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Día de los Océanos: los fotógrafos que ayudan a revelar el fascinante universo escondido en el fondo del mar

“Era casi imposible transmitir en palabras lo que veíamos abajo del agua”, pensó Sergio Massaro cuando comenzó a estudiar biología. Se encontró con un mundo nuevo debajo de la superficie e...

Día de los Océanos: los fotógrafos que ayudan a revelar el fascinante universo escondido en el fondo del mar

“Era casi imposible transmitir en palabras lo que veíamos abajo del agua”, pensó Sergio Massaro cuando comenzó a estudiar biología. Se encontró con un mundo nuevo debajo de la superficie e...

“Era casi imposible transmitir en palabras lo que veíamos abajo del agua”, pensó Sergio Massaro cuando comenzó a estudiar biología. Se encontró con un mundo nuevo debajo de la superficie en miles de formas y colores, y las palabras no le hacían justicia. “Cuando entendí que el 70% del planeta está debajo del agua y que hay todo un universo que la gente no capta, tomé la iniciativa de transmitirlo con imágenes”, dijo el biólogo a LA NACION.

Desde que realizó su primer curso de buceo a los 15 años, Massaro se convirtió en buzo científico, fundó la escuela Fotonaturaleza y viajó desde los ríos de Salta hasta el Canal de Beagle. Entre otros parajes exploró el sur de la Florida, donde pudo fotografiar a su animal favorito: el manatí. “Los cachorros se ponen panza arriba para que los acaricies, son fantásticos”, recordó. Pero para el biólogo, la fotografía submarina no solo es un nexo entre el mundo subacuático y la superficie: también cumple un rol esencial en la ciencia.

“Las fotografías, muchas veces, sirven como bancos de imágenes que muestran cómo se distribuyen las especies”, explicó el buzo científico. Su rol es clave a la hora de comparar cambios tras fenómenos que modifican los comportamientos de los animales, tales como la contaminación y el cambio climático.

Un estudio concluyó que la relación entre la sociedad y los océanos influye directamente en el éxito de las iniciativas de conservación, y que conocer las problemáticas ambientales no siempre es suficiente para modificar conductas. En este contexto, las imágenes pueden generar asombro y fortalecer el vínculo entre las personas y los ambientes marinos, algo que cobra renovada importancia hoy, al conmemorarse el Día Mundial de los Océanos.

Para Massaro es posible transformar la mirada de las personas mediante la fotografía. “Especies como los tiburones eran temidas y ahora hasta existe el turismo submarino para verlas. Eso es gracias a las imágenes”, explicó. Pero él no es el único que encontró en la fotografía un modo de abogar por la conservación.

Jillian Morris tenía 8 años cuando vio un tiburón por primera vez: era un tiburón nodriza que nadaba en la costa de Florida mientras ella hacía snorkel. “Me quedé sencillamente boquiabierta”, recordó en diálogo con LA NACION. A partir de entonces, dedicó su vida a la conservación de estos animales como bióloga marina y educadora certificada por National Geographic.

Al crecer en un pequeño pueblo costero de Maine, Jillian siempre tuvo afinidad por el mar. Nunca le temió a los tiburones, pero al darse cuenta de que este no era el caso para todos, hizo de su misión cambiar la perspectiva hacia estas criaturas.

Para la bióloga, va mucho más allá de subir una fotografía a las redes. “Tenemos que contar historias para los animales, porque ellos no pueden hablar por sí mismos. Estamos dando voz a un animal que la gente no suele considerar bonito ni adorable”, expresó Morris.

Tras compartir sus experiencias en las aulas, Jillian vio la emoción de los alumnos al ver sus fotografías. “Los niños me preguntaban: ‘¿Hiciste esas fotos? ¿Estabas ahí?’”. Así surgió Shark4Kids, una organización que ofrece recursos educativos y lidera proyectos de conservación. “Cuando se involucra a la comunidad, la conservación se vuelve sostenible y tiene un impacto real. Es mucho más difícil conseguir que la gente se preocupe por algo que le da miedo o que no entiende”, sintetizó Morris.

“No todo es dientes. Las imágenes suelen mostrar tiburones blancos con las fauces abiertas, en lugar de sus ojos, sus colas, sus increíbles marcas”, expresó Jillian Morris y recordó el caso de Harley, una cría de tiburón tigre cuyos patrones la impresionaron.

