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Corazones jóvenes: el descubrimiento del amor y la identidad narrado con sutileza y sin dramatismo

Corazones jóvenes (Young Hearts, Bélgica/Países Bajos/2024). Dirección y guion: Anthony Schatteman. Fotografía: Pieter Van Campe. Edición: Emiel Nuninga. Elenco: Lou Goossens, Marius De Saege...

Corazones jóvenes: el descubrimiento del amor y la identidad narrado con sutileza y sin dramatismo

Corazones jóvenes (Young Hearts, Bélgica/Países Bajos/2024). Dirección y guion: Anthony Schatteman. Fotografía: Pieter Van Campe. Edición: Emiel Nuninga. Elenco: Lou Goossens, Marius De Saege...

Corazones jóvenes (Young Hearts, Bélgica/Países Bajos/2024). Dirección y guion: Anthony Schatteman. Fotografía: Pieter Van Campe. Edición: Emiel Nuninga. Elenco: Lou Goossens, Marius De Saeger, Geert Van Rampelberg, Emilie De Roo, Dirk van Dijck, Saar Rogiers. Duración: 99 minutos. Calificación: solo apta para mayores de 13 años. Nuestra opinión: buena.

“El primer amor enciende el fuego en tu corazón”, canta Luk Montero en el inicio de este primer largometraje del belga Anthony Schatteman. En plena madurez, Luk está demasiado ocupado en aprovechar el buen momento de su carrera profesional y, aunque parece estar siempre de buen humor, la atención que le presta a su familia es en verdad limitada. Sin embargo, la línea de esa canción que entona ante un auditorio embelesado sintetiza a la perfección lo que muy pronto vivirá su hijo menor, Elias, protagonista de este sensible y mesurado coming of age que evita deliberadamente la grandilocuencia dramática que abunda en historias de este tipo (un buen ejemplo de ese estilo más crudo y chocante es Close, del también belga Lukhas Dont).

Aunque tiene una novia con la que tiene una relación más platónica que tangible -y en la que ella está claramente más interesada-, Elias experimenta ese primer amor que lo quema por dentro cuando conoce a Alexander, un nuevo vecino con el que pronto compartirá clase en la escuela del pequeño municipio de Flandes Oriental en el que vive (el lugar nunca se menciona, pero el rodaje se llevó a cabo en Wetteren, donde viven menos de 25.000 personas).

A partir ese flechazo iniciático, el personaje que interpreta con mucha solvencia Lou Goossens (quien tenía 14 años en la época de la filmación) empezará a delinear su propia identidad en un espacio cotidiano marcadamente heteronormativo que hasta entonces no le ha permitido asumirla con absoluta fluidez.

Schatteman explicó en algunas de las entrevistas concedidas cuando su ópera prima se exhibió en la edición de 2024 del Festival de Berlín (donde obtuvo una mención en la sección Generation Kplus) que buscó hacer la película que le hubiera gustado ver cuando era adolescente.

Su enfoque estuvo entonces dirigido a celebrar el amor adolescente, a retratar la belleza y la candidez de ese encuentro entre dos protagonistas que lo viven con actitudes muy diferentes (uno con aplomo, el otro con inquietud), y sobre todo a narrar y acompañar el proceso interno de Elias, más que a poner de relieve sus dificultades.

En ese derrotero cargado de adrenalina, el joven contará con algunos aliados (su madre, un abuelo tierno y mucho más comprensivo que la media entre la gente de su generación) y descubrirá un mundo completamente desconocido que lo fascina de inmediato en un viaje a Bruselas al que lo invita Alexander, cuyo entorno familiar ha sido notoriamente abierto y cómplice con sus deseos, en sintonía con el siempre más flexible ambiente urbano. Elias regresa a casa transformado, y si bien atravesará una pequeña crisis durante una fiesta de disfraces que le suma a su carácter de por sí alegórico una cita al barroco Romeo + Julieta de Baz Luhrmann, también disipará en breve las dudas que lo tenían maniatado.

Es evidente que la de Corazones jóvenes no es una historia original: su apelación a la buena conciencia bordea más de una vez lo empalagoso (una sensación acentuada por la preciosista fotografía de Pieter Van Campe) y sus coordenadas encajan con muchas de las que son muy tradicionales en el cine de temática queer. Su singularidad, en todo caso, radica en la sutileza con la que alerta sobre cómo un contexto neutral puede volverse tan nocivo como uno más decididamente hostil.

Muchas veces los prejuicios permanecen ocultos bajo una superficie en apariencia inocua. La revelación que cambia la vida de Elias nos advierte que la discriminación puede persistir encubierta bajo diferentes máscaras. Y que extinguirla es una batalla que tiene un capítulo nuevo todos los días.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/corazones-jovenes-el-descubrimiento-del-amor-y-la-identidad-narrado-con-sutileza-y-sin-dramatismo-nid29012026/

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