China cuadruplicó su participación en las importaciones en 20 años: ya explica uno de cada cuatro dólares que el país gasta en bienes del exterior
Luego de una caída del 20% en las importaciones durante 2024 —explicada por el sobrestock acumulado en los años previos y por la contracción de la actividad económica—, en 2025 se registró...
Luego de una caída del 20% en las importaciones durante 2024 —explicada por el sobrestock acumulado en los años previos y por la contracción de la actividad económica—, en 2025 se registró una fuerte recuperación de las compras externas, cercana al 25%. El repunte se sintió con mayor intensidad en algunos sectores puntuales, como textiles, juguetes, vehículos y computadoras. Dentro de ese crecimiento, las importaciones provenientes de China fueron las que más aumentaron: subieron casi un 54%, según datos del Indec.
En este contexto, un informe de la consultora Equilibra señala que las importaciones chinas pasaron de representar el 6% del total en 2024 a alcanzar el 24% en 2025, e igualó a Brasil como principal socio comercial. En términos absolutos, de los US$75.791 millones importados en bienes durante 2025, US$17.954 millones tuvieron origen en China.
“China es claramente el país que más terreno ha ganado. No se trata de un fenómeno de corto plazo, sino de un proceso de larga data. Sin embargo, desde el inicio de la actual administración —en un contexto de mayores restricciones al acceso a Estados Unidos—, las importaciones chinas crecieron con fuerza”, señala el informe.
Según Equilibra, se destaca el aumento de la participación china en rubros como industria editorial e imprenta (+19,1 puntos porcentuales), herramientas (+9,3 p.p.), plásticos y neumáticos (+9,1 p.p.), vidrio y cerámica (+8,9 p.p.), y muebles, juguetes y otros (+6,9 p.p.).
Contrario a la percepción generalizada, las importaciones de ropa no aumentaron, aunque se mantienen en niveles elevados: desde China proviene el 54% del total importado en ese rubro. En el caso de zapatos, carteras y cueros, incluso se registró una caída en la participación china, que pasó del 34% al 30%.
En cambio, crecieron las importaciones de telas e hilados, que pasaron de representar el 49% al 53% del total.
Brasil, por su parte, llegó a explicar el 34% del total de las importaciones en 2004, pero su participación cayó al 20% en 2022. En los últimos dos años logró recuperarse hasta alcanzar nuevamente el 24%, lo que equivale a US$18.424 millones. En particular, crecieron las importaciones de autos y camiones (+5 p.p.), papel (+4,1 p.p.) y maquinaria industrial (+1,3 p.p.).
El resto de los principales socios comerciales se completa con la Unión Europea, que representa el 14% del total de las importaciones —con Alemania destacándose con el 4,1%—, el resto de Asia (11%) y Estados Unidos (9%).
La baja de aranceles y la flexibilización de las importaciones también funcionaron como una política antiinflacionaria, al introducir mayor competencia para la producción local y contener la suba de precios. Mientras la inflación cerró el año pasado en 31,5%, el rubro prendas de vestir y calzado aumentó apenas 15,3%, y equipamiento y mantenimiento del hogar, 19,3%.
De acuerdo con Equilibra, en 16 de los 20 sectores relevados la producción nacional perdió participación en el mercado interno frente a las importaciones entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025. Los cinco sectores más afectados fueron ropa; madera y forestación; industria editorial e imprenta; muebles y juguetes; y autos y camiones.
El exvicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, señala, sin embargo, que no se está atravesando un boom importador, a diferencia de lo ocurrido durante el gobierno de Carlos Menem entre 1990 y 1998. “Las importaciones actuales son similares al promedio registrado desde 2007 (US$68.600 millones) y fueron más altas en casi todos los años de los gobiernos de Cristina Kirchner. Además, el 80% de lo que se importa corresponde a maquinarias e insumos para la producción”, dijo.
Para el exfuncionario, la política de sustitución de importaciones ha sido un “gran fracaso” y un obstáculo para el desarrollo.
En conjunto, el fuerte repunte de las importaciones en 2025 reconfiguró el mapa de socios comerciales y profundizó la competencia externa en el mercado interno, con China consolidándose como uno de los principales proveedores del país. Si bien la apertura contribuyó a moderar los precios en algunos rubros y a recomponer el nivel de actividad tras la recesión, también aceleró la pérdida de participación de la producción local en numerosos sectores.