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El día que Moria Casán juntó a sus dos maridos, Mario Castiglione y Luis Vadalá, en televisión y pasó de todo: reproches, trapitos al sol y llantos

“¿Se conocen? El señor Mario Castiglione, mi exmarido. El señor Luis Vadalá, mi actual marido". Así comenzó Moria Casán la edición del 12 de julio de 1999 de su programa La noche de Moria...

El día que Moria Casán juntó a sus dos maridos, Mario Castiglione y Luis Vadalá, en televisión y pasó de todo: reproches, trapitos al sol y llantos

“¿Se conocen? El señor Mario Castiglione, mi exmarido. El señor Luis Vadalá, mi actual marido". Así comenzó Moria Casán la edición del 12 de julio de 1999 de su programa La noche de Moria...

“¿Se conocen? El señor Mario Castiglione, mi exmarido. El señor Luis Vadalá, mi actual marido". Así comenzó Moria Casán la edición del 12 de julio de 1999 de su programa La noche de Moria en América TV. Aunque la escena tuvo lugar hace 27 años, tomó relevancia en los últimos días luego de que haya sido representada en Moria, la biopic de Netflix sobre la vida de La One. Solo se mostró un fragmento de la entrevista que en realidad duró 60 minutos e incluyó extensos pases de facturas, recriminaciones, declaraciones de amor, la intervención de Jorge Rial y muchas (pero muchas) lágrimas.

En Si querés llorar, llorá, el cuarto episodio de la serie que actualmente se posiciona como la más vista de la plataforma de streaming en la Argentina, Griselda Siciliani (Casán), Marco Antonio Caponi (Castiglione) y Joaquín Ferreira (Vadalá) recrearon aquel histórico programa en el que La One reunió a quien fue su marido y padre de su hija Sofía Gala —que por ese momento atravesaba una delicada situación de salud y terminaría muriendo 10 meses después— y al hombre con quien estaba próxima a firmar el divorcio, para que pudieran decirse públicamente todo lo que se debían. Si bien la entrevista arrancó y terminó casi como fue llevada a la pantalla, en el medio pasaron varias cosas.

“Mario, ¿en qué nos equivocamos?“, le preguntó Moria Casán a su exmarido, vestida con un esplendoroso vestido dorado cubierto de brillos. ”Creo que fue darle demasiada preeminencia a lo profesional, mezclarlo todo. Nosotros éramos una pareja que trabajaba profesionalmente a la par de la convivencia. Mientras esto fue un éxito, todo anduvo bien. Posteriormente, vino el viaje a Chile, donde, a raíz de que trabajábamos menos, comenzamos a ver algunas deficiencias que a lo mejor no notábamos por el trajín infernal que de por sí produce el hecho de trabajar y estar juntos y mezclarlo todo. Creo que fue un exceso de mezclar las cosas", le respondió en un tono muy sereno Castiglione.

“Alguna vez te dije que me había enamorado de Ana María Casanova, pero que tenía cierta distancia de Moria Casán, haciendo una separación entre lo que vos sos como artista indiscutida y como persona. El día que Moria Casán se mezcló con la vida personal, en mi caso aparecieron las dificultades”, admitió solemne. La conductora lo escuchaba conmovida y, aunque durante la siguiente hora intervendría muchas veces, prefirió primero darle la palabra a sus invitados.

“Luis, ¿en qué creés que nos estamos equivocando?”, siguió. Vadalá se mostró dubitativo, aunque reconoció al instante que su error fue querer ocupar el rol de padre de Sofía Gala. También la diferencia de clase social entre ambos y su propia inexperiencia frente a lo que significaba estar casado con ella. “Las luces, las cámaras y los flashes enloquecen a cualquiera. Traté durante mucho tiempo de que eso no me superara y no lo hizo. La equivocación de nuestra pareja es por eso, por querer ser más papista que el Papa con tu hija, y creo que esto nos llevó a tener los problemas de pareja que tenemos”, sostuvo. Asimismo, remarcó que era una persona muy introvertida y que, gracias a ella, por primera vez sus sentimientos estaban saliendo a la luz.

“Estoy sintiendo que la culpable no es Ana María Casanova, sino que es Moria Casán, si hay algún grado de culpabilidad”, fue la conclusión a la que llegó la conductora. Dijo que hablar con ellos no era sencillo porque no podía ser objetiva y que no tenía nada premeditado porque “la premeditación siempre trae cierto grado de alevosía”. Fue entonces cuando presentó a Jorge Rial como el mediador del mano a mano.

