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Copetti desató el nudo y Rosario Central disimuló con una victoria la ausencia de Di María

De frente a la tribuna, donde 3600 hinchas acompañaron al equipo, Enzo Copetti descargaba su alegría. La felicidad del delantero era la de todo Rosario Central, que en el estadio La Huerta, logr...

Copetti desató el nudo y Rosario Central disimuló con una victoria la ausencia de Di María

De frente a la tribuna, donde 3600 hinchas acompañaron al equipo, Enzo Copetti descargaba su alegría. La felicidad del delantero era la de todo Rosario Central, que en el estadio La Huerta, logr...

De frente a la tribuna, donde 3600 hinchas acompañaron al equipo, Enzo Copetti descargaba su alegría. La felicidad del delantero era la de todo Rosario Central, que en el estadio La Huerta, logró un 1 a 0 sobre Libertad, de Paraguay, que lo reposiciona en el grupo F de la Copa Libertadores, después del empate sin goles en el estreno.

En el pasaje más enredado del juego, el goleador trazó una diagonal, capitalizó la asistencia de Emanuel Coronel y con un remate cruzado destrabó el resultado y oxigenó a los canallas, que viajaron a Asunción sin el as de espada: Ángel Di María. Por momentos, el equipo disimuló la ausencia de Fideo ante un rival que en las escasas oportunidades que se animó expuso la fragilidad defensiva del equipo que dirige Jorge Almirón.

“Vinimos a ganar el partido, se notó. De local no pudimos sacar los tres puntos y lo conseguimos acá, de visitante. Todos tuvieron situaciones de gol eso es lo importante, ya van a entrar. Mantuvimos el arco en cero y si el equipo sigue generando vamos a tener más chances de ganar”, apuntó en la rueda de medios Almirón, que no esquivó el tema Di María: “Es importante la victoria para su tranquilidad, para que se recupere: es nuestro líder, el emblema... Esperemos tenerlo dentro de poco otra vez, porque queremos competir en todos los frentes”.

La igualdad con Independiente del Valle (Ecuador) empujaba a Rosario Central a sumar para no quedar descolgado en las posiciones, porque el triunfo de Universidad Central (Venezuela) frente a Libertad, en la primera fecha, obligaba a ser protagonista. El armador del juego de Rosario Central fue Franco Ibarra y alrededor del volante, que tiene corte y además es agresivo para conducir, se posicionaron el paraguayo Enzo Giménez, Julián Fernández -resultó el reemplazante de Fideo que eligió el director técnico- y el chileno Vicente Pizarro. El plan era dejar mano a mano al colombiano Jaminton Campaz y descubrir a Alejo Véliz en el área.

En diez minutos, Rosario Central generó dos situaciones de riesgo: Agustín Sandez habilitó a Véliz, que martilló de cabeza y provocó la reacción del arquero Ángel González; una sutileza de Giménez -definió por sobre la cabeza del arquero, tras un rechazo corto de un córner del guardavalla- quedó trunca con el despeje en la línea Matías Espinoza, que más tarde volvería a ser determinante al rechazar en el área chica una definición de Pizarro, que tuvo serenidad para encontrar el espacio, pero careció de justeza.

Dominante en el campo, con actitud para ocupar los espacios y desnivelar por las bandas y en las pequeñas asociaciones que se armaban a través del adelantamiento de Ibarra, Rosario Central disimuló en el comienzo y en el juego la ausencia de Di María. Pero como frente a Independiente del Valle, en el estreno copero, el equipo exponía la falta de poder de fuego. Ese es un rubro que delata la falta de Fideo, capaz de dibujar desequilibrio con una acción individual o dejar en posición de gol con un pase a un compañero.

Lentamente cambió el guion: el empuje de los canallas se fue apagando. La tenencia de la pelota ya no se reflejaba en situaciones de riesgo y Libertad, con muy poco, encendió las alarmas: Federico Pachi Carrizo recogió un rebote y Jeremías Ledesma, con un manotazo, amortiguó el fortísimo remate que tenía destino de red. En un parpadeo, el Gumarelo enseñaba que podía lastimar a pesar de no contar con sus mejores piezas ofensivas: Gustavo Melgarejo y Hugo Fernández.

Se perdía en un laberinto el conjunto canalla: Gastón Ávila ensayaba con pelotazos sin destino, algo que el zaguero repite al menos un par de veces por partido; Sández y Coronel ya no aportaban en ofensiva; Pizarro y la reincidencia del pase lateral sin arriesgar; Véliz y su desesperación por recuperar su cuota goleadora... Y en ese escenario, Jorge Recalde –de pasado en Newell’s- hizo revolcar a Ledesma: el delantero giro y en dejó fuera de acción a Ávila, pero el arquero le ahogó el festejo.

Almirón apostó al doble 9, con el ingreso de Copetti; 12 minutos después sorprendió al sacar a Véliz -perdió un mano a mano con el arquero y en la restante chance no le acertó al arco- y con el ingreso de Guillermo Pol Fernández rediseñar un esquema 4-3-3, con Giménez, Copetti y Campaz como tridente de ataque. En la salida, el atacante que en junio se marchará a Bahía, de Brasil, enseñó disgusto y luego dialogó con uno de los colaboradores del DT Almirón; el triunfo devolvió las sonrisas.

Resumen del triunfo de Rosario Central

Los minutos se consumían y por lo que demostró Libertad, el empate no era un negocio: Rosario Central tenía la oportunidad de prácticamente dejar fuera de circulación a uno de los rivales del grupo. El lamento era no disponer de Di María, del que no hay un parte oficial de su lesión: se trataría de la molestia muscular que Fideo evidenció en el clásico con Newell’s, la que motivó que el cuerpo técnico tuviera desde entonces dosificar las presencias. Un cambio de rumbo, porque en el inicio del calendario lo desgastó con todos los minutos de los encuentros del torneo Apertura y el cotejo con de la Copa Argentina.

Copetti desató el nudo y el festejo. En dos semanas, un nuevo viaje: con más logística, porque visitará a Universidad Central, en Caracas, pero con menos urgencias después de cantar victoria en Asunción.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/copetti-desato-el-nudo-y-rosario-central-disimulo-con-una-victoria-la-ausencia-de-di-maria-nid15042026/

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