Entre los momentos que marcaron su carrera se encuentra el nacimiento de un tiburón limón. “Verlo tan vulnerable y pequeño... Creo que la gente piensa que los tiburones son animales enormes, pero no lo son, y ver una vida que es tan frágil por sí misma... Nunca jamás lo olvidaré”, recordó Morris.

Hubo otro momento que logró superarlo: cuando su hija vio un tiburón martillo gigante por primera vez, tal como ella muchos años atrás. “Es mi animal favorito en el planeta. No es la mejor foto que saqué, pero lo que representa para mí es algo con lo que ninguna otra podrá competir”, expresó.

La foto favorita

La foto favorita de Facundo Mior es una selfie con un tiburón ballena que tomó en 2017 con su primera GoPro. “Estamos el tiburón ballena y yo, uno al lado del otro. Estuvo media hora con nosotros y los locales nos contaron que nunca se queda tanto tiempo”, recordó el buzo.

“Yo veía mucho Discovery Channel y Nat Geo, y decía: ‘Algún día voy a hacer esto’”, expresó Mior que, tras incursionar en el buceo, compró su primera cámara. “Es una frase trillada, pero la voy a decir: una imagen dice más que mil palabras”, sostuvo en una entrevista con LA NACION.

“La fotografía abre la puerta a un mundo desconocido para muchos. Aunque mis fotos favoritas las tengo acá”, dijo Facundo, y se señaló la cabeza. “Como cuando nadaba en el Mar Rojo y aparecieron delfines. Guardé la cámara porque no quería tenerla enfrente”, detalló.

El límite de las imágenes es la experiencia, ya que hay cosas que ni las lentes fotográficas pueden captar. “En un viaje a Bonaire, una isla del Caribe, pude bucear con ostrácodos, moluscos bioluminiscentes. La luz que emiten es tan tenue que no hay sensor en el mundo que la pueda captar”, explicó Mior. Por eso fundó el centro de formación Buen Buceo, que también organiza viajes de exploración submarina, para compartir estas experiencias en el mar.

El turismo de buceo recreativo convoca a más de ocho millones de buceadores en todo el mundo, pero la fotografía submarina no solo es una experiencia turística. Las imágenes capturadas en las profundidades acercan a los habitantes de la superficie a ecosistemas inaccesibles sin el equipo apropiado y a un abanico de especies diversas.

Para Cristian Lagger, biólogo marino, investigador del Conicet, explorador de National Geographic y director de la fundación Por el Mar, uno de los momentos más impactantes de su carrera sucedió en una expedición para National Geographic a bordo del Falkor II.

En plena víspera de la Navidad de 2024, un dron captó una nube de tinta verde. Cuando se disipó, el aparato filmó por primera vez en la historia un calamar antártico a 2000 metros de profundidad. “Todos en la sala de control estábamos eufóricos. Fue un encuentro increíble para nosotros, porque sabíamos que era la primera vez que se estaba filmando”, recordó el biólogo en diálogo con LA NACION.

“Calamar Antártico filmado por la expedición del Schmidt Ocean Institute 2024/ Cristian Lagger

Además, Lagger visitó el continente blanco. “Muchos imaginan que la Antártida es un continente congelado con poca fauna, pero realmente explota de vida”, explicó. Entre sus ecosistemas más biodiversos, se encuentran los bosques de kelp, algas marinas enormes que crecen en aguas frías.

“Verlas bajo el agua es casi hipnótico. Los rayos de luz penetran entre ellas como árboles sumergidos que se mueven al ritmo de la marea. Uno queda suspendido como testigo de todo eso y no hay forma de que todo continúe como antes”, expresó Lagger.

Para el biólogo, existe una necesidad en todos aquellos que hacen ciencia de compartir lo que descubren. “Se trata de generar empatía”, transmitió Lagger, que considera que las imágenes son puentes hacia la conservación de una manera que la ciencia por sí sola muchas veces no logra replicar. En palabras de Mior: “Abren la puerta a un mundo desconocido que muchos creen, piensan o sienten que les es ajeno o inalcanzable”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/dia-de-los-oceanos-los-fotografos-que-acercaron-al-mundo-el-universo-submarino-nid08062026/

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