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Fue policía 33 años, durante 15 trabajó en la lucha contra el narcotráfico y ahora está preso por vender drogas

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Fue policía 33 años, durante 15 trabajó en la lucha contra el narcotráfico y ahora está preso por vender drogas

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Raúl Vicente Nápoli nació el 19 de abril de 1963. Durante 33 años, más de la mitad de su vida, cumplió funciones como suboficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Parte de su carrera en la mayor fuerza de seguridad del país la hizo en dependencias que debían luchar contra el narcotráfico. Por “cosas del destino”, ahora está detenido con prisión preventiva, procesado por el delito de comercialización de estupefacientes. Por hacer aquello que debía combatir.

“Tengo probado −cuanto menos con el grado de certeza que se requiere en esta instancia– que los nombrados formaron parte, junto a al menos tres personas más, de una organización dedicada al transporte, distribución, fraccionamiento y comercialización de estupefacientes, desde fecha incierta, pero cuanto menos hasta el 4 de diciembre pasado", sostuvo la jueza federal de San Martín Alicia Vence al procesar con prisión preventiva al suboficial de la policía bonaerense, que hasta el momento de su detención estaba en situación de retiro activo.

La magistrada trabó un embargo sobre los bienes de Nápoli hasta cubrir la suma de 80 millones de pesos.

“Quiero hacer algunas manifestaciones y solo responder a preguntas de la defensa. Para empezar quiero decir que niego rotundamente el hecho que se me imputa. Trabajé 33 años en la fuerza de seguridad, más de 15 años en el área de drogas, me retiré voluntariamente y nunca imaginé estar detenido por esto”, sostuvo Nápoli al ampliar su declaración indagatoria, según se desprende del expediente judicial al que tuvo acceso LA NACION.

La investigación que llevó a Nápoli tras las rejas comenzó 9 de agosto pasado. Ese día, durante un procedimiento en la villa 9 de Julio, de San Martín, fue detenido Owen Yamil Argañaraz. El procedimiento estuvo a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°6 de San Martín. Por entonces había una orden de captura contra Argañaraz firmada por la jueza federal Vence.

Según el expediente judicial, un subcomisario de la policía bonaerense se presentó en la comisaría 5a. de San Martín, en la localidad de Billinghurst; ante su presencia, los uniformados de la seccional comenzaron a “mostrarse inquietos, ingresando y egresando por diferentes oficinas” hasta que, en determinado momento, uno de ellos se acercó al visitante, que se presentó como “Nico” y le dijo que alguien quería hablarle por teléfono.

“Quería ver la forma de arreglar para que Argañaraz, recupere su libertad a cambio de dinero”, habría sido lo que le dijeron al subcomisario por teléfono. El interlocutor habría sido un integrante del Comando de Patrullas de San Martín.

Al subcomisario, minutos después, se le acercó un uniformado y le comentó que “estarían arreglando por dinero la libertad de los detenidos en el procedimiento hecho en la villa 9 de Julio a cambio de dinero” y que “todo estaría programado por la intervención de Raúl Nápoli, un expolicía apodado Tano”, según consta en el expediente judicial.

Así, el Tano Nápoli comenzó a estar bajo la lupa de los detectives judiciales. “Se encomendaron discretas tareas investigativas que se fueron prorrogando de manera paulatina. El resultado de aquellas reflejaron maniobras que serían compatibles con la presunta comercialización de estupefacientes”, explicó la magistrada en la resolución firmada el 30 de diciembre pasado.

La organización narcocriminal operaba en la villa 9 de Julio y en los asentamientos Villa La Catanga y Villa Tranquila, también de San Martín.

La zona de Villa Tranquila es un sector de San Martín en el que siempre se le adjudicó influencia al capo narco Max Alí Alegre, alias Negro Alí o Alicho.

