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El restaurante íntimo con huerta propia, platos de estación e inspiración portuguesa que entró en la guía Michelin

Una cocina simple y deliciosa, con pocos platos y productos de cada estación, y un ambiente con líneas sobrias. Esas son las premisas de Horta el restaurante de “cocina honesta” -como les gus...

El restaurante íntimo con huerta propia, platos de estación e inspiración portuguesa que entró en la guía Michelin

Una cocina simple y deliciosa, con pocos platos y productos de cada estación, y un ambiente con líneas sobrias. Esas son las premisas de Horta el restaurante de “cocina honesta” -como les gus...

Una cocina simple y deliciosa, con pocos platos y productos de cada estación, y un ambiente con líneas sobrias. Esas son las premisas de Horta el restaurante de “cocina honesta” -como les gusta definirse- que abrió en 2024 y ya se hizo un lugar en el circuito foodie de Villa Crespo, incluso con el logro de una mención en la Guía Michelin.

Horta significa “huerta” en portugués. Clara Chavarría y Lucas Díaz, él en los fogones y ella a cargo del salón, vivieron cuatro años en el Algarve, la región más meridional de Portugal continental. Pasaron por restaurantes sencillos y otros de fine dining destinados al turismo internacional. De esa experiencia surgió la idea de hacer uno a su manera, transparente, sin artificios y con la cocina completamente vidriada, que puede verse desde el salón y el patio.

“La sobriedad es nuestro estilo. Somos de perfil bajo, sin estridencias, sin locura, sin demasiados flashes. Horta somos nosotros y sentimos que eso nos representa”, cuenta Chavarría, muy presente en el servicio, en un restaurante en el que se destacan los ladrillos expuestos, el microcemento y la madera petiribí.

La carta de Horta es muy breve y va rotando con las estaciones. Cuando comenzaron con el restaurante, Clara y Lucas tenían en claro algunas ideas y también qué no querían hacer. “De entrada, sabíamos que no íbamos a comprar productos elaborados fuera del restaurante, ultraprocesados ni congelados. Nuestro producto siempre es fresco. Por ejemplo, la pesca fresca es de calidad, de anzuelo, y los helados se hacen acá desde cero. Lucas viene de familia de panaderos en Necochea, así que ese era otro punto innegociable. Con los vinos pasa algo similar: elegimos productos de baja intervención y, aunque las grandes bodegas hacen vinos increíbles, preferimos probar los de pequeños productores”, explica.

Además, en el patio a cielo abierto del restaurante, hay una pequeña huerta de aromáticas que se utilizan en algunos de los platos y en los tragos. “Le ponemos mucho amor a nuestra pequeña huerta. Nos encantaría que, con el tiempo, nos provea mucho más. De nuestro patio sacamos la albahaca para nuestra sopa de bienvenida, la salvia de los tortellini, la menta para los tragos, el cedrón para un té frío, la lavanda y el kale, que se usa con los langostinos, entre otros”.

Ya desde el nombre, Horta tiene algunos guiños a la gastronomía de Portugal y a los años que Clara y Lucas pasaron en ese país. “Aunque no es un restaurante de cocina portuguesa, siempre hay algunos guiños a su cocina; por ejemplo, las carrilleras, uno de los favoritos de la gente que está desde que abrimos. Es un plato típico que comíamos allá. Acá lo hacemos con el cachete de la vaca; se cocina durante largo tiempo y después lleva una salsa demi-glace que tarda tres días en hacerse. Es un plato sencillo pero que lleva dedicación y tiempo de elaboración”, cuenta sobre el plato que además lleva puré de papa ahumada y vegetales de estación.

Otro de los platos destacados de la carta es el tortellini, con mousse de parmesano, manteca, salvia y nueces. Y un clásico inalterable desde el inicio: la pesca del día. “Me parece que la pesca representa la esencia de Horta por lo estacional. Siempre la tuvimos pero fue cambiando obviamente por el tipo de pesca y por el acompañamiento. Salía con chirivía, zanahoria blanca y salsa de uvas; luego con un puré de choclo bien dulce. Cada tanto aparecen los guiños portugueses, como cuando hicimos una polenta con mejillones”, cuenta Chavarría, que nació en Pehuajó.

Lo cambiante y lo estacional es lo que representa a Horta, según Chavarría. Esa sobriedad atraviesa todo el menú, la ambientación y lo que dicen sus fundadores. “No todo el año vas a tener tomates, berenjenas o zucchinis ricos. Se puede hacer un tartar de tomates en invierno, pero no lo haremos porque son tomates congelados o vienen de muy lejos y eso aumenta la huella de carbono. Usamos productos locales, de corta distancia. Siempre por estaciones. Siempre asociado al proceso de los animales y vegetales”, explican.

Horta

Aguirre 1080, Villa Crespo.

T: 011 2837-6079

Martes a sábados, a la noche. Domingos al mediodía. Lunes cerrado.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-lugares/el-restaurante-intimo-con-huerta-propia-platos-de-estacion-e-inspiracion-portuguesa-que-entro-en-la-nid31012026/

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