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Charo Calamaro posa en su primera gran producción y habla de todo: sus padres, su presente de cambios y su sueño máximo

Con 19 años, Charo Calamaro decidió que había llegado el momento de dejar de observar desde un segundo plano y empezar a escribir su propia historia. Hija de Julieta Cardinali y Andrés Calamaro...

Charo Calamaro posa en su primera gran producción y habla de todo: sus padres, su presente de cambios y su sueño máximo

Con 19 años, Charo Calamaro decidió que había llegado el momento de dejar de observar desde un segundo plano y empezar a escribir su propia historia. Hija de Julieta Cardinali y Andrés Calamaro...

Con 19 años, Charo Calamaro decidió que había llegado el momento de dejar de observar desde un segundo plano y empezar a escribir su propia historia. Hija de Julieta Cardinali y Andrés Calamaro, creció entre la fama de sus padres, escenarios y flashes, pero eligió dar cada paso a su propio ritmo. Hoy, mientras estudia Psicología, toma clases de teatro con Julio Chávez y se anima a su primera gran producción de fotos, se muestra más segura de quién es y adónde quiere llegar. En una charla a solas con ¡HOLA! Argentina, Charo comparte su visión sobre el amor, sus convicciones y las ganas de explorar nuevos caminos en una etapa que, según ella misma define, está marcada por una sola palabra: cambios.

–Esta es tu primera gran producción de fotos, tu primera tapa. ¿Cómo fue que decidiste mostrarte ahora de esta manera?

–Crecí. O sea, antes estaba en la secundaria, era más chica, no sabía ni qué quería estudiar, ni qué quería hacer, si me gustaba hacer fotos o no. Pero me di cuenta de que de la única manera en la que iba a saber si me gustaban las fotos, estudiar actuación o qué carrera seguir era probando. Entonces, este año me estoy animando a probar más cosas.

—Quizás cuando eras más chica no tenías mucho de qué hablar…

– Como te decía, yo no estaba nada segura y lo fui descubriendo muy en el camino. También sentía mucha presión por mis padres famosos, por mi apellido y no quería apurarme. Ahora llegó el momento.

–Empezaste tímidamente yendo a los eventos a acompañar a tu mamá y ahora sos más protagonista.

–Siempre que pueda estar con mi mamá en un evento, lo prefiero. Y creo que ella también. . Pero sí, arranqué yendo a pocos eventos, pocas fotos, nada masivo… Fui de a poquito. Ahora me estoy animando a hacer más cosas sola y siento que me sirve para conocer gente, charlar con gente que nunca me crucé en mi vida…

–Al estar más expuesta, ¿cómo convivís con la mirada ajena?

–Si te soy sincera, nunca me importó mucho la mirada ajena. Soy una persona que va muy de frente y, si me molesta algo de alguien o algo no me gusta, lo digo. Tampoco me da vergüenza mostrarme, pero si no muestro más de mi vida es porque no me copa tanto la exposición. Es algo raro de explicar. Es verdad que me gustan las fotos y los eventos, pero soy muy tranquila. Me gusta estar mucho en mi casa, con mi gente, con mi círculo de confianza. No me gustan mucho los cambios, entonces prefiero ir a lo conocido, pero entiendo que también para crecer hay que ir a lo desconocido y aceptar que hay miradas ajenas, aunque no me importan mucho. Las opiniones que realmente me importan son de la gente que conozco y que me conoce bien. Mi gente me dice la posta.

–¿A quién recurrís primero frente a una situación difícil?

–Primero, a mamá. Y ahora me representa Vane Pellizzeri y me está aconsejando súper. Y obviamente mis amigas, que son mi familia. Soy muy amiguera, no de cantidad, sino de calidad. Mis mejores amigas para mí son mis hermanas. Soy muy leal con mis amigas.

SE DICE DE MÍ…

–La lealtad es un rasgo muy marcado en los capricornianos como vos.

–Yo me considero muy leal y valoro mucho la lealtad.

—Otra característica de tu signo es que son prácticos. O sea, sabés resolver.

—Mmm, no sé si soy muy resolutiva. Cuando tengo que resolver algo, suelo recurrir a mucha gente para que me ayude. .

–A ver si con esto te sentís más identificada: dicen que son cabezadura.

–Ah, sí, con ese rasgo, sí. Soy difícil de torcer y cuesta bastante que me cambien lo que opino. Si quiero algo, voy por eso.

