El calvario de Jarred Shaw, el basquetbolista estadounidense arrestado en Indonesia por tener gomitas con infusión de THC
Nunca imaginó que podía vivir una situación tan crítica en su vida. Lo que era una habitualidad para él, se trasformó en un calvario en su aventura por Indonesia. Una experiencia afuera de lo...
Nunca imaginó que podía vivir una situación tan crítica en su vida. Lo que era una habitualidad para él, se trasformó en un calvario en su aventura por Indonesia. Una experiencia afuera de los Estados Unidos para jugar al básquetbol profesional representó el mayor caos para Jarred Shaw, que fue arrestado por tener gomitas con infusión de THC. Siete meses después del hecho, el jugador, de 35 años, fue sentenciado a 26 meses de prisión por posesión de drogas.
Shaw que había sido All-Star de la Liga de Indonesia (IBL) la temporada anterior a su arresto, debe cumplir el resto de su condena en un país con algunas de las leyes antidrogas más estrictas del mundo, incluida la pena de muerte, situación que pudo evitar hace algunos meses. Donte West, defensor de Shaw en materia de justicia penal, considera esta sentencia una victoria. Si bien Shaw fue declarado culpable de posesión de drogas, el juez no le aplicó las agravantes por tráfico, que conllevaban penas más graves, como la pena de muerte o la cadena perpetua.
“Se enfrentaba a una posible pena de muerte y estaba en una situación difícil. Este veredicto le da la oportunidad de volver a casa y reunirse con su madre y su familia”, dijo West.
El caso de Shaw generó todo un impacto en Indonesia, ya que se trata de un jugador que fue un miembro clave del equipo Prawira Bandung que ganó la Liga local en 2023 y que era reconocido por una carrera carrera profesional que lo había llevado a países tan variados como Túnez, Líbano, Uruguay, Argentina, Arabia Saudita y Japón.
Shaw, que padece la enfermedad de Crohn, una afección inflamatoria intestinal crónica que complica el tracto digestivo y que le diagnosticaron en 2010 mientras jugaba en la universidad para Oklahoma State, descubrió que el cannabis lo ayudaba a aliviar sus síntomas y usaba la sustancia legalmente con fines médicos. En Tailandia, donde vivía durante la temporada baja de la IBL, solía consumir gomitas con THC para poder soportar los dolores que le generaba esta dolencia.
Esto lo pudo hacer hasta que cometió lo que él denomina como un “error estúpido” y ordenó que le llevasen un paquete de 132 gomitas de cannabis en su complejo de departamentos en los que vivía en Indonesia. Esto desencadenó su arresto el 7 de mayo de 2025. Shaw había ido a recoger un paquete que le había enviado cuando fue rodeado por un grupo de policías encubiertos.
“No pensé que estuviera haciendo nada malo, No tenía ni idea de las leyes de aquí”, había dicho Shaw tras su arresto. El pivote estadounidense no compareció ante el tribunal por primera vez hasta cuatro meses después de su detención y que West viajó a Indonesia en octubre para asistirlo legalmente.
“Todavía tenemos mucho trabajo por hacer. Con la enfermedad de Crohn, sólo queremos asegurarnos de que no sufra complicaciones que pongan en peligro su vida mientras esté en prisión. Si bien es un alivio para Jarred que lo hayan sentenciado a 26 meses, aún tenemos la esperanza de que podamos llevarlo a casa el próximo año para que pueda tener acceso a los mejores médicos”, relató el abogado del jugador.
Lo que esta viviendo Shaw es un auténtico calvario: primero estuvo recluido en una prisión superpoblada, donde un incendio en 2021 mató a más de 40 personas. Pero tras la ayuda de la embajada estadounidense, Shaw fue trasladado a otra prisión donde sus condiciones mejoraron, sin embargo, sus condiciones no son nada cómodas: la falta de acceso a alimentos saludables está complicando sus síntomas de Crohn.
“La comida es un gran problema para mí. Tengo que comer bastante sano con mi enfermedad de Crohn, pero (la comida) no es saludable”, le dijo Shaw a The Guardian. Según relatan en el medio inglés, algunos días sufre dolores agudos, náuseas y vómitos, lo que también ha afectado su ansiedad y depresión.
En noviembre, tras seis meses en prisión, Shaw fue evaluado por un médico que diagnosticó que el jugador sufría dolor abdominal, anemia leve y que había dado positivo en la prueba de E. coli, que puede causar diarrea, sangrado y fiebre. El médico también explicó que Shaw había sido diagnosticado previamente con colitis ulcerosa, un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal. “Cuando me arrestaron pesaba 111 kilos, ahora peso 95 kilos y es preocupante. No tengo la nutrición adecuada”, dijo Shaw.
Casi cuatro meses después, Shaw todavía está esperando ser ingresado en el hospital para los tres días de pruebas (incluida una colonoscopia y una ecografía intestinal) que recomendó el médico. “Estamos intentando que lo entiendan. Aunque no hay cura para la enfermedad de Crohn, hay que tratarla, o podría empeorar. Ojalá alguien con mayor poder pueda al menos ayudarme a llegar al hospital”, explicó Shaw.
El caso de Brittney GrinerLa situación de Shaw es bastante similar a la de Brittney Griner, 10 veces All-Star de la WNBA que fue arrestada en 2022 por cargos de contrabando. Los agentes de aduanas en Rusia descubrieron envases en su equipaje que contenían aceite de cannabis que ella usaba con fines medicinales, sin embargo, lo que sucedió después fue una historia de terror.
Griner, que complementaba sus ingresos en la WNBA jugando para el equipo UMMC Ekaterinburg, viajó a Rusia y cuando aterrizó en Moscú, ella y otros extranjeros fueron sometidos a una serie de registros. Un perro rastreador no dio señales de haber detectado nada, sin embargo, a Griner le pidieron que desarmase su equipaje de mano y allí le descubrieron dos envases parcialmente usados de aceite de cannabis. Eran legales en Arizona, donde Griner estaba autorizada a consumir marihuana con fines médicos, para ayudarla a sobrellevar lesiones relacionadas con el deporte. Pero en Rusia, esta transportar esta sustancia es considerado contrabando.
Desde febrero de 2022, Griner estuvo en la cárcel y después de cinco meses fue sentenciada a 9 años de prisión. Para reducir su sentencia, la medallista olímpica se declaró culpable de cargos relacionados con las drogas, aunque dijo que no tenía la intención de infringir ninguna ley. EE.UU. afirmó que estaba “detenida injustamente” y le había pedido al Kremlin liberarla en un intercambio de prisioneros,
Tras casi 300 días de cautiverio, Griner, fue liberada el 8 de diciembre de 2022. Fue intercambiada por el traficante de armas ruso Viktor Bout en un canje de prisioneros acordado entre los Estados Unidos y Rusia en los Emiratos Árabes Unidos.