El avance de la ultraderecha complica al PP y profundiza la crisis del PSOE en Aragón
BARCELONA.– Como ya sucedió en las elecciones autonómicas en Extremadura el mes pasado de diciembre, el ...
BARCELONA.– Como ya sucedió en las elecciones autonómicas en Extremadura el mes pasado de diciembre, el PSOE de Pedro Sánchez recibió un duro golpe en los comicios regionales celebrados este domingo en Aragón. Su partido cayó de 23 diputados a 18, igualando el peor resultado de su historia en la región. Tal como preveían las encuestas, el presidente de la comunidad, el popular Jorge Azcón, volvió a imponerse con un resultado parecido a la última contienda, si bien perdió dos diputados, quedando ahora con 26.
No obstante, para muchos analistas, el gran ganador de la noche fue VOX, que dobló su representación al pasar de siete a 14 escaños. A falta de año y medio para el final de la legislatura, las expectativas electorales cada vez son más negras para Pedro Sánchez. Ahora bien, habida cuenta su condición de auténtico superviviente de la política, todavía nadie se atreve a escribir su obituario político.
Con estos resultados, una vez más, el PP y VOX están condenados a entenderse para que Azcón vuelva a ser investido presidente de Aragón, pues no hay ninguna aritmética alternativa. Tras los últimos comicios en mayo de 2023, el partido de ultraderecha apoyó al PP en el Parlamento aragonés, pero no entró en el Ejecutivo regional. De hecho, la incapacidad de ambos partidos de pactar el presupuesto para el presente año fue la razón que argumentó Azcón para convocar unas elecciones anticipadas.
📺TV EN DIRECTO #EleccionesAragón | Jorge Azcón, PP: "Hoy, desde Aragón, decimos alto y claro tic, tac, tic, tac... El sanchismo se acaba" https://t.co/slZoMkxnOr pic.twitter.com/osSg0E1U5p
— EL PAÍS (@el_pais) February 8, 2026A pesar de la evidente alegría que había en las filas populares por la debacle socialista, el excelente resultado de VOX augura turbulencias. En Extremadura, que registró unos resultados muy parecidos a los de Aragón, un mes y medio después de los comicios todavía no hay pacto entre las dos formaciones conservadoras. Envalentonado por su pujanza en las urnas, VOX aumentó su precio para respaldar al PP y se filtró a la prensa que las negociaciones entre ambos “están rotas”.
En lugar de convocar elecciones anticipadas, tanto Azcón como la presidenta extremeña, María Guardiola, podrían haber optado por prorrogar presupuestos. En una situación parecida se hallaba el presidente popular de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que también convocó elecciones anticipadas para el 15 de marzo. Dos meses después, tendrán lugar las elecciones en Andalucía, una de las comunidades más pobladas. Para algunos expertos, este calendario electoral en cascada no es una casualidad, sino que responde a una estrategia del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo para ir desangrando lentamente al Gobierno de Pedro Sánchez.
La debacle socialista en Aragón es aún más preocupante para el Partido Socialista que la de Extremadura, pues esta es una autonomía que gobernaba hasta 2023 y, además, sus resultados suelen anticipar los de las elecciones generales. Entre los politólogos, se ha bautizado a Aragón como el “Ohio español”, ya que su por su composición social y política es una especie de microcosmos del conjunto español.
La papeleta del PP dará un desahogo de cuatro años de estabilidad y previsibilidad para los aragoneses. pic.twitter.com/2ph5jWc7Nj
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) February 5, 2026En Extremadura, se pudo atribuir el descalabro a la existencia de un pésimo candidato, pero este no es el caso de Aragón. Mientras el candidato extremeño, Miguel Ángel Gallargo, se hallaba procesado por corrupción en plenos comicios, la candidata aragonesa, Pilar Alegría, era un peso pesado del entorno de Sánchez. Hasta su dimisión para consagrarse a la campaña aragonesa hace un par de meses, Alegría era la ministra de Educación y también la vocera del Gobierno. Su candidatura era una especie de laboratorio de pruebas para la estrategia del presidente español de colocar a algunas de sus principales ministras como candidatas en los comicios autonómicos de sus respectivas regiones. Este es el caso de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que intentará recuperar Andalucía para el PSOE este verano. Ahora mismo, sus expectativas no son muy halagüeñas.
La cercanía entre Alegría y Sánchez hizo que la campaña electoral estuviera más centrada en la política española que en los temas propios de la comunidad aragonesa. El presidente Azcón dedicó buena parte de su campaña a azuzar el anticatalanismo y a atacar a Pedro Sánchez, en lugar de defender su obra de gobierno. Vistos los resultados, el principal beneficiado de esta estrategia fue VOX, no el PP. Un elemento central en la campaña fue el nuevo sistema de financiación que Sánchez ha pactado con Cataluña y que rechazan el resto de autonomías, si bien aumenta los recursos a todas ellas.
Otro posible lectura de las elecciones en Aragón es que la división en el sector a la izquierda del PSOE lleva al desastre. Sumar y Podemos acudieron con listas separadas y su resultado fue muy decepcionante. Sumar, la coalición que lideraba la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, obtuvo un solo diputado, mientras que Podemos se quedó sin representación parlamentaria. En 2019, habían logrado cinco diputados. Ahora, este espacio lo liderará ahora la Chunta Aragonesista, un partido regionalista que pasó de tres a seis diputados. Si Sánchez tiene ya muy difícil repetir investidura en la próxima legislatura, con los partidos a su izquierda divididos, la aritmética es directamente imposible. Conscientes de ellos, en las últimas semanas, se detectaron movimientos para explorar nuevas coaliciones, pero la inquina personal entre los líderes de Sumar y Podemos dificulta tal empresa.