Exes, Davos, rock y gatos: la trastienda de los celos en torno a Milei, el nerd presidencial
El Ministerio de la Masculinidad Nacional ha emitido un nuevo comunicado. Quiere que sepamos que el presidente Milei tiene una excelente relación con su ex, la vedette Fátima Flórez; una relaci...
El Ministerio de la Masculinidad Nacional ha emitido un nuevo comunicado. Quiere que sepamos que el presidente Milei tiene una excelente relación con su ex, la vedette Fátima Flórez; una relación que consiste en no tener relación alguna. Milei volvió a visitarla sobre el escenario, como hace un par de años: Fátima haciendo su cosplay de minón amigable, con un traje transparente que la hacía parecer desnuda bajo un pelaje brillante, como un animal de lujo. Sin embargo, otra escena de celos se disputaba el corazón del presidente, aunque muy lejos de Mar del Plata: en Davos.
Pero volvamos al rock del Presidente; es su segundo hogar. Siempre en lo suyo, Milei se concentró en modo vozarrón sobre el micrófono. La curvácea Fátima bailó y se contoneó junto a él, pero no hubo besos robados, ni una sombra de esos ósculos portadores de cringe del pasado; con todo, ella logró darle un abracito amigo. Canto y gobierno vienen a ser lo mismo: Milei es uno con su tarea donde fuerza la voz y nada de lo humano lo distrae, ni siquiera la proximidad de un cuerpo al que en teoría amó.
Naturalmente, no es que la Argentina tuviera nostalgia de verlos juntos otra vez en el escenario, ni se estuviera preguntando qué pasaba entre Milei y su ex. Es propio de la política mileica enviar mensajes sin contenido, que están más bien destinados a generar nubes de palabras: Milei, rock, gato, ex, Fátima. Inmediatamente después del clip de Fátima y Milei, la ex presidencial “Yuyito” González fue consultada sobre sus sensaciones de ex. ¿Había sentido celos? El desafío narrativo es no contar ninguna historia sino mantener la marca, renovar el pacto de lo ya sabido y aceptado; con integrarse a la nube de palabras basta.
Después de todo, el verano es la estación del amor, y nada que conecte a Milei con la idea del cariño había asomado en el horizonte; un poco de intercambio de divas en los canales apropiados vendría bien. Especialmente porque la idea de “la ex” sí sobrevolaba la nube de gases semánticos que envuelven a la Argentina, en tanto la sociedad todavía se recupera del último shock de los canales del corazón: la ruptura entre la ex primera dama, la experta en sortilegios y jugos naturales Juliana Awada, y el ex presidente Mauricio Macri.
Pero la verdadera escena de celos tuvo lugar en otro lado, y no fue en relación con ninguna mujer. Milei venía de protagonizar su Foro de Davos más esotérico hasta la fecha. Las estrellas indiscutidas del cónclave suizo fueron Emmanuel Macron, que consiguió, al fin, darle un giro cool a su personaje de El Bueno, la Europa socialdemócrata encarnada, gracias a unos anteojos espejados de fabricación francesa que se agotaron en horas. Del otro lado, el protagonista indiscutido había sido por supuesto Trump, que adora jugar de Villano Supremo Líder del Capital. Trump venía de protagonizar la exquisita extracción del dictador Maduro de Venezuela, con un despliegue de poderío militar de precisión digno de Hollywood, a tono con una Nueva Roma espectacular. Ya cautivo, Maduro fue desfilado en las redes con su nuevo look de reo como si fuera Vercingétorix, el galo que desafió a César, o Espartaco, el líder esclavo que osó poner en jaque a Roma.
Naturalmente, Milei tenía que limitarse a ser la banda soporte del show de Donaldo, sin disputarle el cetro de superhéroe máximo de la derecha mundial, ni tampoco quedar reducido a un epígono trivial, un chupamedia del Imperio. El Davos de Milei sería de elite total, con un mensaje sólo para entendidos.
Estupendo en su rol del presidente más nerd de la historia, Milei mostró el título del paper de teoría económica sobre el que está trabajando con su ex jefe de asesores Demian Reidel, “Cuando la regulación mata al crecimiento”. Espera que ese paper sea considerado un aporte original a la teoría económica, lo que proyectaría a Milei como un caso único de teoría y praxis. Por una parte, su control de la economía real, y por otra, jugar a la gran teoría, a ser profesor de profesores con una fórmula visionaria, a la vez que contraintuitiva, para los liberales, porque sugiere que las regulaciones antimonopólicas pueden ser enemigas del crecimiento y generar pobreza. La elite de Silicon Valley lo leería con cariño.
Milei sacó a relucir su faceta más propia, la del nerd en busca de reconocimiento de sus mayores, de una familia intelectual que él elige. De una plataforma de superioridad que lo reconoce como un par. Milei no hace deportes: Milei hace otras cosas de persona joven, como someterse a jurados para que le pongan una nota, que le den palmadas y le digan que va muy bien. El Premio Nobel mismo es el equivalente a un Colegio reputado que pone puntajes a toda la humanidad, donde anualmente se elige a los mejores alumnos de la cultura y de la ciencia.