Durante la siguiente hora hubo pases de factura, recriminaciones y pedidos de Moria Casán de que todos dijeran la verdad. Rial le preguntó a quién sentía como padre de su hija y ella eligió a Vadalá porque aseguró que nunca vio a Castiglione jugar con Sofía. Incluso dijo que, aunque ninguno de los dos la llevó a su primer día de jardín porque eran padres muy “especiales”, ella se levantó para acompañarla mientras se vestía, pero Mario ni siquiera sabía el nombre de la institución a la cual la enviaban. “Estaba en la casa y no era el papá”, aseguró sobre su exmarido y dijo que esa dinámica se repetía cuando Marilina y Mario, los hijos mayores de él, los visitaban.

“No podría decir que soy buen padre y tampoco que Moria es una buena madre, porque la calificación la van a dar los chicos, no los grandes”, sostuvo él para defenderse, al tiempo que remarcó que amaba a sus hijos. Además, lanzó que ella no era precisamente “una mujer muy afectiva ni afectuosa” ni con los niños ni con nadie. Pero Vadalá en este punto lo contradijo y dejó en claro que para él era una mujer afectiva.

Castiglione y Casán se pasaron factura por Monumental Moria, programa que hicieron juntos en elnueve en los 80. Ella aseguró que él la boicoteaba y él que ella no lo apoyaba. “Estaba muy humillada, porque yo me daba cuenta de que él no quería a Moria Casán. Al mes de salir me di cuenta. Nadie aceptaba a mi pareja y no me importaba. Yo dejé una pareja de años y él una familia con hijos”, reflexionó cuando Rial le preguntó por qué se dejó influenciar por su entonces marido. Mario dijo que ella fue muy generosa con él, pero que no era fácil pararse a su lado viniendo de afuera y que no sabía por qué, una vez que terminó el programa, nadie volvió a llamarlo.

Es preciso decir que Castiglione tuvo un rol más protagónico durante toda esa emisión y, así como hablaron de la debacle de su relación, también recordaron las pícaras miradas que intercambiaban desde la platea hasta el escenario y el día que se animó y la invitó a salir. Aunque la describió públicamente como una persona soberbia e impulsiva, aseguró que daría la vida por ella: “Te he querido mucho, realmente mucho”.

También aseguró que el nacimiento de su hija fue una de las cosas más importantes de su vida y que su intención nunca fue ofender a Moria, sino que fuera “cada vez más grande” y pudiera demostrar toda su capacidad como artista. Le agradeció por los ocho años juntos, por Sofía Gala, y remarcó que fueron más los tiempos felices que los de sufrimiento.

“Te amé mucho y hoy te tengo un cariño inmenso. No te amo como en aquellos momentos, pero te respeto. Disculpame si yo no te quise como a lo mejor vos quisiste, pero no fue porque te amé poco. Luego le agradeció a Luis Vadalá, a quien describió como un hombre “sensacional”, y deseó que los tres pudieran trabajar juntos para que Sofía fuera “la mejor mujer del mundo”.

Algunos fragmentos de este emotivo final fueron retratados en la biopic de Moria que ahora es tendencia en Netflix.

En dicho programa, Vadalá quedó un poco al margen y sus intervenciones fueron más medidas. No tuvo cosas malas para decir de la conductora, pero no dudó en reconocer las peleas que tenían y que las diferencias socioeconómicas entre ellos eran grandes. Dijo además que nunca había visto a Moria en el teatro de revista y que ella le pagó su primer viaje a Nueva York. En sus últimos momentos de cámara se disculpó con Sofía y con su hija biológica Ingrid por no decirle que la quería. Entre lágrimas, explicó que se crió de esa manera, que sus propios padres no le mostraron afecto: “Siempre le digo a Moria que no podría amarla más porque creo que estaría amando a mi propia madre”.

Casán, por su parte, reveló que nunca tuvo ideales de hombre, pero que elegiría la inteligencia, bien inducida, de Mario y su seducción y la ternura y veracidad de Luis. Sin embargo, luego de que se saldaran las deudas pendientes, en su “alegato” final, fiel a su estilo, aseguró que ninguno de los dos fue el hombre más importante de su vida y que ese puesto lo ocupaba su padre. “Por suerte, le pude decir siempre que lo amaba. Es mi ángel guardián y todos mis hombres pueden ser importantes, pero nadie va a ocupar su lugar. No nos tenemos que pasar ninguna factura; nos dijimos que nos queríamos”, sentenció.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/el-dia-que-moria-casan-junto-a-sus-dos-maridos-mario-castiglione-y-luis-vadala-en-television-y-paso-nid19082026/

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