Generales Escuchar artículo

Cuadernos: dos empresarios intentaron desdecirse de sus confesiones y desataron un duro cruce con la fiscal

Dos empresarios que declararon este martes en el juicio oral por la causa de los Cuadernos de las Coimas intentaron desdecirse ante la Justicia de sus confesiones de haber pagado sobornos para mant...

Cuadernos: dos empresarios intentaron desdecirse de sus confesiones y desataron un duro cruce con la fiscal

Dos empresarios que declararon este martes en el juicio oral por la causa de los Cuadernos de las Coimas intentaron desdecirse ante la Justicia de sus confesiones de haber pagado sobornos para mant...

Dos empresarios que declararon este martes en el juicio oral por la causa de los Cuadernos de las Coimas intentaron desdecirse ante la Justicia de sus confesiones de haber pagado sobornos para mantener contratos de obra pública durante el kirchnerismo. Aseguraron que mintieron por temor a quedar presos.

El asunto generó un duro intercambio con los abogados que pretendían abrir una causa por coacción y la fiscal del juicio, Fabiana León, que rechazó estas solicitudes al sostener que este asunto ya fue rechazado anteriormente y que los victimarios tratan de presentarse como víctimas.

Los jueces del tribunal oral, Enrique Mendez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero, difirieron para el final del juicio decidir si corresponde denunciar o no estas supuestas coacciones en otra causa.

En esta causa, la principal acusada es Cristina Kirchner, sindicada como la jefa de una asociación ilícita integrada por exfuncionarios que percibían sobornos y empresarios que los pagaban para mantener sus contratos con el Estado.

Los reclamos en el juicio comenzaron con la indagatoria de Mario Rovella, que confesó haber realizado pagos ilegales.

Ahora Rovella −que se negó a contestar preguntas y solo hizo una declaración− contó que mintió y que antes de declarar había ido a una escribanía para dejar constancia en un acta de que iba a mentir.

Los empresarios, en su calidad de acusados, no están obligados a decir la verdad, como sí sucede con los testigos. Así como no estaban obligados a decir la verdad cuando fueron indagados durante la etapa de instrucción, tampoco lo están ahora, durante el juicio.

“Quiero negar de manera rotunda los hechos que se me atribuyen. Ni personalmente ni a través de terceros, bajo ningún concepto ni con ninguna finalidad, entregué dinero a Ernesto Clarens. Nunca realicé esos pagos, ni en esa oportunidad ni en ninguna otra”, afirmó.

Dijo que se sintió coaccionado psicológicamente por el fallecido juez federal Claudio Bonadio y que tenía temor de quedar preso. “Se me hizo saber que, si no declaraba en ese sentido, sería privado de mi libertad”, dijo Rovella.

En esa audiencia, además de Rovella y del juez, estaba su abogado defensor. Aún así, firmó el acta con su confesión que, ahora, dice que fue una mentira.

Rovella afirmó que su confesión fue un invento que acomodó al relato de Ernesto Clarens, financista de los Kirchner.

Guillermo Escolar, de Cleanosol Argentina SA, repitió el argumento de defensa: sostuvo que fabricó una historia porque veía que los que confesaban se iban en libertad y los que no, quedaban presos.

“Armamos una historia de un pago o dos en un año o en unos meses. Obviamente es un invento, consecuencia de esto que estoy contando”, dijo.

El presidente del tribunal, Méndez Signori, le preguntó cómo se le ocurrió este invento, a lo que el acusado dijo que la noche anterior lo pensaron: “Digamos que había unos pagos en dólares por la época de las llamadas y eso es lo que estoy negando ahora”, afirmó.

Dijo que conocía a Clarens y admitió que le pidieron plata para la campaña electoral de 2011, pero sostuvo que no pagó.

“¿Por qué Clarens buscaba aportes para la campaña?”, le preguntó el juez Germán Castelli. “Estaba con el Gobierno buscando fondos para la campaña política. Fue una conversación muy breve”.

Por su parte, se negaron a declarar los acusados Tito Biagini, José Gerardo Cartellone, Luis Armani y Juan Bautista Pachela.

Maximiliano Rusconi, defensor de Julio de Vido, no dejó pasar estas afirmaciones y reclamó extraer testimonios para investigar estas supuestas coacciones. El abogado José Manuel Ubeira, de Oscar Thomas, adhirió al planteo.

La fiscal León reaccionó indignada y dijo que se estaba poniendo en tela de juicio a la Justicia, buscando convertir a los victimarios en víctimas. Los jueces dispusieron un cuarto intermedio y se difirió resolver el planteo al momento del veredicto.

Estas afirmaciones de los empresarios para desdecirse de sus confesiones o decir que las hicieron bajo amenaza de quedar presos fueron argumentadas por los empresarios ante la Cámara Federal y la de Casación Penal, y en todos los casos fueron rechazadas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/cuadernos-dos-empresarios-intentaron-desdecirse-de-sus-confesiones-y-desataron-un-duro-cruce-con-la-nid21042026/

Volver arriba