Candice Bergen reveló el condenable hábito de Steve McQueen en los descansos de un rodaje: “Le daban palizas a la gente”
Candice Bergen sorprendió al recordar una faceta poco conocida de Steve McQueen, con quien compartió elenco en 1966 en El Yang-Tsé en llamas. La actriz, de 80 años, contó la anécdota durante ...
Candice Bergen sorprendió al recordar una faceta poco conocida de Steve McQueen, con quien compartió elenco en 1966 en El Yang-Tsé en llamas. La actriz, de 80 años, contó la anécdota durante su participación en el episodio del 8 de julio del podcast Where Everybody Knows Your Name, conducido por Ted Danson, quien tuvo como invitada especial también a su esposa, Mary Steenburgen, compañera de Bergen en Cuando ellas quieren (2018) y su secuela de 2023.
En El Yang-Tsé en llamas, McQueen interpretó a Jake Holman, un marinero trasladado a un cañonero en el río Yangtsé, en medio de la China de 1926, mientras que Bergen dio vida a Shirley, una misionera atrapada en el fuego cruzado del estallido de la Guerra Civil china. El actor, fallecido en 1980 a los 50 años, obtuvo por ese papel la única nominación al Oscar de toda su carrera.
Bergen recordó que McQueen se portó de manera excelente con ella durante el rodaje, realizado en locaciones de Taiwán y Hong Kong. Según contó, el actor —fanático confeso de las motocicletas y conocido en la industria como una verdadera referencia de estilo— siempre tenía una moto a mano en el set, sin importar dónde estuvieran filmando. “Él tenía todo lo que quería allí”, dijo, remarcando el estatus de estrella de su coprotagonista.
La actriz relató que, mientras ella debía usar el vestuario poco favorecedor de su personaje de misionera, McQueen solía invitarla a subirse a su moto para escaparse juntos a recorrer la playa en medio de las jornadas de filmación. Esas escapadas eran tan frecuentes que, según Bergen, cuando la producción intentaba ubicar al actor para retomar el rodaje, nadie sabía dónde encontrarlo.
La actriz fue más allá y compartió un recuerdo bastante más perturbador sobre el comportamiento de McQueen fuera de cámara. Contó que el actor solía viajar acompañado por tres hombres con los que se dedicaba a golpear gente, casi como si se tratara de una rutina de ejercicio físico.
“Viajaba con tres tipos. Eran como tres matones. Y los fines de semana, le daban palizas a la gente. Lo hacían como si estuvieran ejercitándose”, reveló. Y agregó que McQueen y sus amigos se decían entre sí: “Vamos a darle una paliza a un botones”. Y ante la sorpresa del conductor y la otra entrevistada, aclaró: “No mataron a nadie”.
Según explicó, en esa época algunos hoteles de Asia contaban con botones apostados en los pasillos, dispuestos a conseguir lo que los huéspedes necesitaran. De acuerdo con el relato de Bergen, McQueen y sus acompañantes elegían a esos empleados como blanco de sus peleas nocturnas, organizando enfrentamientos que, según contó, se daban de manera reiterada durante el rodaje. “Los botones se organizaron y se armaron peleas por la noche”, rememoró.
Más allá de la reveladora anécdota, la película fue bien recibida por la crítica en su momento, aunque no logró un gran éxito comercial. El film sumó ocho nominaciones al Oscar, entre ellas la de mejor actor para McQueen. El actor continuó consolidando su estatus como ícono de Hollywood con títulos posteriores como El affaire de Thomas Crown y Bullitt, ambas de 1968, además de La fuga en 1972 y Papillon en 1973.
Por su parte, Candice Bergen construyó una carrera igualmente sólida en el cine, con papeles en Tres no hacen pareja (1979), que le valió una nominación al Oscar, y Gandhi (1982). Sin embargo, su consagración definitiva llegó en televisión, cuando se puso en la piel de la protagonista de Murphy Brown, la serie que la llevó a la fama mundial durante sus diez temporadas al aire a partir de 1988.