De RD a compartir show con Bad Bunny en California: la migrante dominicana que cumplió el sueño de millones
A los 18 años, ...
A los 18 años, Ivanna Almonte dejó República Dominicana y se mudó junto a su familia a Boston en pleno invierno, donde las temperaturas rara vez superan los 44,6°F (7°C). El inglés era entonces un idioma desconocido y el aire, muy distinto a la calidez de La Española y sus playas, por lo que no se sentía en casa. Sin embargo, poco después encontró en la industria de belleza el camino que más tarde la llevaría a convertirse en CEO de su propia compañía e incluso a formar parte del show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl.
Cómo fueron los primeros pasos de Ivanna en Estados UnidosLa historia de Ivanna en el país norteamericano inició hace diez años, cuando decidió mudarse a Boston junto con su padre y hermano dado que tenía familiares en la región.
Sus primeros días los describe como algo chocantes, tras no dominar el inglés al 100% y porque no estaba acostumbrada a las temperaturas frías de la ciudad durante la temporada de invierno.
“Yo llegué medio grandecita a Estados Unidos y estaba muy adaptada a mi vida en República Dominicana”, dijo en diálogo con LA NACION. “Fue muy difícil el cambio de clima y todo lo demás”.
Pese a estos percances, el haberse mudado a una comunidad con muchos hispanos y la contención colectiva en su propia familia fueron los salvavidas necesarios para adaptarse a la ciudad.
“Todos estábamos desde cero en el país y navegábamos sobre el sistema. Cuando uno vive en su país con sus padres, ellos tienen conocimiento de cómo es todo. Pero al emigrar, esto cambia, dado que todos éramos nuevos y no sabíamos a quién buscar”, dijo.
Luego agregó: “Por ejemplo, yo aprendí más rápido las cosas del sistema y se lo tenía que enseñar a mi papá, y así sucesivamente. Fue una experiencia interesante”.
Su camino en un nicho de la industria de bellezaConforme se adaptaba a su nuevo estilo de vida en Boston, se dio cuenta de que, a diferencia de República Dominicana y otros países del Caribe, no existía un estigma en relación al uso del cabello lacio para usar más “profesional”, a diferencia del rizado.
Al observar cómo los peinados no definían sus oportunidades o logros en la región, inició un proceso de “desaprendizaje” de creencias generacionales para revalorizar su cabello.
“Estados Unidos siempre se ha conocido por ser un país más liberal. No importa cómo tú luzcas, tú puedes conseguir empleo y tener las mismas oportunidades”, sostuvo. “Es por ello que al llegar aquí, tuve que quitarme esa idea de mi cabeza de que tenemos que llevar el pelo lacio para poder progresar y ser atractiva”.
Durante este proceso, empezó a cuidar su cabello rizado con diferentes productos y a seguir el contenido de muchas influencers de belleza como Bianca Renee. Este proceso lo documentó en sus redes sociales bajo la premisa de que “aquí estamos aprendiendo”.
“Yo siempre era muy abierta con mi audiencia. Yo les decía que no era experta, pero que naturalmente tengo mi cabello rizado y ahora yo estoy aprendiendo a lidiar con él”, señaló.
A raíz de ese contacto más familiar y cálido con sus seguidores, en 2020 decidió dedicarse de manera más formal a la creación de contenido y su comunidad (100% latina) empezó a crecer con mucha más fuerza.
Este éxito la llevó a trabajar con diferentes marcas de belleza que le permitieron identificar necesidades no cubiertas para su público, como productos específicos para el crecimiento del cabello.
De RD a compartir show con Bad Bunny en California: la migrante dominicana que cumplió el sueño de millonesAl observar esta tendencia, presentó su propia marca, Curlis, en 2024, dirigida a personas que están dejando de procesar su cabello para recuperar sus rizos naturales. Entre sus productos estrellas se encuentran un aceite para el crecimiento, shampoo, acondicionador y mascarilla, y su diferencial con otras empresas está en su relación directa con su comunidad.
“La posición que tengo se lo debo a mi público”, destaca. “Yo los escucho, leo todos los mensajes y trato de responder lo más que puedo”. Entonces siento que esa es la ventaja de Curly con otras empresas”.
