Cómo crear o contemplar arte puede beneficiar al cerebro, según la Mayo Clinic
Apresurados por la inmediatez, donde cada minuto parece correr más rápido que el anterior, el ...
Apresurados por la inmediatez, donde cada minuto parece correr más rápido que el anterior, el arte aparece como un refugio. No solo como forma de expresión, sino como un acto de sanación. Crear se transforma en una pausa necesaria, una manera de volver al presente, de habitar el ahora.
Durante miles de años, las personas recurrieron al arte, ya sea a través de la música, la pintura o la danza, como una forma de sanar.
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Hoy, incluso en contextos de salud modernos, el arte sigue siendo una herramienta poderosa: ayuda a tratar distintas condiciones, promueve el bienestar integral y puede incluso contribuir a prevenir enfermedades. Según una investigación de la Mayo Clinic, el Congreso Americano de Medicina de la Rehabilitación afirma que crear o incluso simplemente contemplar arte puede generar un impacto positivo en el cerebro de varias maneras: Ya sea como parte de una terapia artística o como una experiencia cotidiana, el arte puede ayudar a:
Aumentar los niveles de serotonina.Incrementar el flujo sanguíneo en la parte del cerebro asociada con el placer.Fomentar nuevas formas de pensamiento.Imaginar un futuro más esperanzador.Quizás sin notarlo, se usa el arte para cuidar de uno mismo. Muchas personas dibujan en momentos de estrés o tocan un instrumento al final de un día largo. La creación y la contemplación artística no solo brindan placer, sino que también tienen la capacidad de transformar la mente y el estado de ánimo, acompañando a las personas en el camino hacia una vida más equilibrada y plena. Tal es el caso de estas tres reconocidas artistas, que se expresan a través del arte, cada una en una disciplina distinta.
Tres artistas, tres disciplinasCarolina Salom, Michelle Dabul y Josefina Stagnaro comparten cómo la creatividad les ayuda a calmar la ansiedad y a recuperar el ritmo propio en un mundo tan acelerado.
Carolina Salom - artista textilLa artista textil colombiana Carolina Salom crea esculturas pensadas para integrarse en la vida cotidiana. Su obra remite constantemente a su infancia jugando al aire libre y a los ritmos de la naturaleza. Su amor por la lana nació del tacto, y tejer es para ella una forma de sanación. Utiliza tintes naturales y, más recientemente, tintes con hongos. Desde la recolección hasta la preparación, cada paso es un acto de presencia.
Salom reivindica el rol esencial del artesano en la sociedad contemporánea: figuras que custodian el conocimiento ancestral, que crean con paciencia, y que nos recuerdan que la belleza puede habitar en lo cotidiano.
Su invitación es clara: aprender a crear con las manos y abrazar el proceso sin apurarlo. Porque en el arte textil, como en la vida, lo valioso no se puede apurar.
Michelle Dabul - artista visualLa artista visual y arquitecta argentina Michelle Dabul encuentra inspiración en la estética oriental, en la contemplación y en la belleza de lo sutil. Trabaja con capas de papel vegetal y tinta china, construyendo composiciones íntimas donde la luz y la superposición generan profundidad, movimiento y silencio.
En su proceso, la repetición se vuelve una forma de meditación. Cada trazo compone una armonía casi accidental, una imperfección que parece perfecta. Pero más allá de lo visual, el arte para Dabul es un espacio donde puede bajar un cambio y traducir la ansiedad en creación.
En su estudio, el tiempo se detiene. Pasa horas en silencio, concentrada en el acto de hacer. No hay música, no hay estímulos externos: solo ella, los materiales y el pulso tranquilo de una obra que se va revelando capa por capa. “La música me acelera”, dice. “Yo necesito bajar todo”.
Dibujar en silencio genera un estado meditativo porque da lugar a una sincronización entre las pulsaciones y los trazos. “Al escuchar el ritmo, la frecuencia y los patrones de mis trazos, entiendo cómo estoy interiormente. El silencio me conecta con los signos vitales de la obra”.
En un mundo hiperconectado, su obra invita a recordar que también es posible crear desde la pausa, desde el silencio, encontrando en la quietud un espacio para la inspiración.
Josefina Stagnaro - artista en papelLa bióloga y artista argentina Josefina Stagnaro, oriunda de San Antonio de Areco, crea esculturas de papel reciclado, dándole nueva vida a libros y guías telefónicas en desuso. Sus obras están marcadas por su amor por la naturaleza, creando con minucioso detalle animales como caballos, ciervos, avestruces e incluso flores silvestres. En sus manos, el arte y la ciencia no se contraponen: se entrelazan con naturalidad. “El taller es mi lugar de plenitud”, confiesa. Allí, entre papeles y figuras en proceso, el tiempo se diluye.
Trabajar con las manos, moldear, investigar, es su forma de entrar en otra frecuencia, en su mundo. El hacer se vuelve contemplación, y el arte, una extensión de su amor por la vida en todas sus formas.
La calma que nace de crearEn la voz de estas tres artistas, el arte se revela como un acto íntimo de resistencia frente a la inmediatez del mundo contemporáneo. Crear es pausar, habitar el presente, recordar lo esencial.
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Entre lanas, papeles y trazos de tinta, se dibuja un camino hacia el bienestar, donde el tiempo se estira, se contempla y la belleza emerge. Los efectos beneficiosos de crear no dependen de la habilidad o el talento de una persona. “Es el proceso, no el producto”, asegura Megan Carleton, terapeuta de arte del Massachusetts General Hospital (MGH), afiliado a Harvard.
Quizás, al igual que ellas, también se pueda encontrar en la creación un refugio: un lugar para respirar y simplemente ser.
*La autora es curadora y tiene una maestría en Historia del Arte de la Universidad de Edimburgo