El Nobel es la familia a la que Milei quiere pertenecer; así eligió los nombres de su vástagos perrunos, sus hijitos son todos popes de la teoría económica: Rothbard, Lucas, Murray, Milton y Robert (economistas de renombre a excepción del gran Conan, la fuerza canina del más allá que camina con él). Su fantasía es ser un superhéroe de la acción y el pensamiento; después de todo, el caso Argentina es un tema de estudio en las facultades de economía, por sus crisis cíclicas en un dechado de recursos naturales. Había mucho de él en ese Davos. En este momento, cuando Milei era más Milei que nunca, tuvo lugar la explosión de celos. De parte de Santiago Caputo, su más célebre asesor.
Después de que Milei mencionara a Demian Reidel en su discurso de Davos como coautor del paper, se abrieron las compuertas del mini infierno mediático contra el ex asesor, actualmente presidente de Nucleoeléctrica. Las escenas de celos de Santiago Caputo se organizan como ataques mediáticos de un submundo cloacal poco interesante, centrado en zonas de internet donde el trasheo es la moneda de cambio, pero que exhiben las garras gatunas del caudillo Caputo y el fragor de una pelea en el barro. Caputo ve a Reidel como su gran rival por el corazón presidencial. Celoso de su influencia ante el César, para el joven caudillo Caputo la cuestión de quién tiene el cetro del corazón de Milei es un tema capital. Caputo tendría mucho que aprender de una Yuyito, excelente en su rol de diva digna.
En el mundo Trump, los ataques entre colaboradores tienen la forma de duelos: así se pelean JD Vance, el vicepresidente, y RFK junior, el ministro de Salud, intercambiando dardos abiertamente en X. Generales que se clavan dardos venenosos bajo la mirada distraída del César. Santiago intenta ser más discreto, pero sus marcas están en todas partes. Como todo visir, Santiago Caputo vigila con extremo celo los accesos a la empatía escasa del presidente, los puntos donde el entusiasmo de Milei se activa.
Los caminos de los celos, y del corazón del César, son inescrutables. Quien hasta ahora ha podido capitalizar mejor la confusión de la nube de palabras del verano fue el ex presidente Macri. Después de que fuera anunciada la ruptura con Awada, apareció de la nada Graciela Alfano. Declaró que Macri le había mandado un mensaje a las 4 am. Vocera impecable del deseo, Alfano comentó que Mauricio es divertidísimo, por “las cosas que se le ocurren en la cama”. Como si Alfano llegara para revertir ese dictum de la célebre Beatriz Sarlo, que declaró que Mauricio le parecía aburrido. “Detesto la pacatería, no tengo respeto por la sociedad pacata”, abundó Alfano, coloreando esa carta que el jugador de bridge Macri podría jugar en el futuro. “Está mostrando la otra cara del ex presidente”, se entusiasmó el cronista que la entrevistaba.
La partida de Awada podría haber descerrajado una incógnita con la que Mauricio relance su partida en el juego del poder. Una vedette rubia, del universo de las Gatitas y Ratones de Porcel, con experiencia, como las que le gustan a Milei, que está de su bando. Podemos jugar a las predicciones en el año del Caballo: que Mauricio, la Rata, el ex Gato, haga un pacto con el León para retener la ciudad de Buenos Aires (donde está complicado el cuggino trigueño), y que Patricia vaya de vice de Milei, una opción que seguramente le resultaría más tentadora que gestionar la Ciudad. Queda despejar quien será la Potra del año del caballo.
Alejado de los asuntos de polleras, atenazado por los celos propios de su rol, está bien que el presidente Milei mantenga su predilección por el rock. La música es un terreno esencial; después de todo, es lo que viene a caracterizar en esta época el desierto del campo enemigo. En el universo orco, está la canción de Lali anti Milei, con la que juntó millones de likes a la vez que generó mobs un tanto pavotas, pero con el potencial suficiente para ser ridiculizadas y, por lo tanto, capitalizadas a futuro; en todo ridículo puede nacer un liderazgo subestimado.
En el universo de los restos del peronchokirchnerismo no queda más que cantar, porque Cristina sigue siendo una mordaza y nadie quiere herir a sus fans. Incluso Martín Caparrós presentó recientemente un LP de canciones de protesta. En un show íntimo y emocionante en Barcelona, Caparrós le dio letra a una reencarnación del dueto “Pedro y Pablo” pasados por el poderío tech: un cancionero de lucha basado en poemas risueños sobre la actualidad política. Pero que, en el fondo, mantiene el corazón de la Marcha de la Bronca (1970): Bronca cuando ríen satisfechos / al haber comprado sus derechos / Bronca cuando se hacen moralistas / y entran a correr a los artistas. La composición química de ese dolor progre, donde derechos y artistas se conflagran en una misma herida, permanece impoluta; es la clase de sangre donde Milei se refriega, olisqueándola como un perro de caza.
Rock, y que de vez en cuando una mujer llamativa atraviese fugaz la nube de palabras que rodea a Milei, como un meteorito caliente. Esa parecería ser la fórmula de la nube de palabras caputina, la que parece a medida del líder y camufla, a la vez, las batallas intestinas del poder.