Generales Escuchar artículo

Estrella del cine y la moda, desafió prejuicios desde chica, vivió grandes amores y hasta pudo ir presa

Su nombre estuvo siempre presente, tanto por sus éxitos cinematográficos como por sus momentos personales más polémicos. Nació en Roma el 9 de marzo de 1955 como Francesca Romana Rivelli. Su p...

Estrella del cine y la moda, desafió prejuicios desde chica, vivió grandes amores y hasta pudo ir presa

Su nombre estuvo siempre presente, tanto por sus éxitos cinematográficos como por sus momentos personales más polémicos. Nació en Roma el 9 de marzo de 1955 como Francesca Romana Rivelli. Su p...

Su nombre estuvo siempre presente, tanto por sus éxitos cinematográficos como por sus momentos personales más polémicos. Nació en Roma el 9 de marzo de 1955 como Francesca Romana Rivelli. Su padre era napolitano y periodista; su madre, de origen estonio y escultora. Tal vez de allí venga algo de esa combinación tan particular entre temperamento italiano y belleza báltica que la volvió irresistible.

Tenía 14 años cuando debutó en cine con La moglie più bella. Su papá había muerto dos años antes y todos en su casa debieron salir a trabajar. El papel no sólo significó su debut: fue el comienzo de una carrera que la llevaría del cine italiano al mundo. El 10 de octubre de 1974, a sus 19 años, la actriz fue mamá de Naike Rivelli. Ornella nunca hizo de la identidad del padre una bandera pública y durante años circularon distintas versiones: una de ellas aseguraba que el papá era el productor español José Luis Bermúdez de Castro.

Más tarde, una prueba de ADN descartó esa paternidad. La propia Ornella sostuvo que no sabía quién era el padre de su hija. Para una actriz que estaba construyendo su carrera en esa época, aquella decisión tuvo un costo. “Era algo difícil de aceptar socialmente, pero nunca contemplé abortar para preservar mi carrera”, confesó años después. Al poco tiempo de convertirse en madre, conoció a Alessio Orano. Se casaron en 1975, cuando Ornella tenía 20 años. Fue su primer matrimonio y, según ella misma contó, estaba profundamente enamorada. Permanecieron juntos hasta 1981.

Pero mientras su matrimonio llegaba a su fin, otro hombre entraba en escena y, con él, uno de los capítulos más famosos de su vida sentimental. Los paparazzi se obsesionaron con conseguir la imagen que confirmaba el affaire entre la estrella italiana y el actor Adriano Celentano. Los dos estaban casados y durante años, aquel romance fue un rumor convertido en leyenda. Hasta que, mucho tiempo después, la propia Muti reconoció que había sido la única infidelidad de su vida.

Mientras su vida sentimental alimentaba titulares, su carrera crecía. En 1980 llegó Flash Gordon, su salto a Hollywood, junto a Timothy Dalton y Max von Sydow. La película se convirtió en una producción de culto. Ganó tres Nastri d’Argento (el premio de cine más antiguo de Italia) y fue consolidándose como una belleza internacional y también como una actriz capaz de moverse entre la comedia, el drama y los personajes más complejos.

PRIMERO LA FAMILIA

A principios de la década del 80, conoció al empresario y financista Federico Facchinetti. La pareja tuvo dos hijos, Carolina (42) y Andrea (38), antes de casarse. Para una Italia todavía atravesada por una fuerte tradición católica, aquella decisión fue otro pequeño desafío a las convenciones. Ornella y Federico estuvieron diecisiete años juntos. No hubo infidelidad esta vez, sino una estafa. En 1996 Facchinetti fue juzgado por un delito financiero en el que había involucrado a la actriz con unos pagarés por miles de euros con la firma de Muti falsificada.

Federico declaró que su exmujer desconocía la estafa, pero el escándalo y los grandes titulares ya habían roto su relación. Más allá de esta gran desilusión, Ornella –que en 1994 fue elegida como “la mujer más bella del mundo” a través de una encuesta internacional de lectores de la revista Class– volvió a apostar por el amor. Entre 1998 y 2008 mantuvo una relación con Stefano Piccolo, cirujano plástico, ocho años menor que ella. Fueron diez años de convivencia.

Después, comenzó una historia que duró doce años con el empresario francés Fabrice Kerhervé. En distintas entrevistas, Muti expresó que el amor podía existir sin necesidad de convertirse en una promesa eterna. En 2010, volvió a enfrentar una gran polémica que casi la lleva a la cárcel, cuando canceló una función teatral alegando problemas de salud y luego asistió a una gala en San Petersburgo en la que compartiría mesa con Vladimir Putin y otras personalidades como Gérard Depardieu, Sharon Stone, Kevin Costner y Monica Bellucci.

Cuando la empresa que la representaba se enteró de que no estaba realmente enferma, decidió emprender acciones legales contra ella. En 2014, la justicia italiana determinó que debía pagar una indemnización de 30 mil euros al teatro afectado para reparar el daño. Al costear la fianza y la multa correspondiente, Muti evitó ir a prisión. Con el paso de los años, Ornella siguió trabajando en cine y televisión y apareció en producciones internacionales, entre ellas A Roma con amor, de Woody Allen, en 2012.

La familia comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante. “A mis tres hijos, desde que eran chicos, les he dado siempre lo mejor de mí. Sobre todo, el lado artístico, fantasioso. Claro, el hecho de que yo sea una artista ha ayudado a desarrollar más esta faceta en su vida. Naike es una creativa fantástica… Soy una mamá gallina y me gusta tener una relación estrecha con ellos. Son lo más importante de mi vida”, declaró en una entrevista. Tiene cuatro nietos, Akash (hijo de Naike), Alessandro y Giulia (de Carolina) y Edoardo (por parte de Andrea). Hoy su vida transcurre lejos de la agitada vida de Roma: vive en Lerma, un pequeño municipio en la provincia de Alessandria, en Piamonte, junto a su hija mayor.

Su casa es una histórica abadía inmersa en el verde, donde se dedica a la meditación y el yoga. “Estoy sola y así es mejor. Me basta estar ocupada entre el trabajo, mis hijos y mis nietos. Hoy, para renunciar a mi libertad, tendría que encontrar un hombre realmente especial. Un compañero capaz de aceptar el hecho de que vivo en función de mi gran, agotadora, pero maravillosa familia. Y si no llega, paciencia. Ya estoy muy bien así”. En marzo de este año dijo: “Fui un sex symbol y ahora soy una abuela erótica” y volvió a dejar en claro que a sus 71 no le hace falta volver a estar acompañada. Por delante, tiene un gran desafío: será parte del concurso Bailando con las estrellas, que se transmite por la Rai1, junto al bailarín Pasquale La Rocca.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-hola/estrella-del-cine-y-la-moda-desafio-prejuicios-desde-chica-y-vivio-grandes-amores-y-hasta-una-estafa-nid03102026/

Volver arriba