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El tesoro natural con 2000 años de antigüedad que se esconde en el Parque Nacional Los Alerces

ESQUEL.– El avance de los incendios forestales en la cordillera de Chubut volvió a encender las alarmas sobre uno de los patrimonios naturales más valiosos de la Argentina. Se trata del alerzal...

El tesoro natural con 2000 años de antigüedad que se esconde en el Parque Nacional Los Alerces

ESQUEL.– El avance de los incendios forestales en la cordillera de Chubut volvió a encender las alarmas sobre uno de los patrimonios naturales más valiosos de la Argentina. Se trata del alerzal...

ESQUEL.– El avance de los incendios forestales en la cordillera de Chubut volvió a encender las alarmas sobre uno de los patrimonios naturales más valiosos de la Argentina. Se trata del alerzal milenario del Parque Nacional Los Alerces, que atrae a miles de turistas de todo el mundo cada año.

Mientras el fuego continúa activo en distintos frentes, con más de 40.000 hectáreas arrasadas entre el incendio iniciado dentro del parque y el que avanza desde Epuyén, la cercanía de las llamas puso en riesgo a un ecosistema emblemático, cuyo daño podría ser irreversible aun sin que el fuego ingrese de manera directa en las zonas más sensibles.

Ubicado al oeste de la provincia de Chubut, en plena cordillera andina y lindero con Chile, el Parque Nacional Los Alerces fue reconocido en 2017 como Patrimonio Mundial por su valor ambiental. En sus más de 188.000 hectáreas se conservan algunas de las últimas extensiones continuas de bosque andino-patagónico en estado casi prístino, modeladas por sucesivas glaciaciones que dieron forma a morrenas, circos glaciares y lagos de aguas cristalinas. Además, cuenta con pinturas rupestres con miles de años de antigüedad.

Dentro de ese entramado natural se encuentra el alerzal milenario, una formación forestal dominada por la Fitzroya cupressoides, una conífera endémica de crecimiento extremadamente lento y longevidad extraordinaria. Algunos ejemplares superan los 2000 años de edad, lo que los convierte en los árboles más antiguos de América del Sur. Su valor no es solo biológico. ¿El motivo? Estos bosques son testigos de la historia del clima y del ambiente.

Una advertencia que ya estaba sobre la mesa

La preocupación por los incendios en el Parque Nacional Los Alerces no es nueva. Ya en 2024, la UNESCO había puesto el foco en el impacto del fuego dentro del área protegida, al advertir sobre la vulnerabilidad de este sitio declarado Patrimonio Mundial.

En ese contexto, el organismo internacional dejó en claro el valor excepcional del parque para la conservación de los bosques andino-patagónicos y la necesidad de fortalecer las capacidades de prevención y respuesta frente a incendios forestales cada vez más frecuentes e intensos.

Dos incendios activos y una región en emergencia

A pesar de los esfuerzos para evitar este tipo de inconvenientes, el escenario actual vuelve a exponer dichas fragilidades. El incendio que comenzó hace más de un mes y medio dentro del Parque Nacional Los Alerces continúa descontrolado y, mayormente impulsado por fuertes vientos y condiciones extremas, avanzó hacia zonas cercanas a Cholila y Villa Lago Rivadavia.

En paralelo, el foco iniciado en Puerto Patriada, en Epuyén, ya arrasó más de 22.000 hectáreas y generó nuevos frentes que rodean poblaciones, campos productivos y áreas de alto valor ambiental. Brigadistas oficiales y voluntarios trabajan casi sin descanso, mientras pobladores evacúan ganado y protegen viviendas en un escenario cambiante e impredecible.

El Alerzal Milenario en riesgo

Para Esquel y toda la región cordillerana, la amenaza sobre el alerzal tiene un significado que trasciende lo ambiental. “Significa el fracaso como sociedad para cuidar áreas naturales”, afirmó a LA NACION Claudia Tabares, licenciada en Turismo, exsecretaria de Turismo de Esquel, exdelegada regional de la Secretaría de Turismo y Áreas Protegidas y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

“Es una mezcla de sentimientos entre tristeza e impotencia por lo que representa para la naturaleza, para los pobladores y para los prestadores turísticos. Lamentablemente, en los últimos años es una historia que se repite; no es solo la amenaza al alerzal milenario, es todo un ecosistema natural que se está quemando”.

