Generales Escuchar artículo

Elena Rybakina, la campeona del Australian Open que soñaba con la gimnasia y el patinaje y es la reina de los aces

El Australian Open de 2026 parece haber sido diseñado para las épicas. Elena Rybakina lo sabe. La tenista nacionalizada kazaja estuvo 0-3 en el set decisivo, pero, lejos de darse por vencida, enc...

Elena Rybakina, la campeona del Australian Open que soñaba con la gimnasia y el patinaje y es la reina de los aces

El Australian Open de 2026 parece haber sido diseñado para las épicas. Elena Rybakina lo sabe. La tenista nacionalizada kazaja estuvo 0-3 en el set decisivo, pero, lejos de darse por vencida, enc...

El Australian Open de 2026 parece haber sido diseñado para las épicas. Elena Rybakina lo sabe. La tenista nacionalizada kazaja estuvo 0-3 en el set decisivo, pero, lejos de darse por vencida, encontró una fuente de energía guardada en su amor propio para remontar el partido ante la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, y quedarse por 6-4, 4-6 y 6-4 con el título en el primer Grand Slam de la temporada.

Tras atravesar las seis instancias previas del singles femenino sin ceder ni un solo set en el cemento del Melbourne Park, parecía que la bielorrusa había encontrado el antídoto para hacerla vulnerable al ganarle el segundo parcial de este sábado y tomar distancia en el tercero. No obstante, con una gran fortaleza mental, la quinta cabeza de serie ganó cinco juegos seguidos, recuperó el control del partido, la llenó de fantasmas a su rival y cerró con un ace el duelo en el primer punto que tuvo a disposición para quedarse con el trofeo.

Detrás de esa imagen fría y casi desprovista de sentimientos, Rybakina oculta una ambiciosa competidora. “Aunque no se me notase en la cara, por dentro hervía en el momento de sacar en el último juego, porque sabía que era la oportunidad que tenía para ganar”, admitió minutos después de consumar su segundo triunfo en uno de los cuatro grandes majors del circuito. Como si fuera algo rutinario, apenas apretó su puño izquierdo, lo agitó levemente, ensayó una sonrisa, se quitó la transpiración del rostro, dio unos pocos aplausos contra su raqueta y fue a recibir un abrazo de la decepcionada contrincante.

ELENA RYBAKINA IS AN AUSTRALIAN OPEN CHAMPION 🏆

The No.5 seed defeats Aryna Sabalenka in an enthralling three-set encounter in Melbourne 👏 @wwos@espn@tntsports@wowowtennis#AO26 pic.twitter.com/iWAAHFZFHR

— #AusOpen (@AustralianOpen) January 31, 2026

En 2022 se había apuntado el primero de sus grandes éxitos, en Wimbledon, también sobre superficie dura. Tampoco aquel día entregó muchas señales de efusividad la diestra nacida en Moscú hace 26 años, aunque desde 2018 eligió representar a la nación asiática y no a su Rusia natal para beneficiarse de un mayor apoyo financiero y deportivo. Y tuvo respuestas desde afuera de la cancha cuando comenzó a sentirse respaldada incluso por los aficionados kazajos a partir de los Juegos Olímpicos de Tokio que se celebraron en 2021, tras la pandemia por el Covid.

“Gracias Kazajistán. He notado el apoyo desde esa esquina”, apuntó este sábado ya con la copa en sus manos, en su agradecimiento al puñado de hinchas con banderas que la acompañaron en estas dos semanas en las que, además, dejó en el camino a la número 2 del ranking, la polaca Iga Swiatek. Sólo cinco veces desde el comienzo de la Era Abierta, una profesional ganó el Australian Open tras eliminar a las dos primeras cabezas de serie.

Sabalenka, su vencedora en la final de 2023 cuando inauguró su palmarés de títulos en Grand Slam, se vio frustrada esta vez. “Tengo remordimientos. Quizá no fui lo suficientemente inteligente y debería haber sido más agresiva con mi servicio al tener un break de ventaja, para ponerle más presión. Jugamos un tenis muy agresivo durante todo el partido y creo que, en el 0-3 ella ya no tenía nada que perder, así que se lo jugó todo y logró puntos increíbles”, explicó la subcampeona.

