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El cuarto triunfo seguido del River de Coudet no fue uno más: aparecieron el juego y los goles

De las cuatro victorias consecutivas que lleva la gestión de “Chacho” Coudet, la conseguida este domingo fue la más sustanciosa, no solo por la goleada a un Belgrano apático, sino también p...

El cuarto triunfo seguido del River de Coudet no fue uno más: aparecieron el juego y los goles

De las cuatro victorias consecutivas que lleva la gestión de “Chacho” Coudet, la conseguida este domingo fue la más sustanciosa, no solo por la goleada a un Belgrano apático, sino también p...

De las cuatro victorias consecutivas que lleva la gestión de “Chacho” Coudet, la conseguida este domingo fue la más sustanciosa, no solo por la goleada a un Belgrano apático, sino también por los fundamentos futbolísticos. Hubo razones de peso. Una producción para que River respire un aire más optimista y ventilar el ambiente pesado que se había acumulado. Para cambiar los silbidos que recibió Facundo Colidio cuando se anunció la formación por los aplausos que lo premiaron cuando fue sustituido a 15 minutos del final. El delantero marcó el 2-0, de cabeza, su primer gol después de 26 partidos, desde julio, una eternidad para un atacante de un equipo grande. Ahí también había una bisagra con el pasado brumoso, del que por ahora no escapan Paulo Díaz y Castaño, reprobados por los hinchas antes del arranque. Y el reconocimiento a Colidio no solo era por la eficacia recobrada, sino también porque estuvo integrado a una producción colectiva más que satisfactoria.

Coudet no hizo variantes sustanciales en la formación respecto del ciclo de Gallardo. No dio vuelta al equipo en cuanto a nombres, sino que procuró darle un funcionamiento y estilo de los que carecía. Para eso debía litigar contra la falta de tiempo, días de trabajo continuado que llegaron con la pausa por la fecha FIFA. Algunos futbolistas definieron la concentración en Cardales como una minipretemporada, necesaria para agregar sustento futbolístico y no dejarse llevar por la excesiva confianza que podían dar tres victorias consecutivas, en las que algunas virtudes convivieron con dudas y desajustes indisimulables. “Nos vinieron muy bien los 15 días”, reconoció Coudet tras la goleada.

La alineación tuvo dos cambios obligados por el desgarro de Montiel y la suspensión de Acuña. Los laterales fueron Bustos y Viña, a quienes solo se les abre un hueco cuando no están los titulares. El nivel de ambos, si bien Bustos ya lleva un largo tiempo y el uruguayo llegó a principios de año, no los perfila para quedarse con el puesto. La tercera modificación fue la inclusión de Colidio, que no era titular desde la sexta fecha, ante Vélez, en la derrota que llevó a Gallardo a renunciar.

La impresión que dio River en todo el partido es la de un equipo más trabajado, con las líneas interconectadas y un despliegue intenso. Nadie grita más que “Chacho” Coudet, que se deja voz y no para de mover los brazos para ordenar y corregir. Su equipo estuvo un poco más tranquilo en el manejo de la pelota, ya con Moreno y Vera como fijos en esa pareja que se reparte la zona central, intenta ser salida y se ocupa de mantener el equilibrio táctico.

Las preferencias de Coudet empiezan a tener una tendencia. Juanfer Quintero, probablemente la individualidad con mejor pegada y chispa del plantel, es suplente. Opta por darle continuidad a Galván, un volante que no deslumbra, pero destaca por ser laborioso, ofrecerse como descarga, dar el pase justo, participar en el circuito de juego y pisar el área. Este domingo le respondió con creces. Subiabre, que fue reemplazado al comienzo del segundo tiempo por una molestia física, se mantiene sobre la izquierda, con más insinuaciones que concreciones.

Los primeros 25 minutos de River fueron aceptables. Tuvo la iniciativa ante un Belgrano demasiado contemplativo, solo preocupado en achicar espacios en campo propio. Poco dispuesto a tener la pelota, más allá de disponer de jugadores para disputar la posesión, como el “Mudo” Vázquez, Zelarrayan y González Metili.

En esos pasajes auspiciosos de River hubo un remate de Driussi en un poste, otra definición del delantero que se fue junto a un poste y un remate posterior que le tapó el arquero. Se le negó el gol al N° 9, pero estaba en sintonía, despierto y dúctil con la pelota.

Cuando Belgrano empezaba a insinuar una reacción a partir de un par de faltas innecesarias de River cerca del área, llegó el gol gracias a una presión coordinada de Moreno y Galván, seguida por un resbalón del zaguero Morales que facilitó la corrida de Driussi, la tapada de Cardozo y la llegada de Galván para empujarla. Primer gol en 21 cotejos con la camiseta de River del jugador que pasó por cuatro préstamos en diferentes clubes.

Zielinski intentó unas variantes posicionales en la segunda etapa, con Vázquez más adelantado, Zelarrayán por la izquierda y González Metili por adentro. Pero lo de Belgrano era más grave, falto de actitud ante un River que no se relajó y en el que nadie desentonaba.

Lo más destacado de River 3 - Belgrano 0

El juvenil Meza se acomodó enseguida por la derecha; envió el centro para el gol de Colidio. Belgrano no inquietaba, pero si ponía una pelota en el área local, ahí aparecía Beltrán, siempre bien ubicado y seguro. El arquero se consolida en un puesto que por largo tiempo le perteneció al lesionado Armani. Lo que en principio era una apuesta de riesgo por su juventud e inexperiencia ahora se transformó en un recurso de garantía. No le pesa la responsabilidad.

Coudet movió el banco y le dio minutos a Quintero; también puso en pista a varios jóvenes: Freitas, Facundo González y el debut el delantero Lautaro Pereyra (18 años). Belgrano acusó demasiado la baja de su defensor más acreditado, Lisandro López. La última línea fue un tembladeral, dejó espacios para el pase filtrado de Moreno a Galván, autor del 3-0. Al River que le costaba tanto ganar y convencer lo hizo de una manera tan rotunda que el árbitro Falcón Pérez interpretó que no hacía falta descuento, marcó el final cuando inclusive faltaban unos segundos para cumplir los 45 minutos.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/el-cuarto-triunfo-seguido-del-river-de-coudet-no-fue-uno-mas-aparecieron-el-juego-y-los-goles-nid05042026/

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