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Comprás una pulsera, regalás otra y ayudás a financiar escuelas: la campaña que busca llegar a un millón de personas

Con una pulsera de $15.000 y una lógica que busca multiplicar cada aporte, la Fundación Estudiar es Mejor se propuso sumar a un millón de argent...

Comprás una pulsera, regalás otra y ayudás a financiar escuelas: la campaña que busca llegar a un millón de personas

Con una pulsera de $15.000 y una lógica que busca multiplicar cada aporte, la Fundación Estudiar es Mejor se propuso sumar a un millón de argent...

Con una pulsera de $15.000 y una lógica que busca multiplicar cada aporte, la Fundación Estudiar es Mejor se propuso sumar a un millón de argentinos preocupados por la educación para financiar escuelas en contextos vulnerables.

La campaña tiene una dinámica similar a las colectas que popularizó Santiago Maratea. Cada persona que compra la pulsera recibe dos: una para usar y otra para regalar y sumar a alguien más a la campaña. Apuestan a conseguir un millón de pequeños donantes para financiar diez proyectos educativos. La meta es recaudar US$10 millones durante 2027.

Las pulseras tienen incorporado un chip que, al activarse, queda asociado al usuario y permite ingresar a una plataforma desde la que se puede seguir la campaña en tiempo real. Allí, cada persona puede consultar cuánto se recaudó, conocer los proyectos, ver cuánto dinero consiguió cada uno y acceder a testimonios de los alumnos beneficiados. También pueden seguir su propia red: quién se sumó a partir de la segunda pulsera que regaló y quiénes llegaron después a partir de sus invitaciones.

El objetivo final es trasladar a distintos puntos del país el modelo educativo del Colegio María de Guadalupe, que combina calidad académica, gestión eficiente y trabajo con la comunidad. La escuela de gestión privada con subvención estatal situada en Tigre se convirtió en 2024 en la primera institución argentina en ganar uno de los World’s Best School Prizes. Fue reconocida en la categoría “colaboración con la comunidad” por el trabajo que realiza con los chicos y las familias del barrio Las Tunas a través de programas que articulan la formación académica con la orientación vocacional, la mentoría y la inclusión laboral.

La fundación fue creada en 2012 por María Paz Mendizabal y Roberto “Roby” Souviron, fundador de Despegar, hoy consejero y cofundador de Estudiar es Mejor, junto con Jorge Chrestia. Según sus datos, el 95% de los estudiantes de María de Guadalupe llega al último año en el tiempo teórico, frente al 65% que la fundación toma como referencia para la provincia de Buenos Aires. Además, el 87% de sus egresados estudia y/o trabaja. Estudiar es Mejor sostiene también que el costo por alumno de las propuestas educativas que apoya es inferior al de las escuelas de gestión estatal.

En un contexto en el que apenas 10 de cada 100 estudiantes en la Argentina terminan el secundario en el tiempo y con los saberes esperados –según datos del Observatorio Argentinos por la Educación–, el Colegio María de Guadalupe tiene un 99% de tasa de promoción y el 44% de los graduados continúa con estudios superiores, una proporción que entre los jóvenes argentinos del decil más bajo de ingresos es apenas de 17,5%, según datos del 2022.

Estudiar es Mejor acompaña además a otras dos instituciones: el María de Guadalupe Garín, al que asisten 450 alumnos, y el Colegio Tesla, con 320. Son escuelas públicas de gestión privada que necesitan subsidios para sostener parte de su funcionamiento. El esquema requiere el aporte estatal para financiar los salarios del personal. Las familias, a su vez, realizan un aporte a través de una cuota social.

Ese esquema también condiciona dónde pueden instalarse las próximas instituciones. Las localidades se seleccionan principalmente a partir de la demanda educativa existente, pero el avance de cada proyecto depende también de los acuerdos que puedan alcanzar con los gobiernos provinciales, que son los que deben garantizar las subvenciones necesarias para sostenerlos.

Los tres primeros proyectos ya están definidos. El primero es la construcción de la secundaria del Colegio María de Guadalupe Garín para que 450 estudiantes puedan continuar allí su escolaridad. Una vez terminado, el colegio tendría capacidad para que más de 1100 chicos y jóvenes completen toda su trayectoria educativa en la institución.

Para esa obra se necesitan $1750 millones y, al cierre de esta nota, la campaña había reunido cerca del 4% del objetivo. Los números se actualizan permanentemente y pueden seguirse desde la plataforma asociada a las pulseras.

El segundo proyecto es la ampliación del Colegio Tesla, en Cabín 9, Rosario. Actualmente asisten 320 estudiantes y, según la fundación, más de 500 chicos quieren ingresar, pero no cuentan con aulas suficientes. El plan contempla ampliar la infraestructura para generar nuevas vacantes. La organización calcula una inversión de $1450 millones y hasta ahora se había recaudado alrededor del 16%.

El tercero es la Escuela Papa Francisco, proyectada en el barrio 1° de Marzo de Cuartel V, Moreno, donde iba a construirse el Jardín 1° de Marzo, en el marco del plan escuelas del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Como publicó LA NACION en febrero, la única primaria del barrio había sido creada para unos 600 chicos, pero ya recibía cerca de 1600 y había lista de espera en todos los niveles.

El proyecto contempla nivel inicial, primario y secundario y se desarrolla en articulación con los estados municipal y provincial. Para completarlo se necesitan $2175 millones y, al cierre de esta nota, la campaña había reunido alrededor del 2%.

“Hace falta calidad educativa. Hoy creemos que el Estado no está maduro para admitir que algunas escuelas no funcionan. Por eso, construimos desde cero mejores escuelas”, explicó Chrestia al referirse a la posibilidad de aplicar el modelo en establecimientos ya existentes.

La estrategia para intentar alcanzar la meta de US$10 millones está inspirada en las pulseras amarillas Livestrong, lanzadas en 2004 para recaudar fondos y generar conciencia sobre la lucha contra el cáncer.

En este caso, la pulsera funciona al mismo tiempo como aporte, identificación de quienes participan y mecanismo para intentar multiplicar la comunidad. Además de la venta online, las pulseras comenzaron a incorporarse a puntos de venta físicos. Se pueden adquirir en tiendas Full de YPF y la fundación trabaja en alianzas para ampliar su distribución. Sumaron además deportistas, influencers y figuras públicas para amplificar la campaña.

En una segunda etapa, la Fundación Varkey y la Red de Innovación Local (RIL) ayudarán a identificar los municipios interesados en que estas escuelas se construyan en sus localidades. Según explicaron, lo harán a través de la Comunidad de Educación, una red federal que lideran ambas fundaciones integrada por quienes toman decisiones educativas en los gobiernos locales de todo el país, con una convocatoria a intendentes.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/compras-una-pulsera-regalas-otra-y-ayudas-a-financiar-escuelas-la-campana-que-busca-llegar-a-un-nid08102026/

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