“Al yo tener ese contacto directo con mi audiencia, sé lo que andan buscando. Asimismo, yo soy mi primera clienta. Yo sé la lucha y sé la situación”, agregó.
Su paso por el Super Bowl y los secretos de la casita de Bad BunnyEn medio del crecimiento de Curlis y su comunidad, Ivanna decidió apostar por un rubro diferente al de la belleza: el fútbol americano y el show de medio tiempo.
Luego de ver el video de la experiencia de una chica como extra en el show de Kendrick Lamar del año pasado, decidió postularse a través de una página web cuando se anunció que Bad Bunny se presentaría en el Levi’s Stadium. “Eso fue una locura”, recordó entre risas. “No pensaba que cualquiera podría estar en el Super Bowl”.
Cuatro días antes de los ensayos generales, le informaron que estaba seleccionada, por lo que de inmediato tuvo que viajar hasta California para integrarse a la producción. No obstante, al llegar al Estado Dorado, le informaron de una revisión más exhaustiva.
“Cuando aterricé en California, todavía no tenía nada confirmado al 100% de dónde iba a ser el primer ensayo. Sabía la hora, pero no tenía la información básica. Entonces mi ansiedad subió a todos los niveles porque todavía la producción estaba en proceso de revisión”, aseveró.
Luego añadió: “Ellos te seleccionan porque cumples unos requisitos. Pero luego pasé a otro proceso de revisión conocido como el background check. Eso incluye tu historial, si puedes trabajar legalmente en Estados Unidos y tus redes sociales. Eso en verdad me puso nerviosa".
Pese a los nervios, la productora confirmó su participación y estuvo en las dos semanas de ensayos. En ese tiempo, su papel fue un secreto, por lo que todos los extras comenzaron a especular. “Yo estaba muy emocionada de ir a cada ensayo porque cada día aprendía un detalle nuevo del show, porque no nos daba mucha información”, dijo.
No fue hasta el tercer día que les presentaron los trajes y supieron que serían arbustos, algo que no podía creer. Entre las dificultades más grandes de su rol estaba el caminar, dado que debían sostener la “falda” del disfraz con las manos para avanzar, lo que les impedía apartar las hojas de la cara para ver bien el camino, que estaba lleno de cables y desniveles.
“Yo nunca había visto un disfraz de esa magnitud donde no se te viese nada; se veían los pies, si acaso. Entonces fue un gran shock, de verdad”, dijo. “Al caminar era muy difícil, y desde la parte donde nos vestían hasta el estadio era una distancia de diez minutos, con escaleras y desniveles”.
Aunque el traje dificultaba un poco la experiencia, todo el estrés se esfumó con los primeros acordes de “Titi me Preguntó” de Bad Bunny. Durante los 12 minutos del show, no dejó de llorar de emoción por lo que representaba el recital para los latinos.
“Fue un orgullo, o sea, es la única palabra que sale de mi boca, orgullo. Durante el medio tiempo, en mi traje, yo estaba ahí llorando porque yo no me podía creer ese momento. Lo que ha hecho Bad Bunny para nosotros es algo impresionante. Es increíble como nosotros los latinos tenemos este espacio para mostrar nuestra cultura, nuestra identidad, lo que somos, lo que nos representa. Ha sido bonito ser una pequeña pieza de eso", declaró.
El siguiente camino de IvannaCon sus pisadas marcadas en el Levi’s Stadium y su comunidad en crecimiento, Ivanna no pretende fijar límites. Su principal objetivo es crear nuevos productos de belleza para Curlis y llegar a grandes retails como Target, Sephora o Ulta Beauty, lo que expandiría aún más su negocio.
Este objetivo define lo que para la dominicana es el sueño americano. Su línea de productos y su paso por el Super Bowl representan un camino sin límites, en el que solo necesita construir a partir de sus anhelos.
“Cualquier inmigrante que llega a Estados Unidos puede superarse y tener una mejor vida. Si algo tiene este país es que te da la oportunidad de hacer lo que quieras, de poder fabricar esos sueños que tienes”, dijo.
Luego añadió: “Yo nunca me imaginé que iba a estar en el mediotiempo de un Super Bowl. Son oportunidades que tienes por vivir aquí. Así que, para mí, esto es simplemente un sueño", exclama la joven que logró ver en el gélido frío de Boston un nuevo amanecer similar a los de República Dominicana.