–Y si te equivocás, ¿cómo reaccionás?

—Si me equivoco no pasa nada, es parte del recorrido.

–Y en la exigencia en el amor, ¿te reconocés?

–Debería haberlo sido más, no lo fui tanto. A partir de ahora soy re exigente.

–¿Estás de novia?

–Estuve de novia. Tuve una relación larga para la edad que tenía con una persona bastante tóxica. Entre idas y vueltas, como dos años y medio. Por suerte ya no estoy con él. Estoy soltera y muy contenta. No estoy cerrada a nada.

–¿Cómo lograste salir de esa toxicidad?

–Costó porque era una persona que quería mucho, lo conocía de muy chica. Me fui dando cuenta de que se estaba poniendo peor y mis amigas, mi mamá y mi psicóloga me ayudaron muchísimo. Había que animarse a dar el paso, cortar, cerrar una etapa y me animé.

–¿Dónde conocés a un chico para salir?

–Yo sólo estoy con gente que conozco o si es conocido de alguien.

–¿Te llegan muchas invitaciones por DM de Instagram?

–. Mmm, puede ser.

– ¿Sos enamoradiza?

—No, pero siento que la vida de a dos suma.

–¿Qué tiene que tener un hombre para enamorarte?

–Tiene que estar bien de la cabeza, tener buena relación con sus amigos, con su familia, eso habla mucho de una persona. Que sea leal a él, a sus amistades, a la pareja. También que sea paciente, que le guste divertirse, que sea compañero y amoroso.

DE PADRES FAMOSOS

—¿Te molesta o te halaga cuando te dicen que sos igual a tu mamá?

–Ay, lo siento como un re halago. Yo no me veo igual a mi mamá, pero sí somos parecidas.

–Y más allá de lo físico, ¿en qué sentís que se parecen?

–De personalidad, somos más distintas. Yo soy un poco más fría y mi mamá es más sensible.

–Creciste con padres muy famosos. ¿Vos sentís que tuviste una infancia “normal”?

–En la lista del colegio, en la lista de la facultad o cuando entro a algún lugar y tengo que dar mi nombre, siempre aparece: “Ah, Calamaro, sos la hija de…”. El “hija de” siempre va a estar porque entiendo la magnitud que tiene mi apellido. De chica, capaz me molestaba un poco más porque no sabía muy bien qué contestar. Y un día entendí que siempre me lo van a preguntar y ya no me resulta un tema, no me pesa. Con respecto a mi infancia, mi padre era el que tenía la vida más extravagante porque era un rockstar. Mi mamá es la que se encargó de que yo tuviera una infancia más normal y siento que lo logró.

–¿Cómo te llevás con la moda?

–Me encanta la moda. No soy muy arriesgada a la hora de vestirme. A la facultad voy de jogging y hoodie, pero si después me tengo que superlookear, me lookeo. Me gusta vestirme cómoda. Me considero clásica, bastante elegante, no me vuelvo loca por las marcas, para mí todo es un balance.

–¿Quiénes son tus referentes?

–No tengo un referente marcado. Me gusta el estilo de mi mamá. También me gusta mucho cómo se viste Hailey Bieber y después me fijo bastante en Travis Scott en la onda de los hoodies (prendas con capucha).

–¿Comparten ropa con tu mamá?

–Hoy compartimos casi todo. Hay pocos ítems que no me deja agarrar. “Esta cartera no te la presto ni loca”, me dice.

–¿Cuál fue el mejor consejo que te dio tu madre?

–Una vez estaba hablando con ella y le dije: “Ay, me da mucha culpa esto”. Y me dijo: “La culpa es un sentimiento inventado, no existe”. Y ahí me dijo que nunca tenía que sentir culpa por mis errores o por las cosas que quiero o por los caminos que voy tomando. Lo importante es ser fiel a una misma.

—¿Vivís con tu mamá?

–Sí.

–¿Cómo es la convivencia?

–Bárbara. Conversamos mucho, nos contamos todo.

–¿Te gustaría irte a vivir sola?

–No me veo viviendo sola para nada. Por el momento me encanta vivir con mi mamá. Pero cuando llegue el momento, dentro de unos años, me gustaría que sea en pareja.

GUSTOS SON GUSTOS

–¿Qué estás estudiando?

