Generales Escuchar artículo

El PBI se contrajo 0,6% en el segundo trimestre, con fuertes caídas en el consumo y la inversión

La economía argentina cayó 0,6% en el segundo trimestre del año frente a los primeros tres meses de 2026, afectada por un fuerte retroceso del consumo y la inversión....

El PBI se contrajo 0,6% en el segundo trimestre, con fuertes caídas en el consumo y la inversión

La economía argentina cayó 0,6% en el segundo trimestre del año frente a los primeros tres meses de 2026, afectada por un fuerte retroceso del consumo y la inversión....

La economía argentina cayó 0,6% en el segundo trimestre del año frente a los primeros tres meses de 2026, afectada por un fuerte retroceso del consumo y la inversión. Esta última acumuló cinco trimestres consecutivos de caída interanual y se mantiene por debajo de los niveles de fines de 2023. Los economistas mantienen cautela sobre la segunda mitad del año y ya advierten que podría registrarse una recesión técnica si la contracción se prolonga durante el tercer trimestre.

El dato difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) marcó un quiebre respecto del comienzo del año: entre enero y marzo, el PBI había avanzado 0,7% en términos desestacionalizados. Entre abril y junio, en cambio, el deterioro alcanzó a prácticamente todos los componentes de la demanda interna. El consumo privado cayó 2,4% frente al trimestre anterior, el público retrocedió 2,3% y la formación bruta de capital fijo —la medida que refleja la inversión— bajó 0,8%. Las exportaciones fueron la excepción, con una suba del 2,5%, mientras que las importaciones disminuyeron 3,5%.

La fotografía resulta diferente cuando se compara con un año atrás: el PBI creció 2% interanual y acumuló una expansión del 2,2% durante el primer semestre. Pero la mejora estuvo atravesada por una fuerte heterogeneidad porque las exportaciones aumentaron 13,7%, mientras que el consumo privado apenas lo hizo 0,4% y la inversión se desplomó 11,1%. Dentro de esta última, maquinaria y equipo cayó 15,2% y equipo de transporte, 22,1%.

El ministro de Economía, Luis Caputo, eligió poner el foco en la comparación interanual. Destacó el crecimiento del 2,2% durante el primer semestre, que 13 de los 16 sectores relevados avanzaron frente a un año atrás y que la tendencia-ciclo subió 0,8% y alcanzó un nuevo máximo histórico. En su publicación también consignó la baja desestacionalizada del 0,6% frente al primer trimestre.

La inversión aparece, justamente, como uno de los puntos más débiles de la gestión libertaria. Según cálculos de Equilibra sobre los datos del Indec, su nivel se encuentra 3% por debajo del cuarto trimestre de 2023 y 14% por debajo del tercer trimestre de aquel año. Además, tras el rebote de 2025, acumula cinco trimestres consecutivos de contracción interanual.

“Es paradójico que en una gestión promercado y de desregulación, lo que más cae es la inversión”, dijo Lorenzo Sigaut Gravina, director de análisis macroeconómico de Equilibra. En volumen, las ventas externas se encuentran 25% por encima del segundo trimestre de 2022, mientras que la inversión está 18% por debajo.

Sebastián Menescaldi, director adjunto de Eco Go, coincidió en que el trimestre mostró “un desempeño débil de la economía”, impulsado principalmente por la caída del consumo privado. Como contrapeso aparecieron las exportaciones y el retroceso de las importaciones, que amortiguó la baja del PBI. Sobre la inversión encontró un matiz: aunque volvió a caer, señaló que en el margen el retroceso comenzó a moderarse. “La inversión hoy se sitúa en mínimos parecidos a los de la salida de la pandemia”, afirmó.

“La inversión es pensar hacia adelante, empezar a aumentar tu oferta y tu capacidad productiva, y que todavía no crezca denota un problema, al menos en las expectativas”, sostuvo Menescaldi. Sigaut vinculó parte de esa debilidad con la incertidumbre cambiaria, las elecciones y el salto de las tasas de interés durante 2025, además de la heterogeneidad que atraviesa a la economía.

