Dejó la escuela por los videojuegos y se hizo millonario a los 17: la historia de Rezon y su fortuna
Lennard Sill, de 19 años y conocido como Rezon, personifica el fenómeno de jóvenes que dejan los estudios para dedicarse a ...
Lennard Sill, de 19 años y conocido como Rezon, personifica el fenómeno de jóvenes que dejan los estudios para dedicarse a los esports y alcanzan un éxito financiero asombroso. Este gamer alemán se convirtió en millonario a los 17, tras abandonar la escuela en noveno grado para dedicarse al Fortnite. Su historia, si bien excepcional, es un recordatorio de los riesgos inherentes a un camino profesional atípico.
Rezon es considerado uno de los mejores jugadores de Alemania y compitió en torneos de alto nivel como la Fortnite Champion Series, donde logró podios y resultados destacados. Pero su influencia no se limita a la competición, sino que también es un creador de contenido activo en redes y plataformas de streaming, faceta crucial en la economía de los videojuegos. El programa de Epic Games, creadora de Fortnite, recompensó a los desarrolladores de contenido con aproximadamente U$S352 millones de dólares en 2024, un récord histórico donde siete gamers ganaron más de U$S10 millones.
Rezon, al igual que otros miles, se benefició significativamente, con ingresos de hasta 600.000 euros en un solo mes (diciembre de 2024). “Creo que es importante mostrar que cualquiera puede lograrlo”, afirmó en una entrevista al portal Bild. La nueva Creator Economy 2.0 incluso permite a los creadores obtener hasta el 40% de los ingresos netos generados por su contenido, lo que subraya el potencial de esta vía.
Sin embargo, a pesar de su fortuna, Rezon advirtió sobre los peligros de su decisión: “Abandoné la escuela en noveno grado por Fortnite, eso no se lo recomiendo a nadie. Ahora lo pienso y me parece muy arriesgado”. Esta reflexión resalta la suerte y los factores adicionales, más allá del talento, que contribuyeron a su éxito, como la disciplina, el apoyo familiar y la planificación. Sus padres, aunque inicialmente cautelosos, terminaron por aceptar su decisión al observar la magnitud de sus ingresos, mientras que otros miembros de su familia se aseguran de que mantenga los pies en la tierra.
Bild profundizó en cómo Rezon gestionó su primera fortuna: una combinación de gastos lujosos, inversiones cuestionables y gestos generosos. Entre los desembolsos más llamativos, gastó unos 15.000 euros en accesorios de diseñador de marcas como Goyard. La joyería fue otro gran gasto, con una inversión total de 200.000 euros, donde está incluido un reloj de 60.000 euros, pulseras de hasta 40.000 euros y una cadena de Tiffany’s, a la que describió como “la más hermosa” en su posesión. Los perfumes también sumaron unos 5000 euros a sus gastos personales.
Pero no todo fue un camino de rosas, sino que confió haber desarrollado una adicción al juego, donde perdió cerca de 50.000 euros. Aún más impactante fue su incursión en las memecoins, criptomonedas altamente volátiles, donde perdió 60.000 euros en tan solo una hora. “Nunca me sentí tan vacío”, expresó en Bild al referirse a esta experiencia. Estos episodios subrayan la volatilidad y los peligros de una gestión financiera inexperta.
En contraste, invirtió en experiencias y en sus seres queridos: destinó 65.000 euros a viajes, con el argumento de que “las vacaciones siempre te abren los ojos”. Además, gastó 35.000 euros en cenas y restaurantes exclusivos, donde no solo valoró la comida sino también la compañía. Su generosidad se extendió a su familia y amigos, a quienes obsequió con regalos valorados en 50.000 euros, ya sean relojes Rolex o dinero para inversiones.
Rezon también demostró visión empresarial, ya que asignó 300.000 euros al pago de salarios de sus empleados y 25.000 euros a la creación de una “casa influencer” compartida. Uno de sus sueños de la infancia se materializó con una inversión de 115.000 euros en su compañía de equipamiento gaming, donde desarrolló teclados, ratones y accesorios. Este camino, aunque lucrativo para algunos como el mencionado gamer alemán, es un sendero incierto y lleno de desafíos para la mayoría, que exige una combinación de talento, disciplina, apoyo y mucha fortuna.