Cuántas pulgadas de nieve caerán en Nueva York durante las próximas horas ante alerta por tormenta de frío invernal
Una combinación poco habitual de aire ártico extremo, frentes fríos sucesivos y sistemas de baja presión en desarrollo prepara el escenario para un episodio invernal en el estado de ...
Una combinación poco habitual de aire ártico extremo, frentes fríos sucesivos y sistemas de baja presión en desarrollo prepara el escenario para un episodio invernal en el estado de Nueva York. En las próximas horas y días, la nieve será protagonista en distintas regiones, con acumulaciones muy dispares según la zona.
Nieve y frío extremo en la ciudad de Nueva YorkLa oficina del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) en la ciudad de Nueva York advirtió que hay grandes probabilidades de que ocurra una tormenta invernal significativa entre el domingo y el lunes, con impacto directo sobre el área triestatal.
Antes de ese evento principal, la región ya comenzará a sentir los efectos del aire ártico, con temperaturas que caerán de forma abrupta.
El viernes, los valores máximos apenas lograrán ubicarse cerca del punto de congelación, mientras que durante la noche las marcas descenderán hasta alrededor de 10°F (-12°C) en el área metropolitana y a valores de un solo dígito en zonas interiores.
Con vientos del noroeste, la sensación térmica podría caer por debajo de 0°F (-18°C), lo que incrementará el riesgo de hipotermia.
De cara al evento de nieve más relevante, el pronóstico indica que las precipitaciones dejarían un manto blanco durante la noche del sábado o la madrugada del domingo.
Según el NWS, la mayor parte de la acumulación se concentraría durante el domingo, con probabilidades superiores al 90% de superar las seis pulgadas (15 centímetros) y alrededor de un 50% de alcanzar 12 pulgadas (30 centímetros) en sectores del área urbana y suburbana.
Clima en el norte y este de Nueva York: Albany y el interior bajo nieveMás al norte, la oficina del NWS Albany describió un panorama igualmente complejo, con varias fases de nieve y frío extremo.
Durante las próximas horas, se esperan chaparrones de nieve asociados al paso de un frente frío, seguidos por un evento de efecto lago bien organizado que impactará especialmente en los condados de Herkimer y Hamilton.
En estas áreas, las advertencias por nieve de efecto lago contemplan acumulaciones de entre ocho y 12 pulgadas (20 a 30 centímetros), con máximos locales que podrían alcanzar hasta 15 pulgadas (38 centímetros) en sectores del norte del condado de Herkimer.
Este tipo de nieve, persistente y concentrada, estará acompañada por vientos sostenidos que dificultarán seriamente la circulación.
El frío extremo será otro factor determinante. Para la noche del viernes, se anticipan mínimas cercanas a 0°F (-18°C) en el valle del Hudson medio y valores que podrían descender hasta -20°F (-29°C) en áreas elevadas de los Adirondacks. Con ráfagas de viento, la sensación térmica podría ubicarse cerca de -30°F (-34°C) en zonas bajo vigilancia por frío extremo.
Clima en el oeste de Nueva York: Buffalo y la potencia del efecto lagoEl oeste de Nueva York enfrenta uno de los escenarios más severos en términos de nieve, especialmente en las áreas bajo influencia directa de los lagos Erie y Ontario.
Según la oficina del NWS Buffalo, ya se encuentra vigente una advertencia por nieve de efecto lago para sectores del sur de los condados de Erie y Wyoming.
En estas zonas, las bandas más persistentes podrían dejar acumulaciones que alcancen o superen 12 pulgadas (30 centímetros), mientras que hacia la meseta de Tug Hill, al este del lago Ontario, los totales podrían ser aún más extremos.
El pronóstico menciona máximos locales de entre 24 y 36 pulgadas (61 a 91 centímetros), con áreas circundantes que recibirían entre ocho y 16 pulgadas (20 a 41 centímetros).
Las tasas de precipitación podrían llegar a tres o cuatro pulgadas por hora (7 a 10 centímetros), acompañadas por ráfagas de viento que superarían las 40 millas por hora (64 km/h), lo que generará condiciones de visibilidad casi nula y una intensa voladura de nieve. Este combo convierte a los desplazamientos en un riesgo considerable, incluso para trayectos cortos.