Cuando el invierno se convierte en un arma: Ucrania resiste y reclama solidaridad urgente
Acabo de regresar de ...
Acabo de regresar de Ucrania y, desde mi propia experiencia, quiero compartir cómo nosotros, los ucranianos, estamos atravesando este invierno. Lo que vi y sentí confirma una verdad dolorosa: este es el invierno más difícil de nuestra historia reciente. Tal vez sea difícil imaginarlo cuando en la Argentina es pleno verano, pero en Ucrania –al encontrarse en el hemisferio norte– atravesamos un invierno extremo. En medio de los duros y crueles fríos de enero, Rusia intensificó su terror energético contra Ucrania y su población.
La infraestructura crítica ha sido blanco de ataques brutales rusos con misiles de crucero, misiles balísticos y drones. Rusia explota deliberadamente el clima y las olas de frío para maximizar el daño y los sufrimientos, intentando convertir el invierno en un arma, dejando a millones de civiles en Ucrania sin electricidad, calefacción ni agua, sumiendo a ciudades enteras en el frío y la oscuridad.
Este terror es sistemático y cotidiano. Cada día Rusia ataca la infraestructura energética de Ucrania. Hasta el 15 de enero de 2026, se han documentado 256 ataques aéreos rusos contra instalaciones energéticas y sistemas de calefacción en todo el país desde octubre del año pasado. El agresor ha atacado deliberadamente 11 centrales hidroeléctricas, ha llevado a cabo 49 ataques aéreos contra centrales térmicas y ha lanzado 151 ataques contra subestaciones eléctricas en distintas regiones de Ucrania.
Esta realidad golpea directamente a todos: familias, niños, personas mayores, comunidades enteras, así como a la infraestructura civil –hospitales, escuelas, jardines de infancia etc–. Sin embargo, Ucrania sigue resistiendo. Nuestros héroes del sector energético trabajan las 24 horas del día, todos los días, arriesgando sus vidas para restablecer el suministro eléctrico lo antes posible y salvar vidas en condiciones extremas de frío.
El agresor ruso utiliza tácticas muy insidiosas, lanzando repetidos ataques contra instalaciones en las que se llevan a cabo trabajos de rescate, reparación y restauración de emergencia.
El gobierno de Ucrania trabaja sin descanso para reparar el sistema energético del país. Se están realizando máximos esfuerzos para movilizar el apoyo internacional, equipamiento prioritario y contribuciones destinadas directamente a proteger a nuestra gente, que está sufriendo tanto.
Precisamente en estas condiciones se manifiesta con mayor fuerza la solidaridad internacional. Gobiernos, organizaciones y personas de buena voluntad de todo el mundo se están juntando para apoyar a Ucrania y ayudar a nuestro pueblo a resistir el terrorismo energético ruso.
Agradecemos profundamente a nuestros aliados –la Unión Europea, el Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, Estados Unidos, Japón, Polonia, Australia, Lituania y muchos otros– por una ayuda que calienta tanto en el sentido literal como en el simbólico, y que demuestra que Ucrania no enfrenta esta prueba en soledad. En los próximos días esperamos nuevos anuncios de paquetes de apoyo por parte de países socios.
Como señaló recientemente el Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, la respuesta al terrorismo invernal ruso debe ser una mayor unidad y solidaridad del mundo democrático. No se trata solo de donaciones, sino de la convicción compartida de que Rusia no logrará quebrarnos.
Confiamos en que la Argentina –un país donde vive una de las comunidades ucranianas más grandes del mundo, cercana al medio millón de personas– se sumará a este esfuerzo solidario.
Agradeceríamos mucho que las autoridades de la Argentina consideraran la posibilidad de brindar asistencia humanitaria urgente a Ucrania con el equipamiento energético prioritario a fin de contribuir al restablecimiento del suministro eléctrico a los hogares ucranianos, privados por los agresores rusos de la luz, calefacción, abastecimiento del agua y otros servicios primordiales en pleno invierno.
Instamos también a los círculos empresariales y a las organizaciones benéficas, a nivel nacional, provincial y municipal en la República Argentina, para que, en la medida de lo posible, donen equipos energéticos o se sumen a las iniciativas mencionadas para la recaudación de fondos destinados a atender las necesidades extraordinarias ante el terrorismo ruso. En particular, se trata de la adquisición de generadores de diferentes tipos, fuentes de energía de respaldo y otros suministros esenciales destinados a las personas y comunidades que más lo necesitan.
La Embajada de Ucrania, junto con la Representación Central Ucrania en la República Argentina –organización que agrupa a la gran mayoría de las entidades de la comunidad ucraniana en el país– trabaja de manera coordinada para canalizar esta ayuda y transformarla en apoyo concreto para quienes hoy más lo necesitan en Ucrania.
La recaudación de fondos benéficos se realiza a través de la cuenta de la Representación Central Ucrania, los cuales serán transferidos al Congreso Mundial de Ucranios, para adquirir equipamiento energético prioritario y enviarlo al Ministerio de Energía de Ucrania.
La información actualizada sobre la campaña, así como los datos bancarios para realizar donaciones, están disponibles en las redes sociales oficiales de la Embajada de Ucrania en la República Argentina: tanto en la cuenta de Facebook, como en la de Instagram.
Asimismo, quienes deseen realizar una contribución directa a nivel internacional pueden hacerlo a través del Congreso Mundial de Ucranios. Mediante este enlace es posible realizar donaciones directas según las distintas modalidades de apoyo, que incluyen paneles solares, bancos de baterías, inversores, sistemas de gestión de energía y kits energéticos para escuelas, hospitales y refugios.
Al brindar ayuda en este momento crítico, usted comparte una parte de su calor para salvar vidas en Ucrania.
Estoy convencido de que gracias a la solidaridad internacional y al apoyo urgente y eficaz de nuestros amigos y socios, el agresor ruso no logrará quebrar con su terror invernal la voluntad del pueblo ucraniano, que sigue luchando por su libertad, soberanía e integridad territorial.