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España vibra con la final: cómo viven (y conviven) locales y argentinos con sus distintas idiosincracias

MADRID.- Las camisetas argentinas brotaban en el centro de la capital española, como si fuera un rincón de Boedo o Ramos Mejía. Qué importaba si ya era la medianoche en España y el miércoles ...

España vibra con la final: cómo viven (y conviven) locales y argentinos con sus distintas idiosincracias

MADRID.- Las camisetas argentinas brotaban en el centro de la capital española, como si fuera un rincón de Boedo o Ramos Mejía. Qué importaba si ya era la medianoche en España y el miércoles ...

MADRID.- Las camisetas argentinas brotaban en el centro de la capital española, como si fuera un rincón de Boedo o Ramos Mejía. Qué importaba si ya era la medianoche en España y el miércoles había que trabajar. Ya habría tiempo para dormir; era momento de soñar y, sobre todo, de festejar. La Plaza Mayor fue el primer escenario de los 3000 argentinos que coparon el kilómetro cero español para cantar por la Scaloneta. Enseguida aparecieron las burlas a los ingleses, pero el guion tuvo un giro inesperado.

Una bandera española, con un toro negro en el centro, se desplegó desde uno de los históricos balcones de la Plaza Mayor. Un grupo de jóvenes, vestidos con la camiseta de Lamine Yamal, había lanzado el desafío que tanto nos gusta a los argentinos. La inventiva popular creó, en segundos, varias canciones para responderle a nuestro próximo rival que, paradójicamente, es el hogar elegido por esos miles de argentinos. España siempre ha mirado con simpatía nuestro talento y rebeldía. Este Mundial no es la excepción.

Más allá de las agresiones de las redes sociales, la Copa del Mundo volvió a reflejar el respeto y la admiración de los españoles por nuestro fútbol. Las arengas se repetían en las calles de Madrid partido a partido, siempre con una ilusión a futuro. “Ojalá lleguemos a la final”, era una frase que se repetía en un ascensor y en la barra del bar. Aunque más aisladas, también llegaban algunas chicanas, especialmente de los fanáticos de Real Madrid, que después del triunfo de Argentina ante Egipto pedían con ironía explicaciones por las polémicas arbitrales.

Poco cambiaron las cosas con el triunfo ante Inglaterra, que aseguró esa soñada final. Un desconocido frenó en la calle a este cronista, que caminaba con la camiseta celeste y blanca. “Impresionante lo que han hecho, me saco el sombrero. Pero les vamos a ganar el domingo”, desafió, con una sonrisa. La confianza de los españoles es generalizada. A diferencia de lo que ocurrió hace cuatro años en Qatar, las camisetas de La Roja (especialmente la alternativa, color crema) coparon la ciudad a medida que dejaban en el camino a Portugal y Bélgica.

“El Mundial siempre ha sido muy animado aquí. Los cromos (las figuritas) han sido una locura este año y en las conversaciones con mis amigos sólo se habla de fútbol. Este mes lo hemos vivido muy bien. Lo de Qatar fue raro porque no estamos acostumbrados a vivir esta fiesta en invierno, pero ahora los días son más largos, los niños están de vacaciones y España está ganando”, resume Daniel Gil, ingeniero español. Y enseguida aflora una imagen que lo une a la Argentina. “Recuerdo el Mundial de México 86, que era por estas mismas horas, mirando los partidos de Diego Maradona con mi padre en el bar de abajo de mi casa”.

Los festejos con esta selección española comenzaron con el triunfo en la Eurocopa de 2024, que coincide con la aparición de Yamal, su gran estrella, y la presencia de jugadores simpáticos para los menos futboleros, como Marc Cucurella, flamante incorporación del Real Madrid, que hace publicidades de shampoo con su pelo enrulado. La ilusión ya era máxima antes de comenzar la Copa del Mundo. Los españoles se sentían candidatos a obtener su segundo título mundial. A diferencia de Argentina, las publicidades hasta se animaron a bordar los márgenes de una nueva estrella en la camiseta. Impensado para nuestras supersticiones.

Ana Clara Zoni es argentina y vive en Madrid desde hace casi 20 años. Se casó con un español y tuvo dos hijos nacidos en esta capital. Alienta primero a Argentina y luego, en ese orden, a España, el país donde nacieron sus hijos. En diciembre de 2022, ellos habían viajado para pasar las fiestas en Buenos Aires, justo cuando la Selección se consagró en Qatar. Todos participaron de las multitudinarias celebraciones que atravesaron por días el país. Un recuerdo imborrable.

Ella, mejor que nadie, desgrana las diferencias entre argentinos y españoles cuando se trata del fútbol. “Después del último partido de España con Francia bajé a la calle a festejar y no había ni un petardo”, dice, todavía sorprendida. “El bar donde habían visto el partido ya estaba vacío. Yo necesitaba festejar, abrazar a mis vecinos españoles, pero todos ya se habían ido a sus casas. Estaban felices a su manera. Acá es así: la gente mira el partido y luego se termina. Son más reservados. El argentino necesita siempre esa celebración colectiva”, reflexiona. Ella y su hijo mayor alentarán a la Selección en la final. En cambio, su marido español y su hija más pequeña irán con España.

Cuando la pelota empieza a rodar, las diferencias con Argentina son evidentes. La vida sigue su curso en Madrid cuando juega La Roja. Los negocios están abiertos durante el partido, las reuniones laborales no se suspenden y la rutina continúa casi como cualquier otro día. Los días y horarios de los últimos partidos favorecieron para que el apoyo creciera en los últimos partidos. El ayuntamiento de Madrid montó nuevos puntos para ver el partido al aire libre en pantallas gigantes ante la afluencia masiva de público, especialmente para el último partido ante Francia.

A dos días de la final, el cruce ya se palpita en cada lugar de España. Juan Manuel Orden, 58 años, vive en Barcelona. Se siente un privilegiado por haber disfrutado de los mejores años de Lionel Messi en su club, pero eso no le impide tener claros sus sentimientos para este partido. “Todo el mundo quería que Argentina le ganara a Inglaterra por nuestro corazón, pero en el fondo preferíamos jugar contra los ingleses. Argentina es una selección con muchos registros, dura y potente. Me da un poco de miedo”, sostiene. Pero está convencido de que España es el favorito para la final.

Los medios españoles calentaron ayer la previa. La portada del diario El País destacó ayer las declaraciones de Messi, que remarcaba que en estos últimos cuatro años Argentina había sido el mejor equipo. Y el diario El Mundo ponía en su portada palabras similares de Lionel Scaloni. Informan, además, que el rey Felipe VI y el presidente Pedro Sánchez asistirán al MetLife Stadium de Nueva Jersey. Será cuestión de Estado. Mientras tanto, las autoridades reforzaron los controles de seguridad en Madrid y hasta se imaginan cómo serán los festejos si levantan su segunda Copa del Mundo.

“Si repiten la intensidad que mostraron contra Francia, España es claro favorito porque tiene una forma de jugar que anula al adversario. Confío mucho en Cucurella para frenar a Messi”, dice Daniel Gil. Todavía recuerda cuando, en 2010, la Roja de Carles Pujol, Sergio Ramos y Andrés Iniesta recorrió la capital en un colectivo descapotable con la Copa del Mundo. “Si ganan iré con mis hijos a esperar el autobús, pero si pierden no pienso bajar. No celebro quedar segundo”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/espana-vibra-con-la-final-como-viven-y-conviven-locales-y-argentinos-con-sus-distintas-nid17072026/

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