Doble sentido
¡Ay las redes sociales! Que lo dijo, que no lo dijo. Que el community manager la pifió, que un post se teletransportó, que todo empezó con un perfil anónimo en X y que un reel dejó a Instagra...
¡Ay las redes sociales! Que lo dijo, que no lo dijo. Que el community manager la pifió, que un post se teletransportó, que todo empezó con un perfil anónimo en X y que un reel dejó a Instagram pegado como La Gotita al dedo… La pelea viral entre Santiago Caputo y Martín Menem no existió, según Javier Milei, quien sostuvo que fue “algo prefabricado para generar un problema”.
Si el de Macri fue el gobierno de los CEO, este podría ser el de los juglares virales, cuyo lenguaje se parece mucho al corporativo. Todos dicen hablar de lo mismo, pero no se entienden o, en realidad, sí se entienden, pero entre líneas.
Déjeme explicarle, querido lector, a qué me refiero con la similitud respecto del “lenguaje corpo”. Todo lo necesitan ASAP (as soon as posible-lo antes posible, pero dicho en inglés porque suena cool), es decir ayer, pero casi siempre lo demoran. A eso sobreviene un deadline (fecha límite), también conocida como ese día en el que se dieron cuenta de que están recontraatrasados. “Te doy un feedback”, palabra mortal, pues vendría a ser una devolución o una crítica, pero disfrazada de esperanza. Eso casi siempre ocurre después de haber hecho un kickoff, una reunión donde se empezó a desarrollar lo que nunca se entendió.
Al kickoff casi siempre lo sigue un follow up, una persecución educada del progreso de un tema que, como no se comprendió, nadie responde. Y entonces entra a tallar (perdóneme el viejazo del verbo criollo) un roadmap (hoja de ruta): un plan ideal de futuro, generalmente optimista y ligeramente ficticio.
Para evaluar el avance de un proyecto y decir que algo no estaba contemplado, se usa el término scope (alcance) mientras que out of scope es la forma elegante de decir: “Ni locos nos metemos con eso ahora”.
Siempre hay un stakeholder, una persona que opina, aprueba, bloquea o aparece al final para cambiarlo todo, podría decirse un justificador de sueldo, del propio sueldo. Y de ahí se pasa a una alignment (alineación), es decir, un supuesto estado de acuerdo colectivo que dura hasta la próxima reunión donde for your information hacen una sync: encuentro para sincronizarse, aunque las más de las veces todos salen más confundidos de lo que comenzaron a encarar el challenge (desafío), entendido en este caso como un “problema”, pero lanzado con actitud positiva. Y ¡que nunca falte un PowerPoint!. Dios no lo permita.
Semejante atragantamiento deriva en un backlog: lista ordenada de pendientes para madurar las tareas en silencio, privilegiando el low hanging fruit, lo más fácil de hacer primero, dicho como si se estuviera cosechando eficiencia.
Pero la mejor frase del lenguaje corpo es cuando se dice en español que algo o alguien “tiene oportunidades”. Es la manera gentil para sentenciar que las cosas le salieron horrible.
Extrapolando la frase presidencial a estos tipos de comunicación, viralización y Desinteligencia Artificial, no me diga que, en el mejor de los Brutish English no le dieron ganas de decir “to another thing, butterfly” (a otra cosa, mariposa).
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/doble-sentido-nid24052026/