A Nápoli y a los otros sospechosos se les imputó “haber formado parte de un grupo que, junto a al menos tres personas más, se dedicaba de manera organizada al transporte, distribución, fraccionamiento y comercialización de estupefacientes desde fecha incierta, pero cuanto menos hasta el 4 de diciembre pasado. En particular, ello se verificó a raíz del resultado de las labores de campo, monitoreos judiciales de las líneas telefónicas que se encontraban intervenidas en las actuaciones y por los registros domiciliarios efectuados el 4 de diciembre último”, el día en que fueron detenidos los imputados.

De la investigación que permitió desbaratar a la banda narcocriminal participaron detectives de la Superintendencia de Planeamiento y Operaciones Policiales de fuerza de seguridad bonaerense.

Según la resolución de la jueza Vence, que también lleva la firma del secretario Hernán Roncaglia, en los allanamientos del 4 de diciembre pasado se secuestraron libretas con anotaciones que “estarían vinculadas con el delito” y que ”reflejan sumas de dinero que -a primera vista- estarían emparentadas con los cobros y pagos hechos a distintas personas".

En una de las viviendas allanadas a principios del mes pasado, situada en la localidad de Loma Hermosa, en Tres de Febrero, donde los detectives policiales vieron varias veces a Nápoli, se secuestraron 13 ladrillos de marihuana que “estaban ubicados, por no decir escondidos, en el fondo de la propiedad”.

La jueza Vence explicó: “Este resultado no hace más que confirmar la interpretación de la prevención en cuanto a que la presencia de Nápoli en esa finca se debía a que allí guardaría algún elemento relacionado con la presente investigación, ya que permanece mucho tiempo y hasta horas de la madrugada”.

Otro de los sospechosos procesado, identificado en el expediente como Pablo Domínguez, fue caracterizado como el integrante de la banda “más próximo” al Tano Nápoli.

“A esta altura resulta oportuno mencionar que si bien en las residencias de Nápoli y Domínguez no se incautaron de sustancias ilícitas, lo cierto y concreto es que se los observó asistir de manera frecuente a aquellos lugares donde sí se encontraron estupefacientes -ya sea preparado para su venta o en forma de ladrillos-, a lo que se puede sumar que se comprobó y acreditó de manera fehaciente el vínculo que existe entre ambos, incluso con otros miembros de la empresa criminal aquí analizada. Dicho ello, considero que los elementos probatorios recolectados durante la investigación y, en especial, el resultado de los diferentes registros domiciliarios permiten tener por corroborada -con el grado de convicción que se le demanda a esta etapa- la hipótesis de trabajo trazada, ya que quedó comprobado el rol que desarrollaban cada uno de los imputados aludidos en este apartado, incluso que las maniobras se realizaban de manera organizada y conjunta, siempre orientadas a la adquisición, acopio, traslado, fraccionamiento y comercialización de estupefacientes. Por lo que, está probado que todos los imputados trabajaban bajo un denominador común, es decir siguiendo”, afirmó la jueza federal Vence al dictar los procesamientos de los sospechosos.

El día de la detención del Tano Nápoli y los otros sospechosos la policía bonaerense secuestró secuestró cinco armas de fuego, ocho vehículos, dinero en efectivo, 2000 dosis de cocaína listas para ser comercializadas y 22 kilos de marihuana.

“Más allá de las valoraciones realizadas sobre la responsabilidad de cada uno de los encausados en el hecho, en cuanto a los roles, se debe indicar que cuando una pluralidad de autores toman parte en la ejecución del hecho, sin que ninguno realice la totalidad de la conducta típica, se trata de una forma de coautoría caracterizada por el dominio funcional, donde cada interviniente será coautor en cuanto haga un aporte necesario para realizar el hecho en la forma planeada”, explicó la jueza Vence en la parte final de su resolución.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/fue-policia-33-anos-durante-15-trabajo-en-la-lucha-contra-el-narcotrafico-y-ahora-esta-preso-por-nid07012026/

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