Contra sus deseos, es protagonista de aquella estadística: cayó también en la final del 2025, ante Madison Keys, la cuarta jugadora del historial en consagrarse tras batir a la 1 y la 2 del mundo, las mismas de la actualidad. Aryna, mucho más extrovertida, perdió en tres de las últimas cuatro definiciones por un major y eso duele mucho. Lo demuestra en los gestos y las palabras. “Reía y lloraba al mismo tiempo. Estaba histérica. Discutía con mi equipo sin ningún resultado. Estaba enfadada conmigo misma, porque, una vez más, tuve mis opciones”, explicó.

La contracara es Rybakina, que cerró el juego con su mejor arma: cada temporada, desde 2020 a 2025, fue la tenista del circuito con más aces. Ganadora de doce títulos, entre ellos el WTA 1000 de Indian Wells en cancha dura y el de Roma en polvo de ladrillo, se mostró convencida desde 2023 de “poder jugar en todas las superficies” a partir de su saque temible y una lluvia de golpes ganadores en sus mejores días. Conoce sus necesidades de progreso: “Para la tierra batida tengo que estar más preparada físicamente y contar con mucha preparación, algo para lo que no siempre tengo tiempo después de la temporada de canchas duras”.

“Siempre estuve convencida de que podía volver a este nivel. Todos tenemos altibajos. Es cuestión de trabajo y lo hemos hecho mucho con mi equipo, y ellos también me han apoyado cuando las cosas iban un poco peor. Con las victorias, algunas importantes contra las mejores, se recupera la confianza”, subraya Elena, que va descubriendo en su inestable recorrido en el circuito un mundo muy diferente del que soñaba en su infancia. Ella se formó como gimnasta y patinadora sobre hielo, dos de las disciplinas más populares en Rusia, y el señalamiento sobre su estatura (hoy, 1,84m) la hicieron renunciar al anhelo inicial para encaminarse en un nuevo reto como profesional.

“Mi papá me introdujo en el tenis a los seis años. Lo sugirió porque él ama este deporte e intentó competir cuando tenía sus 20″, recuerda sobre sus primeros pasos, en simultáneo con la gimnasia y el patinaje, aunque éstas ya sólo desarrolladas por diversión con el paso de los años. Lo que en dos deportes se había convertido en una desventaja, como tenista terminó transformándose en algo muy productivo para su desarrollo. Como juvenil llegó a ser la 3 del mundo.

“Con la experiencia, estos años aprendí mucho. Siempre hay emociones, una quiere ganar, pero fue distinto esta vez respecto de cuando gané Wimbledon, porque aquella era la primera vez que llegaba tan lejos y dormí mal antes de los cuartos de final y las semifinales. Todo lo que se me pasaba por la cabeza fue muy estresante. Aquí conseguí dormir bien. Mi entrenador me decía: ‘¿Qué es lo peor que te puede pasar? ¿perder?’. Como dice él, si pierdo, vuelvo a jugar la semana siguiente. Y hay muchos torneos de Grand Slam por disputar, así que esta vez estaba más concentrada y menos nerviosa", confesó la campeona.

Su entrenador es Stefano Vukov, denunciado y suspendido del circuito femenino por más de seis meses el año pasado por una supuesta infracción al Código de Conducta, cuyos detalles siguen siendo confidenciales. En la práctica, el croata siguió dándole consejos a la distancia, incluso cuando no estaba autorizado a asistir a los partidos. Y ella tuvo que justificar su decisión de volver a contratarlo en la formalidad cuando se levantó la sanción tras la apelación. En rigor, la base del éxito de Elena se construyó con Vukov, con el que había trabajado entre 2019 y 2024. Entre uno y otro ciclo, recuerda el medio estadounidense The Athletic, el preparador colpasó el teléfono de la tenista “con mensajes de texto y más de 100 llamadas” para intentar convencerla de volver a su puesto cuando fue relegado. “Nunca tuve problemas con él, somos muy unidos”, contó tiempo después, al rechazar ante la prensa haber sufrido maltrato.

El resumen de Rybakina vs. Sabalenka

Hoy, tras ganar dos torneos de Grand Slam y el último Masters WTA, también a Sabalenka, Rybakina se muestra más sólida desde lo deportivo y lo emocional. Y considera la posibilidad de llegar a ser la número 1 mundial, pero lo describe de otra manera: “Aspiro a grandes objetivos”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/tenis/elena-rybakina-la-campeona-del-australian-open-que-sonaba-con-la-gimnasia-y-el-patinaje-y-es-la-nid31012026/

Volver arriba