Aunque hasta el momento las llamas no ingresaron de lleno en los sectores más sensibles del alerzal, los especialistas advierten que el riesgo no se limita al avance directo del fuego. “El fuego es impredecible. Hace unos diez días se hablaba de fuego controlado y ayer veíamos a pobladores llorando porque perdieron su ganado”, señaló Tabares.

“Más allá de lo que pueda pasar, el daño ya está. El alerzal es único por la concentración de árboles longevos de más de 2000 años, pero todo el parque tiene cientos de años. Si se quema un árbol de 400 años, como los que se están quemando ahora, es igual de preocupante, ya que son varias generaciones que no van a volver a ver ese bosque”.

Turismo, conservación y una gestión puesta en debate

La emergencia también despierta el debate sobre cómo compatibilizar la conservación de un ecosistema extremadamente frágil con la actividad turística, en plena temporada alta de verano. Miles de visitantes recorren senderos, lagos y campings del parque, atraídos por un paisaje que hoy se encuentra amenazado.

Para Tabares, el equilibrio no pasa solo por restringir accesos. “Se logra con gestión y contralor, como en todos los patrimonios naturales que se abren al turismo. No alcanza con prohibir y poner reglas. Al usuario hay que concientizarlo, por ejemplo, mediante la interpretación ambiental, y contar con los recursos humanos y de equipamiento que estén a la altura de cuidar un Parque Nacional y Patrimonio de la Humanidad”.

En ese sentido, cuestionó las limitaciones estructurales que quedan expuestas ante cada incendio. “Las zonas intangibles están bien para que no sean impactadas por el turismo, pero también habría que considerar picadas de acceso para brigadistas o la limpieza de sectores para que el fuego no se propague tanto. Si los guardaparques no cuentan con combustible, herramientas o salarios adecuados, difícilmente podrán estar preparados para prevenir estas situaciones. No alcanza con poner títulos a los lugares, hay que acompañarlos con presupuesto y gestión”.

Las consecuencias de una eventual pérdida de sectores del bosque nativo o del alerzal trascienden lo ambiental y afectan de lleno a la identidad turística de Esquel y de toda la comarca andina. Aun así, Tabares plantea una mirada de largo plazo.

“Como región ya atravesamos cenizas volcánicas y otros incendios, y de esto también vamos a salir adelante. Las empresas locales deberán incorporar en sus relatos lo que se vivió, el trabajo en los frentes del fuego, la cantidad de brigadistas de todo el país que participaron. Esa también es una forma de concientizar y de construir pertenencia”.

Para la especialista, los incendios deberían marcar un punto de reflexión. “Esto tiene que ser un antes y un después en cómo se gestionan las áreas naturales. Durante años se dijo que se las cuidaba, pero no se estuvo preparado para defenderlas ante un incendio. Nos encanta sumar jerarquías y sellos, pero en presupuesto y acciones eso no se ve reflejado. El verdadero valor no está en los nombres, sino en la responsabilidad que implica cuidar los ambientes que representan”.

Por su parte, desde la subsecretaría de Turismo de Esquel confirmaron que el fuego tomó una dirección opuesta, lo que permitió que el árbol, conocido como “El Abuelo”, y que tiene más de 2600 años, quedara fuera de peligro. No obstante, las autoridades remarcaron que la situación es cambiante y depende en gran medida de la posible aparición de nuevos focos ígneos dentro del parque y de la dirección del viento.

Este último es un factor clave para que el incendio se desplazara hacia otro sector, alejándose tanto del alerce como del área donde se encuentra el glaciar Torrecillas. En la zona continúan trabajando de manera coordinada brigadistas y equipos de Nación y de la provincia de Chubut, con el objetivo de contener el avance del fuego en otros sectores del Parque Nacional Los Alerces.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/el-tesoro-natural-con-2000-anos-de-antiguedad-que-se-esconde-en-el-parque-nacional-los-alerces-nid29012026/

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