El femicidio de Agostina Vega y el pacto de silencio entre el supuesto asesino y los acusados de encubrimiento
CÓRDOBA.- Soledad Andreani, la tercera detenida y acusada de encubrimiento agravado en la causa donde se investiga el...
CÓRDOBA.- Soledad Andreani, la tercera detenida y acusada de encubrimiento agravado en la causa donde se investiga el femicidio de Agostina Vega, negó la imputación en su contra, pero se abstuvo de continuar con su declaración cuando fue indagada por el fiscal Raúl Garzón.
Así lo dijo el abogado de la mujer al terminar la audiencia. Tras la declaración indagatoria de Andreani, se levantará el secreto de sumario y todas las partes podrán acceder al expediente. La fiscalía tiene diez días para resolver la situación judicial de los imputados.
Antes fueron indagados Barrelier y su amigo Osvaldo Fassetta, imputado de encubrimiento agravado, al igual de Andreani. A pesar de que existía la expectativa de que alguno podía “quebrarse” y hablar, ningún dio detalles del homicidio.
Andreani fue pareja de Claudio Barrelier, acusado de ser el autor del homicidio de la adolescente, y fue quien le prestó el auto en el que, de acuerdo con la imputación, trasladó el cuerpo de la víctima a un descampado. Este viernes, después de terminada la audiencia en Tribunales, hubo un nuevo procedimiento en la casa del principal acusado de la causa, en la calle Del Campillo de barrio Cofico.
Angelo Giorgetti, defensor de Andreani, planteó que su cliente declaró dos veces como testigo y que siempre colaboró con la Justicia. También apuntó que la mujer conocía a Agostina y a su madre, Melisa Heredia, ya que las había cruzado en una cancha de fútbol, pero aseguró que no tenían relación.
“No hay prueba, pero prestó un vehículo que se utilizó para descartar un cuerpo, con eso alcanza y sobra”, expresó el defensor al explicar el planteo de la fiscalía.
La sospechosa está detenida desde hace 12 días. Estuvo internada en un hospital psiquiátrico por su estado emocional. Antes de quedar presa, dio varias entrevistas en las que dijo que el domingo 24 de mayo -cuando Agostina ya había sido asesinada según la data de muerte establecida por la fiscalía- Barrelier le mandó mensajes para pedirle prestado su auto Ford Ka para llevarle ropa a un tío.
Afirmó que, al principio se negó, pero que terminaron acordando que lo buscaría más tarde. Finalmente fue la mañana del lunes 25 a su casa de barrio Yofre.
Andreani, en esas entrevistas, precisó que, al llegar, Barrelier le que contó que había ido a declarar porque había sido el último en ver a Agostina.
“No indagué mucho en el tema. Lo noté tranquilo, medio triste, pero porque hacía mucho no nos veíamos y por la pelea que habíamos tenido”, agregó. Barrelier se llevó el auto y regresó después de unos noventa minutos.
Según filmaciones incorporadas a la causa, Barrelier trasladó el cuerpo de Agostina con el auto de Andreani al descampado de Ampliación Ferreyra. Las imágenes muestran que el Ford Ka ingresó a las 11.45 del lunes 25 de mayo pasado y salió a las 12.15. Las grabaciones no permiten determinar si el acusado del femicidio iba solo o con alguien más.
Alrededor de las 13, según otro video incorporado en la causa, Barrelier y Andreani llegaron en el auto a una ferretería en barrio Yofre, cerca de la casa de la imputada. Compraron, según la encargada del local, bolsas de cemento y un serrucho. Andreani declaró a la Justicia que tenía albañiles trabajando en su casa.
Al día siguiente, el martes 26 de mayo, el hijo de Andreani llevó el auto a lavar. El empleado que se encargó del lavado afirmó que el vehículo tenía “tierra por fuera” pero que se veía limpio por dentro.
Andreani se presentaba como “productora” del bar Wachitas, que quedó en el medio de la polémica. Para el fiscal Garzón, la actividad en ese local de diversión nocturna no tiene relación directa con el femicidio. De todas formas, le tomó declaración a una mujer que denunció que en el local se ejercía la prostitución, que había menores que eran explotadas sexualmente y que había drogas. El representante del Ministerio Público derivó a dos fiscalías provinciales especializadas para que analicen si se cometieron delitos. Antes de trascender ese testimonio, la Municipalidad de Córdoba había clausurado ese bar.
Giorgetti sostuvo que quieren “demonizar” la imagen de su clienta y consideró que el testimonio de la mencionada mujer no hace más que “embarrar la cancha” y desviar el foco de atención de la causa del femicidio. También enfatizó que Andreani nunca vio a Agostina y su madre en el local.
“Respecto al testimonio de la extrabajadora sexual de Wachitas, nos tiene sin cuidado sinceramente. No hay posibilidad de que se agrave la imputación porque eso corre por cuenta separada y la Justicia deberá investigar esa parte”, dijo el abogado.