El paquete-bomba que estalló en la Escuela Superior de la Gendarmería fue recibido en agosto pasado
Los primeros peritajes determinaron que la encomienda bomba que explotó en la sede la Escuela Superior de Gendarmería se trató de lo que se denomina en el ambiente de las fuerzas de seguridad y ...
Los primeros peritajes determinaron que la encomienda bomba que explotó en la sede la Escuela Superior de Gendarmería se trató de lo que se denomina en el ambiente de las fuerzas de seguridad y de las Fuerzas Armadas como un artefacto explosivo improvisado o también conocido como “improvised explosive device” IED, según sus siglas en inglés:
La encomienda habría sido recibida el 26 de agosto en el edificio de Paseo Colón 533, estaba dirigida al “Mayor (por el comandante mayor) Diego Gasperotti” y habría sido enviada desde una oficina postal situada entre Liniers y Villa Luro.
Al revisar los restos del paquete bomba, los técnicos, según informaron fuentes judiciales, indicaron que se trataba de una bomba casera, confeccionada con fulminante comprimido en un tubo de PVC, como los que se utilizan en la construcción.
Al revisar en forma detallada las esquirlas del dispositivo, los investigadores determinaron que, de cada extremo del tubo salían dos cables que estaban conectados a una batería de 9 voltios.
El artefacto fue fabricado para que produjera una autoignición o detonación del fulminante en el momento que el paquete se abriera. Con respecto a la composición química del fulminante, los investigadores habrían llegado a la conclusión que se trataría de un compuesto de bajo de calor de detonación, elaborado en base a la pólvora.
La revisión de la encomienda bomba realizada por los técnicos concluyó con que no se encontró ningún mecanismo de tiempo en el dispositivo, circunstancia que abonaría la sospecha que la bomba casera fue preparada para explotar en el momento que la persona a la que estaba dirigida la encomienda la abriera, por ese motivo fue que el responsable del ataque confeccionó el artefacto explosivo con el mecanismo de autoignición.
Seis meses después que la encomienda fue recibida en la oficina de Ayudantía de la Escuela Superior de Gendarmería, el oficial al que habría estado dirigida, el comandante mayor retirado Diego Gasparutti, abrió el paquete, que explotó cerca de su cuerpo. Ese oficial había sido director de la Escuela Superior de la Gendarmería hasta su retiro en diciembre de 2024. Volvió hoy al edificio ubicado en Paseo Colón 533 por el festejo del aniversario de la creación de ese instituto de formación de oficiales superiores. En esas circunstancias recibió el paquete que había llegado a su nombre y que fue guardado durante seis meses.