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Cuatriciclos: vacío legal

Casi no hay temporada veraniega sin accidentes de cuatriciclos. La llamada Frontera de Pinamar es un escenario privilegiado al atardecer, pero no precisamente para disfrutar de la tranquilidad o la...

Cuatriciclos: vacío legal

Casi no hay temporada veraniega sin accidentes de cuatriciclos. La llamada Frontera de Pinamar es un escenario privilegiado al atardecer, pero no precisamente para disfrutar de la tranquilidad o la...

Casi no hay temporada veraniega sin accidentes de cuatriciclos. La llamada Frontera de Pinamar es un escenario privilegiado al atardecer, pero no precisamente para disfrutar de la tranquilidad o la paz que el mar puede regalar. El terreno exige vehículos 4x4 para acceder y las entradas y salidas son punto de riesgo y conflicto.

No existen en estos casos regímenes sancionatorios propios cuando solo rige la ley de tránsito provincial con multas que van desde 180.000 hasta 1.800.000 pesos según las faltas. Resulta llamativo el vacío legal en la materia. Si las normas para circular exigen casco, licencia habilitante, comprobante de titularidad y seguro vigente para conducir vehículos pensados para adultos, además de una antena de dos metros con banderín que facilite la identificación y visualización del cuatriciclo en zona de dunas, han quedado mayormente sepultadas bajo la arena en esta zona.

Cuatro por cuatro, motos, cuatriciclos que tal vez funcionaron como apoyo familiar durante el día con sus puertas abiertas, heladeritas y tablas, lucen dispuestas ya a rugir en el revoltijo del sector conocido como La Hoya. Sombrillas, gazebos y reposeras familiares dan marco a lo que se convierte en una pista de experimentación en la cual las reglas no respetan edades ni velocidades. Las picadas alimentan el riesgo. A la vera del mar, en la pendiente del médano, las piruetas son las protagonistas, para diversión de muchos que observan, gritan, filman y se entusiasman.

No hay límites ni controles. Rige la ley de la calle para protagonistas y observadores. La adrenalina del peligro en primera persona, de las cabriolas y contorsiones necesarias para no soltar el manubrio, sin cascos ni protecciones, conduciendo en el mejor de los casos con ojotas, con pasajeros detrás y delante, sobre la parrilla, apilados hasta cinco, dispuestos a todo. Podrán caer, pero los vehículos, que pesan entre 170 y 220 kilos, proseguirán su marcha acelerada poniendo en serio riesgo a propios y ajenos. Cuanto más cerca de volcar, más emoción, jugar al límite, ruedas en el aire, las famosas wheelies, derrapes, vehículos escorados es la consigna. Alta cilindrada en manos muchas veces de menores.

El trazado urbano de Pinamar o Cariló también ruge de motores en avenidas, calles de asfalto o arena y accesos a playas. Las 4x4 cargadas con cuatriciclos y UTV son parte del paisaje de la temporada. Sumemos las consecuencias que estos vehículos imponen al ecosistema, ahuyentando aves, daños imperceptibles que no pueden tampoco soslayarse.

Desde la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DDI) y Seguridad Vial trabajan con un dron para detectar maniobras peligrosas en los médanos, procediéndose al control de alcoholemia y a la eventual detención del vehículo a la salida. El 2 de enero hubo controles en La Frontera, que sumaron la intervención de Inteligencia Criminal, Infantería y Caballería y que condujeron a aprehensiones, incautación de rodados, labrado de infracciones y notificaciones.

No parece suficiente que se libre a ocasionales controles la tranquilidad y la seguridad en zonas tan claramente identificadas. Se ha visto que tampoco se puede apelar a la responsabilidad de los adultos mayores a la hora de permitir que los chicos recurran a estos vehículos. De forma urgente se necesitan campañas de concientización. Reforzar controles y penalidades será la única forma de desalentar estas nefastas prácticas que tantas veces terminan en tragedias. La impunidad, irresponsabilidad, imprudencia y temeridad de algunos no pueden seguir pagándose con la vida.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/cuatriciclos-vacio-legal-nid09012026/

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