Cómo actúan los aceites esenciales y por qué la aromaterapia gana cada vez más lugar
Hay quienes describen a las plantas como diminutas fábricas, dentro de las cuales se producen un sinfín de sustancias químicas. También las llaman alquimistas porque a partir del agua y los nut...
Hay quienes describen a las plantas como diminutas fábricas, dentro de las cuales se producen un sinfín de sustancias químicas. También las llaman alquimistas porque a partir del agua y los nutrientes pueden sintetizar moléculas mucho más complejas. Como seres vivos que tienen que permanecer toda su vida en el lugar en el cual nacen, sin poder trasladarse, las plantas han desarrollado un metabolismo que genera sustancias repelentes o incluso tóxicas, para defenderse. También preparan mensajes químicos para atraer a polinizadores o a quienes se alimentan de los frutos y dispersan las semillas.
Además de la fotosíntesis que elabora azúcares usando la energía del sol, otras reacciones ocurren para formar las estructuras vegetales. Resulta asombroso saber que una planta puede fabricar tantas moléculas distintas y que, además, estas pueden tener efectos sobre nuestro organismo. Este tipo de sustancias se conocen como “metabolitos secundarios” y son diferentes según la especie y variedad, el ambiente de crecimiento e, incluso, dependen del momento del día. Por ejemplo, ciertas especies que son polinizadas por insectos de hábitos nocturnos liberan sus aceites esenciales aromáticos en el momento del atardecer o a mitad de la noche.
Las plantas ofrecen aromas que traen recuerdos, emociones y sensaciones, e incluso tienen efectos sobre nuestros estados de ánimo. Esto es posible gracias a que los perfume se combinan en partículas aromáticas muy volátiles, que se dispersan fácilmente por el ambiente cuando, por ejemplo, estamos cerca de ciertas flores o rozamos con nuestros dedos hojas que contienen aceites esenciales. Esas esencias son una combinación química de muchas moléculas distintas, que dan a cada aroma su complejidad y características distintivas.
Todos los aceites esenciales puros contienen elevadas concentraciones de distintos principios activos y es por ello que pueden utilizarse con fines terapéuticos. En muchos casos, son poderosos antibióticos y en la actualidad se están utilizando para formular medicamentos que presentan gran efectividad para el control de procesos infecciosos.
Teniendo esto en cuenta, no podemos consumirlos ya que podrían llegar a producir efectos tóxicos o no deseados. Sin embargo, es posible utilizarlos en forma segura a través de la aromaterapia.
RecomendadasLa lavanda (Lavandula angustifolia) es una planta súper presente en los jardines aromáticos. Basta con rozar una de sus hojas o flores para que su aroma nos envuelva en una sensación de calma y bienestar: sus aceites esenciales tienen efectos sobre nuestro sistema nervioso y nos pueden ayudar a relajarnos, tanto al momento de ir a dormir para conciliar mejor el sueño como para aliviar contracturas y dolores de cabeza de origen nervioso.
El romero (Rosmarinus officinalis) es reconocido por numerosas propiedades medicinales, ya que tiene gran cantidad de principios activos concentrados en sus aceites esenciales. Entre sus propiedades, se distingue por activar la circulación periférica y se puede usar especialmente para reconfortar la sensación de frío y cansancio en piernas y pies que padecen aquellas personas con problemas de circulación, quienes realizan mucho ejercicio físico o trabajan muchas horas de pie.
En aromaterapia, también la albahaca es apreciada por sus propiedades revitalizantes, es decir, que ayuda a combatir la fatiga mental y física, muy necesario para lograr un buen descanso. Su aceite esencial ayuda a mejorar el estado de ánimo, pero además alivia dolores de cabeza, musculares, de articulaciones y migrañas.
AromaterapiaEsta práctica busca aliviar algunos síntomas, reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo a través del uso de los aceites esenciales de las plantas. Estos pueden usarse por inhalación o aplicación tópica.
La lavanda y el romero son dos hierbas que pueden sumarse a los rituales de bienestar incorporando unas gotas de aceite esencial en un aceite vehicular para masajes. También pueden colocarse unas gotas de la esencia en un hornillo o difusor, lo que permite la inhalación de los aceites.