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El ataque como única defensa

Hace años, Elisa Carrió le pedía a Néstor Kirchner que mostrara “el papelito” del depósito de los millones de dólares por las regalías petroleras que había recibido del gobierno de Carl...

El ataque como única defensa

Hace años, Elisa Carrió le pedía a Néstor Kirchner que mostrara “el papelito” del depósito de los millones de dólares por las regalías petroleras que había recibido del gobierno de Carl...

Hace años, Elisa Carrió le pedía a Néstor Kirchner que mostrara “el papelito” del depósito de los millones de dólares por las regalías petroleras que había recibido del gobierno de Carlos Menem y que el entonces gobernador de Santa Cruz decía haber depositado en el exterior. Ese “papelito” nunca fue mostrado. ¿Existiría tal depósito a nombre del Estado patagónico? Nada debería ser más sencillo que mostrar la documentación respaldatoria de una acción. ¿O acaso la ARCA no es capaz de pedirnos hasta el ticket de compra de un kilo de papas si nos retrasamos en pagar el monotributo?

En tiempos mucho más tecnológicos, ya no habría que perder ni un segundo en discutir quién paga qué. Usted saca una entrada de cine y antes de salir de la página web, ya recibió por email la factura y el ticket para entrar con un QR para ir a disfrutar de la película elegida. Su máxima preocupación será definir el tamaño del balde de pochoclos para pasar el rato. Por eso, no deja de llamar la atención que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no muestre “el papelito” a su nombre del pasaje a Punta del Este en jet privado para Carnaval. En sus días de panelista mediático, Adorni señalaba a cuanto político con cuentas dudosas se cruzaba por el camino. Ahora trastabilla en el atalaya de su soberbia porque no le gusta dar explicaciones. “Con mi plata hago lo que quiero”, respondió a los colegas en la Casa de Gobierno que le hicieron las preguntas necesarias para que Adorni, que fue buen vocero de Milei pero no lo es de él mismo, pudiera dejar a todos con la boca llena de documentación que respaldara su honestidad.

Como todo político opaco, ensayó una defensa basada en el ataque. “Sos apenas un periodista, no un juez”, le propinó a un colega cuya intención era dilucidar si el periodismo exagera al señalarle una cadena de acciones económicas que se chocan de frente con su modesto salario de jefe de Gabinete y con las declaraciones del amigo que lo invitó a Punta del Este y generó más confusión sobre el origen de los billetes para pagar el puente aéreo.

Buena parte de las diatribas morales con las que Adorni ha cimentado su veloz carrera política se deben a investigaciones periodísticas que desnudaron los manejos de la casta política, como a él le gusta señalar. Muchos años después, llegó la Justicia a conclusiones idénticas sobre la falta del “papelito” que confirmara las malas acciones que, entre otras cosas, le permitió a Adorni trazar la estrategia discursiva para que los libertarios llegaran al poder. Fin.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-ataque-como-unica-defensa-nid29032026/

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