“Eutanasia compasiva”: murió la gata Niní, inesperada novedad que recoge el expediente de la sucesión de Beatriz Sarlo
Una inesperada novedad surgió en el expediente donde se tramita la sucesión de la escritora Beatriz Sarlo, que desde hace varias semanas está abierto a consulta pública por decisión del Juzgad...
Una inesperada novedad surgió en el expediente donde se tramita la sucesión de la escritora Beatriz Sarlo, que desde hace varias semanas está abierto a consulta pública por decisión del Juzgado Civil n° 60, a cargo de Fernando Cesari: murió Niní, la gata que Sarlo había dejado al cuidado del encargado de edificio Melanio Alberto Meza López por medio de un manuscrito con su firma.
“Alberto Meza quedás a cargo de mi departamento después de mi muerte y también quedás a cargo de mi gata Nini, que te aprecia tanto como te aprecio y valoro yo”, se lee en el escrito con la firma de Sarlo fechado el 2 de agosto de 2024. La muerte de Niní tuvo lugar el pasado 22 de marzo, al aplicársele una “eutanasia compasiva”.
Niní vivía con el encargado, su familia y la gata Itys en un monoambiente del edificio de Hidalgo 140. “Antes de entrar en el detalle médico, es imperativo destacar ante V.S. que la felina en cuestión pertenecía originalmente a quien fuera en vida la Sra. Beatriz Ercilia Sarlo Sabajanes -informa en el escrito el letrado patrocinante del encargado, el doctor Carlos Félix Somaglia-. El suscripto , en su carácter de heredero testamentario, ha asumido el cuidado de la gatita no solo como una responsabilidad fáctica, sino como un fiel cumplimiento al legado y la voluntad expresa de la verdadera dueña del animal”.
Meza López, que reclama el departamento del octavo piso de la calle Hidalgo, habría sido “digno continuador de su testamento, protegiendo el bienestar del animal hasta el último aliento” de Niní.
El informe provee la historia clínica realizada por la veterinaria Pet Mundo, donde se notifica que Meza López brindó “una asistencia médica de excelencia para tratar un cuadro oncológico agresivo” que incluyeron “intervenciones quirúrgicas complejas” el año pasado y un esquema de medicación constante, que solventó de su bolsillo.
“Ante la reaparición de tumores inoperables en enero de 2026, mi parte no escatimó en controles veterinarios, aún cuando el pronóstico era ‘nefasto’”, apunta con dramatismo el letrado. “El fallecimiento se produjo tras un deterioro irreversible, optándose por la eutanasia compasiva para evitar el sufrimiento innecesario, decisión tomada siempre bajo estricto asesoramiento profesional y en el mejor interés del bienestar animal que la causante hubiera deseado”, concluye. Se adjunta además la constancia del servicio de cremación de la gatita que cuidaron el cineasta Rafael Filippelli y Sarlo, y luego Meza López y familia.
Por otro lado, el juez Cesari intimó a la letrada Sonia de Elizalde (que en representación de la prima ya fallecida de Sarlo había hecho “desalojar” a Niní y a la gata del encargado del departamento de Hidalgo 140, en Caballito) para que informe quiénes son los herederos de Ernestina Susana del Río.
Por los escasos bienes de la sucesión de Sarlo (dos departamentos en la ciudad de Buenos Aires, sus derechos de autora y dinero en la cuenta bancaria) hay varias personas con aspiración hereditaria: el marido del que la ensayista nunca se divorció, Alberto Sato; Meza López (que reclama el departamento de Caballito), el primo Álvaro Edmundo Sarlo Sabajanes, los sobrinos segundos Diego, Dalmacio y Martín Ghersi (hijos de la prima Hebe Olimpia Sarlo Villegas) y, si se presentan en la causa, los herederos de Del Río.