Esa disparidad también aparece cuando se mira la producción: en términos interanuales, la minería creció 16,4%, el agro 6,9% y la pesca 44,7%. Del otro lado, la industria manufacturera cayó 2,1%, la construcción apenas avanzó 0,2% y el comercio se mantuvo sin cambios. Sigaut estimó que las actividades no primarias —que representan alrededor del 85% del PBI— siguen rezagadas.

La composición tiene consecuencias sobre el mercado laboral, porque los sectores de peor desempeño concentran una proporción mucho mayor del empleo. Según Invecq, industria, construcción y comercio explicaban cerca del 50% del empleo asalariado privado registrado en 2025, frente al 23% de agro, minería y petróleo, intermediación financiera y actividades inmobiliarias. Desde diciembre pasado se perdieron cerca de 46.000 puestos privados formales y la caída alcanza los 246.300 frente a noviembre de 2023.

Con las últimas correcciones de sus indicadores, Eco Go estimó una caída desestacionalizada de la actividad del 1,3% mensual en julio. Menescaldi aclaró que una parte respondería a factores transitorios: las lluvias y los cortes de gas golpearon especialmente a la construcción y la industria y, en este último sector, algunas empresas optaron por producir menos y utilizar stocks para evitar mayores costos energéticos. Parte de ese efecto debería revertirse entre septiembre y el último trimestre.

Aun así, la magnitud del retroceso dejaría un arrastre negativo considerable. “Es factible observar una recesión técnica en los trimestres”, advirtió Menescaldi. Eco Go proyectó un crecimiento de alrededor del 1,6% para todo 2026. Equilibra también anticipó para julio una baja desestacionalizada de al menos 0,5%. “El tercer trimestre comenzó con el pie izquierdo”, resumió Sigaut, cuya consultora espera una expansión cercana al 2% en el año.

Las dos estimaciones quedaron por debajo del escenario que el Gobierno presentó esta semana en el proyecto de Presupuesto 2027. Economía prevé que el PBI cierre 2026 con un crecimiento promedio del 3%, con un avance del consumo privado del 3,1% y de las exportaciones del 7,7%, mientras que la inversión terminaría con una caída del 2,1% y el consumo público retrocedería 2%.

Para 2027, año de elecciones presidenciales, el escenario oficial supone una aceleración del crecimiento al 4% y apuesta especialmente a un cambio de tendencia de la inversión, que pasaría de caer 2,1% este año a crecer 9,2%. Las exportaciones aumentarían 8,5%, el consumo privado 3,4%, el público 0,6% y las importaciones 8,2%.

La debilidad de las actividades vinculadas con el mercado interno también aparece entre las advertencias de los bancos internacionales. Barclays sostuvo que el tipo de cambio real se encuentra en niveles más apreciados que el promedio de 2017, el mejor año de actividad de la gestión de Mauricio Macri. La comparación resulta relevante para el banco porque entonces la política fiscal era unos cinco puntos del PBI más expansiva, la economía estaba más protegida de la competencia importada y el riesgo soberano rondaba los 350 puntos. Con ajuste fiscal, mayor apertura comercial y una confianza privada todavía limitada, considera que el actual nivel del peso resulta demasiado apreciado para permitir una recuperación vigorosa de las actividades no primarias.

Desde las elecciones legislativas de 2025, el peso acumuló una apreciación cercana al 15% en términos reales, según Barclays. El banco vinculó ese proceso con la estrategia oficial para sostener el tipo de cambio y profundizar la desinflación: cuando aumentó la presión cambiaria, el BCRA vendió coberturas, redujo el ritmo de compra de dólares y permitió una suba de las tasas. El esquema favorece la desaceleración de los precios, pero, según su diagnóstico, también restringe la demanda interna y la recuperación de sectores como la industria, la construcción, el comercio, hoteles y restaurantes.

Barclays espera que la menor inflación contribuya a recomponer los salarios reales y permita algún rebote, aunque no prevé una recuperación fuerte de las actividades no primarias mientras se mantengan estos niveles del tipo de cambio real. La tensión adquiere además una dimensión política de cara a 2027: a medida que la inflación retrocede, el banco considera que la actividad y el mercado laboral pueden convertirse en una restricción política más relevante para el Gobierno.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/el-pbi-se-contrajo-06-en-el-segundo-trimestre-con-fuertes-caidas-en-el-consumo-y-la-inversion-nid17092026/

Volver arriba