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“Estábamos convencidos”: son amigos, crearon una revolucionaria plataforma y hoy triunfan en Estados Unidos

Durante décadas, la ganadería y Silicon Valley se miraron de reojo, dado que los tiempos biológicos en el campo parecían distintos a los de la vorágine digital de la nube y las nuevas tecnolog...

“Estábamos convencidos”: son amigos, crearon una revolucionaria plataforma y hoy triunfan en Estados Unidos

Durante décadas, la ganadería y Silicon Valley se miraron de reojo, dado que los tiempos biológicos en el campo parecían distintos a los de la vorágine digital de la nube y las nuevas tecnolog...

Durante décadas, la ganadería y Silicon Valley se miraron de reojo, dado que los tiempos biológicos en el campo parecían distintos a los de la vorágine digital de la nube y las nuevas tecnologías. Sin embargo, con el paso de los años, la dinámica fue cambiando y las startups ganaderas empezaron a atraer grandes inversiones de capital de riesgo y a brindar soluciones con foco en adaptarse al productor y no al revés. Surgió la necesidad de avanzar en los procesos, no solo para gestionar datos y realizar estimaciones, sino para hacer más eficiente el desarrollo de la ganadería. Y, de esta forma, surgieron numerosos emprendimientos que llevan a los productores a hacer el trabajo más competente.

En este caso, lo que empezó como una inquietud casi doméstica, como pesar animales sin moverlos, en un campo familiar, terminó convirtiéndose en una de las plataformas de tecnología ganadera que más crece en el continente. Se trata de Cattler, que hoy gestiona más de 1,2 millones de cabezas de hacienda por año en ocho países, con cerca de 500 feedlots activos como clientes.

La startup fue fundada en simultáneo en la Argentina y Estados Unidos por Ignacio Albornoz, Martín Garbulsky y Ezequiel Conti, con el aporte clave, desde el inicio, de otros argentinos radicados en EE.UU., como Santiago Galli y Ryan Bruchou. Según relataron los empresarios, esa impronta binacional no es casual, ya que el emprendimiento desde el inicio apuntó a ser una plataforma global. Hoy procesa más de 8000 toneladas diarias de alimento y ayuda a profesionalizar la ganadería a escala.

La historia arranca con Albornoz volviendo a la Argentina después de vivir varios años en Brasil, Chile y Colombia. “Me gustaba el campo, pero sentía que le faltaba lo digital. Empecé a pensar cómo hacer para meterle un poco de tecnología", recordó el empresario en diálogo con LA NACION. Con su regreso al campo, al establecimiento ganadero de su madre en Entre Ríos, se enfrentó a una sensación de anhelo por aquello que todavía no estaba hecho.

“Eran las dos cosas que me gustaban, pero que estaban muy separadas. Empecé a hacer experimentos en el campo ganadero de mamá; tratar de pesar a los animales automáticamente cuando iban a tomar agua. Jugué con la idea de una balanza y, ahí entremedio de eso, con Martín empezamos a pensar en hacer algo juntos alrededor de pesar los animales automáticamente”, completó. El proyecto primero no prosperó, pero les dejó algo más importante: el vínculo y la decisión de insistir con la innovación en la ganadería.

Con el tiempo surgió una idea más ambiciosa: pesar animales sin pesarlos, usando cámaras digitales e imágenes. Para avanzar en este proceso sumaron a Conti y el equipo desarrolló un sistema que mostró los primeros resultados. “Empezamos a llevarlo y nos empezó a ir bien”, completó.

El salto a Estados Unidos apareció casi de manera natural e inmediata, cuando Albornoz se mudó siguiendo a su esposa, Maite Iturria, que se incorporaba a Google.

“Me contacté con productores de Estados Unidos y a ver si lo podíamos poner en algunos feedlots muy grandes de Estados Unidos, y testear a cámara”, contó.

