El artículo clave que el ministro Luis Caputo pide que no se toque y la oposición buscará voltear
De los 26 títulos y más de 200 artículos que componen la reforma laboral que hoy se debate en la Cámara de Diputados, hay uno solo imprescindible para Luis Caputo, ministro de Economía: el que...
De los 26 títulos y más de 200 artículos que componen la reforma laboral que hoy se debate en la Cámara de Diputados, hay uno solo imprescindible para Luis Caputo, ministro de Economía: el que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un instrumento que si bien fue pensado para financiar las indemnizaciones por despido, economistas y opositores advierten que, en realidad, servirá para fondear al Estado a costa del desfinanciamiento del sistema previsional.
Este será uno de los puntos que más suspenso despertará en la instancia de la votación en particular del articulado. Un amplio sector opositor quiere voltear este artículo y, consciente de ello, el oficialismo ha desplegado un fuerte dispositivo de disuasión para evitarlo. “Tenemos los números finitos”, admiten en la conducción libertaria.
Economistas y referentes de la oposición estiman que este fondo recaudará entre U$S3000 y US$5000 millones anuales y se nutrirá con el aporte obligatorio y mensual de un porcentaje de las contribuciones patronales, que hasta ahora van a la Anses. Será del 1% para las grandes empresas y del 2,5% para las pymes.
Estos recursos servirán, según establece la letra del proyecto, para afrontar indemnizaciones por preaviso, integración, y despido por parte de los empleadores privados. Los empleadores deberán crear cuentas específicas e inembargables por trabajador, las cuales serán administradas por entidades habilitadas por la Comisión Nacional de Valores, como por ejemplo bancos, billeteras virtuales y compañías de seguro. En la oposición sospechan que estos fondos terminen teniendo, como función principal, la financiación del Tesoro mediante la compra de títulos de deuda soberana.
Los bloques de Unión por la Patria y de Provincias Unidas advierten que este nuevo sistema desfinanciará al sistema de seguridad social; las más preocupadas son las provincias cuyas cajas jubilatorias no fueron transferidas a la Nación y, por lo tanto, dependen de los giros que les realice la Anses. En el Senado, los senadores Alejandra Vigo (Córdoba), Flavia Royón (Salta) y Maximiliano Abad (UCR) votaron en contra de todo el título II, que dispone la creación del FAL.
En la Cámara de Diputados la polémica cobró vuelo ayer en las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto cuando se firmó el dictamen del proyecto.
“Es la reforma previsional encubierta. Es, ante todo, una reforma financiera va a ser utilizada para fondear al Tesoro. Con este fondo rompen el sistema previsional argentino, no se van a poder pagar aumentos jubilatorios y más temprano que tarde el Gobierno va a tener que derogar la ley de movilidad jubilatoria”, advirtió Vanesa Siley (Unión por la Patria).
“No se me ocurre mejor definición para este fondo que ‘cinismo’ –enfatizó Nicolás Massot (Provincias Unidas-. Hacen un fondo obligatorio y, encima, subsidiado. Subsidiado con fondos de la Anses. A la oposición nos acusaban de degenerados fiscales cuando el año pasado pedíamos una indexación para los haberes jubilatorios, nos acusaban de producir un agujero fiscal en la Anses. Me encantaría que nos expliquen cómo puede ser que, sin ponerse colorados, y después de que el 50% del ajuste fiscal que le permitió al Gobierno mostrar un superávit fiscal lo hayan hecho los jubilados y los pensionados, cómo les da la cara para venir a plantear acá un subsidio directo a los despidos”.
El bloque de Provincias Unidas propondrá, en el debate del artículo, que el FAL sea optativo y que, en lugar de nutrirse de aportes patronales, sea sustentado con la mitad de lo que los empleadores destinan al pago del impuesto al cheque.