos federales.
Stanford aseguró que cooperará con las investigaciones, mientras que la Universidad de California en Davis manifestó su disposición a trabajar con el gobierno para confirmar el cumplimiento de las normas.
Por su parte, MIT, Brown y Pittsburgh informaron que recibieron citaciones y comenzaron a revisarlas. Yale señaló que analizará los documentos cuando los reciba.