–Estoy estudiando Psicología, arranqué este año en la Universidad de Belgrano. Y tomo clases de teatro en lo de Julio Chávez. Empecé todo este año.

–¿Estudiás teatro con la idea de dedicarte a eso algún día? ¿Ya te llamaron para algún casting?

–Sí, sí, me han llamado. La decisión en lo actoral siempre fue muy difícil porque hay un peso muy grande. O sea, siempre intenté evitarlo porque es la profesión de mamá. El día que me anime a hacer algo, lo quiero hacer cuando esté lista y sepa que puedo darlo todo. Me gusta mucho el cine.

–¿Ves más películas que series?

–Sí, muchas más. Con las series son muy de repetir. Es la décima vez que estoy viendo Modern Family. Me gusta más innovar con las películas.

–¿Cuál es tu peli favorita?

–Tengo muchísimas, dependiendo del género y del momento, pero hay una que vi cuando tenía 9 años con mis abuelos en el cine y desde ahí me volví fanática. ¡La La Land! Me sé las canciones en el piano y una vez al año la veo porque me hace llorar y es un buen momento para descargar. .

–¿Y la música por dónde te entra, más allá de la profesión de tu papá?

–Toco piano desde muy chica. Hoy en día no estoy tocando, pero me gusta y si me pongo lo retomo en un segundo. A mí me encanta la música, no podría vivir sin música. Es algo que lo tengo desde muy chica; pensá que a los 3 años me subí a un megaescenario acompañando a mi papá… y algo de todo eso queda. Son cosas que te van marcando, pero nunca pensé la música como un camino a seguir. Mis amigas me dicen que canto bien, pero nunca lo ejercería como profesión.

–¿Qué cantantes te gustan?

–Ariana Grande es mi número uno. La amo desde que tengo conciencia. También escucho mucho Travis Scott, Don Toliver, Frank Ocean, Lana del Rey y algo de rock nacional. Hay una canción que yo siempre pienso que sería divertida tenerla de fondo en mi vida: “The Adults are Talking”, de The Strokes. No tiene que ver con la letra, pero es como si desde la mañana a la noche me gustaría que por momentos aparezca de fondo.

–¿Tenés actores favoritos?

–Mi madre, obvio. Emma Stone me encanta, me encanta. Florence Pugh, Timothée Chalamet, Jim Carrey…

–Imaginemos que te convocan para hacer una obra de teatro y te dan la chance de armar el elenco. Tenés que elegir cinco compañeros de escenario.

— Mi mamá, Leo Sbaraglia, Dolores Fonzi, Peter Lanzani y Violeta Urtizberea. No me digas que no me armé un elencazo.

–Si tuvieras que elegir una palabra que defina tu presente, ¿cuál sería?

– Cambios.

–¿En qué creés?

–Soy una mezcla entre el ateísmo y el judaísmo. En la secundaria fui a la ORT y, como mi papá es judío, es la religión con la que más cercanía tengo, con la que me siento más identificada. Pero igualmente me considero atea y tomo algunas cosas del judaísmo. Creo en las manifestaciones, en las energías y en el universo. Claramente no somos una raza superior y hay algo más, pero no sé bien qué. No sé si es un Dios o alguien que lo escribió en un libro y ya está todo pactado. Todo pasa por algo y todo lo que decís en voz alta también influye mucho en tu vida y en el futuro.

–¿Cómo te ves a los 30?

–Espero que con mi primer hijo ya. Me gustaría estar trabajando de lo que me gusta viendo a mis amigas todo el tiempo, que eso no se frene, y también muy cerca de mi madre. Claramente no viviendo juntas.

–¿Y con la actuación?

–Si pudiera soñar superalto, me encantaría hacer un proyecto en inglés. Más adelante me gustaría mandarme y capaz irme a Los Ángeles a hacer castings y ver qué pasa. Y si pudiera elegir, me gustaría que sea una historia dramática donde hacer de loca o de villana. Creo que los extremos son divertidos y con los que más se puede jugar.

Producción: Vicky Miranda

Maquillaje: Belu Frías, para Estudio Frúmboli

Peinado: Carmen Da Silva, para Cerini

Agradecimientos: Dolce & Gabbana, Ricky Sarkany, Santino y Gabriella Capucci

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-hola/charo-calamaro-posa-en-su-primera-gran-produccion-y-habla-de-todo-sus-padres-su-presente-de-cambios-nid21102026/

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