El proceso tiempo después fue interrumpido por la pandemia. Ese parate forzado fue, paradójicamente, el punto de inflexión. Mientras no podían viajar ni instalar equipos, los fundadores empezaron a escuchar con más atención a los productores, tanto en la Argentina como en Estados Unidos. Y el diagnóstico fue claro: la tecnología era atractiva, pero no atacaba el problema central.

“Lo nuestro era supercool, pero los productores se quejaban de otra cosa: no podían juntar los datos en un solo lugar”, explicó Albornoz. Esto les permitió dar un giro estratégico y apostar a desarrollar una plataforma integral de gestión de feedlots, capaz de ordenar en un solo sistema los datos operativos, productivos, sanitarios y económicos de la ganadería. “Teníamos ese sistema de cámaras, teníamos otro sistema automático, de desposte. Hacíamos varias cosas relacionadas con la automatización, en la Argentina y en Estados Unidos”, rememoró.

El desarrollo se hizo en conjunto con productores de ambos países y con un principio rector: la plataforma debía adaptarse al productor y no al revés. La lanzaron en 2022 en ambos países. El primer año fue de prueba y ajuste: “Cerrar 2022 con 30 clientes ya era una señal positiva”. En 2023 llegó el despegue, ya que pasaron a más de 140 clientes y comenzaron a expandirse por Uruguay, Canadá y otros países de la región.

Hoy la startup opera en Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia y la Argentina, con un fuerte anclaje en Nebraska, Minnesota y Kansas, el núcleo del feedlot norteamericano. Según explicó Albornoz, el 65% de sus clientes está en Norteamérica y el equipo acopla el talento argentino, uruguayo y estadounidense, además de los aliados locales en distintos países.

“Armamos este prototipo de este otro sistema para poder darle de comer a los animales, para automatizar la alimentación. Y nos fue muy bien. Algunos productores con los que trabajamos se convirtieron en inversores en Estados Unidos. Era una plataforma que, obviamente, usaba toda la experiencia que teníamos de poder conectarnos a distintos dispositivos. La idea era ‘todo en un solo lugar’; cualquier cosa que tengas, la plataforma se adapta a vos, y tener una experiencia de usuario mucho más fácil y sencilla de operar”, acotó.

Ese carácter multicultural se convirtió en una ventaja competitiva, según él, porque siempre estaban “hablando con los gringos” y con los argentinos y, de esta forma, los ganaderos argentinos empezaron a ver lo que hacían de otra forma. “Estábamos convencidos de que si lográbamos posicionarlo en Estados Unidos, en la Argentina sería mucho más fácil, y pasó. Americanizamos la plataforma. En ese momento mirábamos la competencia norteamericana y la Argentina, y la ganadería argentina estaba pasando por un mal momento", señaló.

La permanente dinámica de mejorar la aplicación todos los meses, basada en el feedback de los clientes y en la identificación de nuevas necesidades de desarrollo, le permitió a la empresa, especialmente en Estados Unidos, ponerse a la par de sus competidores. Integran en una sola plataforma procesos que históricamente estaban dispersos: alimentación, sanidad, productividad, economía y trazabilidad individual de los animales.

Se conecta con micromáquinas de aditivos, sistemas de pesaje, sensores, maquinaria y hasta con bancos, que utilizan los datos productivos para validar información. Todo el desarrollo es in-house, con equipos de software en la Argentina. Entre sus partners figuran empresas como Elanco y Farmers Business Network, y ya trabajan en pilotos con frigoríficos para devolver información completa del animal a lo largo de toda su vida productiva.

La empresa explora nuevas aplicaciones de inteligencia artificial, integración de sensores, medición de metano y alianzas con más actores de la cadena. En 2025 Cattler fue finalista del Premio LA NACION–Galicia a la Excelencia Agropecuaria, en la categoría Apertura al Mundo. Según relató, el 2025 lo cerraron con una facturación de US$1,4 millones, el doble que en 2024, y preparan un nuevo salto para 2026.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/estabamos-convencidos-son-amigos-crearon-una-plataforma-unica-y-hoy-triunfan-en-estados-unidos-nid01012026/

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