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El crédito en pesos al sector privado cortó su declive en junio, pero sigue estancado

El crédito bancario en pesos al sector privado revirtió levemente en junio la tendencia a la caída en términos reales que venía mostrando desde hacía cinco meses, al rebotar 3,2% en términos...

El crédito en pesos al sector privado cortó su declive en junio, pero sigue estancado

El crédito bancario en pesos al sector privado revirtió levemente en junio la tendencia a la caída en términos reales que venía mostrando desde hacía cinco meses, al rebotar 3,2% en términos...

El crédito bancario en pesos al sector privado revirtió levemente en junio la tendencia a la caída en términos reales que venía mostrando desde hacía cinco meses, al rebotar 3,2% en términos nominales (1,3% en términos reales, estimando una inflación de entre 1,9% y 2% para ese mes), según cifras preliminares del Banco Central.

El stock total de préstamos, que había terminado mayo en $98,9 billones, se amplió en $3,17 billones para cerrar junio en $102,1 billones, una recuperación apoyada básicamente en la demanda de las empresas. Los desembolsos por descuento de cheques aumentaron 6,2% y los adelantos en cuenta corriente, 5,8%, frente a expansiones apenas marginales en las líneas más vinculadas con la financiación de individuos y familias.

Esta evidente disparidad —cuando las carteras vinculadas al consumo y las pequeñas inversiones familiares representan casi 46% del stock total de préstamos del sistema— responde a las restricciones que imponen a la demanda potencial los muy elevados niveles de irregularidad en los pagos. La mora llegó en mayo al 12,7% promedio, el nivel más alto en 22 años, mientras que entre las empresas se ubica en 3,5%, coinciden en explicar ejecutivos de bancos y analistas.

Vale recordar que la mora en los créditos a las familias acumula 19 meses consecutivos de aumento y viene marcando máximos desde hace más de un año y medio. “En octubre de 2024 ese indicador era de apenas 2,5%, lo que significa que se multiplicó por más de cinco en ese plazo. Un salto sin antecedentes desde la salida de la Convertibilidad", señaló la consultora 1816 en un informe.

“Al menos, luego de cinco meses de retroceso, por fin alcanzamos un mes con variación positiva en términos reales en el stock total. Si bien el incremento anual es muy modesto, se produce al sexto mes un cambio en la tendencia. Y nuevamente fueron las operaciones comerciales las que superaron la barrera de la inflación y compensaron el magro desempeño de las carteras asociadas con los particulares", destacó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.

“El crédito en pesos al sector privado sigue estancado aunque este año el BCRA avanzó en la normalización de encajes, lo que ayudó a bajar la volatilidad y permitió que algunas tasas activas cedieran, pero otras -sobre todo las que reciben las familias- siguen muy elevadas", describieron por su parte en la consultora Invecq, para destacar que el rebote estadístico no implica aún un cambio de tendencia que permita ilusionarse con que este apalancamiento empuje a la actividad y el consumo como lo hizo en la segunda mitad de 2025 y la primera de 2025.

El tradicional reporte sobre la evolución del crédito que elabora First al cierre de cada mes señaló que los préstamos personales volvieron a contraerse por noveno mes consecutivo, con una baja de 1% en términos reales. Según Barbero, esto responde a que “las tasas siguen siendo muy elevadas (promediaron 68% nominal anual durante el mes) en relación con la inflación esperada". “Eso pone un freno a nuevas operaciones, mientras que, por el lado de la oferta, la elevada irregularidad de la cartera restringió fuertemente la capacidad de los bancos para seguir prestando”, explicó.

No en vano, el stock de este tipo de colocaciones ya acumula una caída interanual del 3,4%. En Invecq observan que, en este tipo de financiaciones, la elevada mora no sólo se ve facilitada por la altas tasas que los bancos aplican a este financiamiento sino también por “la caída del ingreso disponible, por el retroceso del salario real y el ajuste de tarifas”.

“El salto en la morosidad lleva a una mayor racionalización del crédito y a que las entidades financieras exijan una prima mayor para compensar la irregularidad. Sumado a esto, el calendario electoral también juega un rol en la perspectiva de reducción de tasas activas, sobre todo en Personales, que suelen pactarse a 24 meses: los bancos se resguardan ante el riesgo de que, si el BCRA volviera a endurecer la política monetaria en el tramo electoral como el año pasado, la suba de las tasas pasivas les achique el margen sobre esos préstamos ya pactados", explican al describir lo que no dudan en calificar como un “círculo vicioso” del que no es fácil salir: con esta morosidad, no bajan las tasas, y con estas tasas no repunta el crédito.

Por el contrario, el financiamiento de consumos realizados con tarjetas de crédito mostró una leve recuperación en junio (2,6% nominal y entre 0,6% y 0,7% real), algo que los analistas vinculan con el regreso de las promociones bancarias impulsadas por importantes jugadores del comercio minorista. “Eso favoreció la recuperación del consumo con tarjetas, mediante planes de cuotas sin interés en plazos más largos -de hasta 18 cuotas- y promociones para operaciones realizadas a través de aplicaciones con código QR", comentó Barbero.

Hacia adelante, la expectativa es que el crédito en pesos empiece a recuperarse. “El interrogante es la magnitud de ese repunte. A priori, con este nivel de tasas para las familias, no parece que vaya a ser suficiente como para traccionar con fuerza el consumo”, evalúan al respecto en Invecq.

Como su fuera parte de otra historia, aunque en realidad reflejando la dualidad de la economía (con demanda interna deprimida y externa en alza), el que continuó en expansión, aunque a un ritmo mucho más moderado, fue el crédito en dólares, que cerró junio con un stock de US$23.745 millones, unos US$312 millones por encima del nivel de fines de mayo, y marcó un nuevo máximo impulsado por la prefinanciación de exportaciones, que aumentó en US$520 millones. Sin embargo, se trató del menor crecimiento mensual del año, luego de incrementos superiores a US$1300 millones registrados en enero y abril.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/el-credito-en-pesos-al-sector-privado-corto-su-declive-en-junio-pero-sigue-estancado-nid05072026/

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