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El cineasta iraní Jafar Panahi fue condenado a un año de cárcel por hacer “propaganda” contra el gobierno

Ayer, en Teherán, un tribunal revolucionario iraní confirmó la sentencia a un año de cárcel y la prohibición de dos años de salir del país contra el cineasta Jafar Panahi por el cargo de pr...

El cineasta iraní Jafar Panahi fue condenado a un año de cárcel por hacer “propaganda” contra el gobierno

Ayer, en Teherán, un tribunal revolucionario iraní confirmó la sentencia a un año de cárcel y la prohibición de dos años de salir del país contra el cineasta Jafar Panahi por el cargo de pr...

Ayer, en Teherán, un tribunal revolucionario iraní confirmó la sentencia a un año de cárcel y la prohibición de dos años de salir del país contra el cineasta Jafar Panahi por el cargo de propaganda contra la República Islámica por la realización de películas de manera clandestina y el apoyo a las protestas de “mujer vida, libertad”. El director nominado al Oscar por Fue solo un accidente fue el ganador con ese film de la Palma de Oro en el festival de cine de Cannes, donde Panahi pudo presentarlo en persona por primera vez en 15 años. En 2010, el veterano realizador que había sido condenado por las autoridades de su país fue encarcelado dos veces y recibió una prohibición absoluta para filmar durante una década y media; sin embargo, se las arregló por más de diez años para hacer sus películas en la clandestinidad. Así fue el caso de la notable Fue solo un accidente con la que Panahi recorrió el mundo hasta que a finales de marzo de este año regresó a Irán.

“Según la sentencia fue declarado culpable de propaganda contra la República Islámica de Irán y condenado a un año de prisión”, informó este domingo el abogado del cineasta Mustafa Nili en unas declaraciones recogidas por el diario reformista Etemad. Nili indicó que el ganador de la Palma de Oro en Cannes en 2025 también fue condenado a la prohibición de salir del país y a la afiliación a grupos políticos y sociales durante dos años. La sentencia, que Panahi y sus abogados tienen quince días para apelar, ya se había dado a conocer en diciembre pasado cuando el director estaba fuera de su país presentando el film.

Entre los cargos por los que ha sido condenado se encuentra la realización de películas clandestinas y polémicas contra la República Islámica, el apoyo a las protestas de de “mujer vida, libertad” desatadas en 2022 por la muerte bajo custodia policial de la joven Mahsa Amini tras ser detenida por no llevar bien puesto el velo, la publicación de un video en contra de la pena de muerte y la firma de declaraciones de apoyo a presos políticos, entre otros.

Fue solo un accidente, disponible en la plataforma de streaming Mubi, fue el primer film realizado por el director luego de haber pasado 86 días preso por una condena anterior por la que había sido encontrado culpable de “actividades contra el gobierno”. Tras encabezar una huelga de hambre y apelar el proceso judicial, Panahi fue liberado y puso en marcha el rodaje de la película que escribió en prisión junto al activista y preso político Mehdi Mahmoudian. Nominada al Oscar en la categoría de mejor guion original y mejor film internacional en representación de Francia, Fue solo un accidente gira en torno a un grupo de antiguos presos políticos que trata de averiguar si dieron con el guardiacárceles que los torturo en la cárcel al que solo pueden reconocer por la voz, mientras intentan continuar con sus vidas “normales” preparando su inminente boda, trabajando en un taller mecánico o ayudando a una parturienta.

Presente en el recorrido de la película durante la temporada de premios, Panahi incluso asistió a la ceremonia de entrega de los Oscar en Los Ángeles donde conversó con la prensa norteamericana sobre su decisión de regresar a su país a pesar de que allí lo esperaba la condena a prisión que ayer confirmó la corte.

“Después de toda mi lucha como ciudadano y artista, después de negarme a aceptar la censura y de rechazar la prohibición de hacer películas, si no regresara ahora implicaría aceptar la censura, aceptar que ellos dictaminen dónde puedo o no puedo filmar. Mi familia está allí, mi madre, mis hermanos, mis colegas, mis conciudadanos, mi vida entera y todos los que amo están allí. La mitad de mi existencia está en Irán. Así que si no estoy allí, no estoy completo. No soy un ser humano completo”, explicó el realizador en un reportaje en la cadena televisiva ABC.

Ni el reconocimiento internacional ni el compromiso en favor de la libertad de expresión son nuevos para el cineasta: en 2000 se llevó el León de Oro de Venecia por El círculo (disponible en Mubi), en 2015 ganó el Oso de Oro de Berlín con su película Taxi (disponible en Mubi) en la que él mismo conducía un taxi por Teherán y conversaba con diferentes personajes de la vida cotidiana en Irán, estrenada mientras el cineasta estaba en arresto domiciliario; en 2018 se quedó con el premio al mejor guión en Cannes por el film Tres caras (Mubi) y en 2022, mientras estaba encarcelado, se alzó en Venecia con el Premio del Jurado por el film No hay osos (no está disponible en la Argentina).

“Cuando empecé a hacer mis propias películas me esforcé mucho por hacer films en los que yo creyera. Pueden llamarlo una forma de resistencia. Lo que puedo decirles es que nunca estuve preparado para que otros decidieran por mí cómo hacer mis películas y qué debía o no incluir en ellas. Así que la llamada resistencia ocurrió naturalmente, no es algo que yo haya decidido conscientemente”, detalló Panahi hace pocos meses en medio de la temporada de premiaciones de cine sabiendo que más allá de las alabanzas y estatuillas tenía por delante el regreso a su patria y una posible encarcelación.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/el-cineasta-irani-jafar-panahi-fue-condenado-a-un-ano-de-carcel-por-hacer-propaganda-contra-el-nid08062026/

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